lunes, 9 de febrero de 2026

Visitamos la Ribera Sacra: el Monasterio de Oseira 19-10-25


Por la tarde, seguía la lluvia, el tiempo no acompañaba,  fuimos a  visitar  El Monasterio de Oseira.

Foto de internet.

El Monasterio de Santa María de Oseira es un impresionante monasterio cisterciense, Está situado cerca de Ourense. La visita es guiada y dura unos 50 minutos. Nuestro guía fue el hermano Pascual, y nos fue enseñando gran parte del monasterio. La escalera de honor, los claustros, la sala de las palmeras (por la forma que tienen las columnas), el refectorio. Muy interesante también la sala en la que se encuentras las antiguas cañerías de agua (bloques de cemento que se ensamblaban). También muy interesante la botica del monasterio. Tiene también una tienda en la que puedes comprar gran variedad de objetos. Una visita que merece la pena.

Foto de Internet.

El Monasterio de Santa María la Real de Osera es un monasterio trapense de la Orden del Cister, de fundación real que a lo largo de su historia tuvo una gran importancia económica y social en la comarca y tierras más lejanas.

El monasterio es muy grande y por fuera está lleno de musgo de la humedad del lugar.
 
Es un monasterio que tras 8 siglos de historia se conserva en muy buen estado. Situado en la parroquia de Osera del municipio de San Cristóbal de Cea a 34 km, de distancia de Orense capital.

Ursaria era el nombre con el que se conocía el actual río Osera, cuyo significado es país o tierra de osos (ursus en latín).​Animal que posiblemente pobló el valle en épocas remotas.​ De allí la presencia de este mamífero en el escudo de armas del monasterio



Por sus dimensiones el monasterio fue también conocido como "El Escorial de los Bernardos" o "El Escorial de Galicia".​


La iglesia abacial fue construida entre los años 1200 y 1239 aproximadamente y está considerada como una de las obras maestras de la arquitectura cisterciense en la península Ibérica, con un característico estilo románico ojival; está claramente influenciada por las iglesias de peregrinación.

         
El monasterio se reconstruyó entre los siglos XVI y XVII.


El monasterio que se integró en la Orden del Cister en 1141, dependiendo de Claraval. En Osera se instaló un grupo de monjes franceses enviados por San Bernardo. Los modestos edificios iniciales fueron ampliándose gracias a las donaciones y las adquisiciones de la comunidad monástica.




En las últimas décadas del siglo XII y en las primeras del XIII, se construyó el gran templo monástico, concebido para una comunidad numerosa de monjes. El templo es de los mayores de la orden cisterciense en España. Entre los primeros monjes de Osera estuvo san Famiano, primer miembro canonizado del Císter, peregrino alemán que en 1142 abrazó la vida monástica, falleciendo en 1150 en Galesse (Italia), de cuya ciudad es patrono. Su cuerpo se halla incorrupto en la basílica de San Famiano de Galesse.



Entre sus abades, estuvo dom Lorenzo (1205-1223), ascendido a la sede de Claraval, único español que ocupó el máximo cargo de la orden; dom Fernando Pérez (1223-1232), que fue deán de Santiago y Canciller mayor del reino en la corte de Alfonso IX de León; don Fernando Yáñez,​ restauró la vida monástica en la abadía de Alcobaça, en Portugal, después de la eliminación de la anterior comunidad por los árabes en 1195; tras su vuelta a a Osera, fue elegido abad (1232-1240); dom Suero de Oca(1485-1512),​ noble que, habiendo enviudado por segunda vez, se hizo monje de Osera. Durante su mandato se obtuvo la convalidación de la bula concedida por el papa Eugenio IV para que el monasterio recuperara todos sus bienes. Fue arzobispo de la diócesis titular de Tarso. En el siglo XVI, 1513, llegaron los abades comendatarios, personajes extraños a la abadía que casi acaban con ella. Aquel periodo terminó en 1545 por la intervención de la Congregación de Castilla cuando todo se reconstruyó a excepción del templo y de la sala capitular. El gran incendio de En 1552 redujo a cenizas todos los edificios, menos el templo. Se planeó la construcción de una nueva abadía en Valladolid y el traslado de los monjes, pero el abad de Osera, fray Marcos del Barrio, nacido en Magaz (Palencia), Castilla, consiguió que se reconstruyera el monasterio en el mismo lugar de siempre. La labor reconstructora de Barrios no concuerda con el parecer de algunos historiadores nativos que aducen una supuesta invasión de los monasterios gallegos por monjes castellanos. En la segunda mitad del siglo XVI los monjes de Osera ayudaron no pocas veces con víveres y fondos tanto a sostener las guerras como a alimentar a los necesitados en tiempos de carestía, al punto que Felipe II, enterado de todo eso, remitió una carta laudatoria al abad de Osera. Hubo otros nombres ilustres de abades y monjes que ostentaron cargos importantes en las universidades y que estuvieron al frente de la Congregación de Castilla.


Los territorios bajo gobierno del Monasterio de Osera comprendían las montañas y sus derrames de la Sierra de Martiñá, Peña de Francia, Valles de Osera en Carballedo de Chantada, las villas de Cea (donde era conde el abad del monasterio), y Carballino, el coto de Santa Cruz de Arrabaldo, orillas del Miño y la villa de Marín, en la ría de Pontevedra. La villa y puerto de Marín fueron parte de las posesiones más antiguas y lucrativas del monasterio. La autoridad del monasterio ejerció en Marín una justicia social encomiable, promocionó la pesca entre sus habitantes y defendió la entrada de la ría de Pontevedra construyendo un fuerte. Gracias a la flota pesquera organizada, se abastecía a la comarca y al monasterio mismo.


Las grandes pérdidas y destrozos que ocasionó a España entera la invasión napoleónica y por ende, a los monasterios, no afectaron a Osera, aunque si a alguno de los prioratos que sufrieron saqueos. La escondida situación del monasterio y la dificultad de acceso en aquellos tiempos lo salvaron. En el monasterio se refugiaron muchos monjes dispersos de sus casas, además del general de la Congregación de Castilla y el obispo de Salamanca, fray Gerardo Vázquez, que era monje del Císter.

           

Sin embargo, durante periodo constitucional de 1820-1823, fueron expulsados los monjes y el monasterio fue asaltado y saqueado totalmente por la turba. Terminado el trienio liberal, los monjes regresaron en 1823 para encontrar un caserón desmantelado, sin puertas, ventanas y muebles. Se inició la reconstrucción en 1824. Por entonces fue admitido en la congregación el Padre Jerónimo Usera que llegaría a ser el fundador de la congregación de las Hermanas del Amor de Dios.

La farmácia

En 1836, a consecuencia de la desamortización  de Mendizábal (1835), todos los monjes fueron expulsados de los monasterios, con prohibición expresa de poder volver a reunirse en corporación. Esto significó también la desaparición para siempre de la Congregación de Castilla de la orden del Cister. Algunas posesiones del monasterio, como las casas del molino y del horno, fueron compradas por Ramón Villar Ulloa que fue a vivir allí.



El monasterio permaneció abandonado casi un siglo, habiendo llegado los edificios al borde de la ruina. Don Florencio Cerviño González, obispo de Orense (1922-1941), tomó la decisión de restaurar el monasterio y recuperar la vida monástica. La nueva comunidad apenas disponía de recursos y solo en 1966 se comenzaron las obras de restauración bajo la dirección de los propios monjes. La Diputación de Orense, importante entidad colaboradora, otorgó en 1990 la Medalla de Oro a los monjes. En 1990, la gran restauración también recibió el Premio Europa Nostra, de manos de la reina doña Sofía.

Sala Capitular.Foto de Internet

La sala capitular del monasterio, conocida popularmente como "sala de las palmeras", data de finales del siglo XV y está sustentada por cuatro columnas centrales de fustes torsos rematando en una original bóveda.​


En el antiguo refectorio monacal puede visitarse el Lapidarium o Museo da Pedra, una colección de objetos y fragmentos de piedra obtenidos durante las restauraciones y excavaciones arqueológicas: lápidas, capiteles, columnas, elementos decorativos, etc....


[


Si poneis en google  estos enlaces, podéis ver los vídeos

https://youtu.be/7C-sbXHSSfE

https://youtu.be/qoPpfHszgN4 

¡¡Espero que os guste !! 
 Fuente: Aquí



jueves, 5 de febrero de 2026

Poesía " Tu último atardecer " el 24 aniversario que falleció mi madre 5-2-26

¡¡Cada año te hecho mucho más de menos mamá!!

"Aya dando pecho "Pintado al  óleo por Mamen Píriz

Hoy es el 24 aniversario de la muerte de mi madre y no puedo más que tener un buen recuerdo de ella y mirar a su estrella recordándola. Un abrazo al cielo Mamá.


TU ÚLTIMO ATARDECER


Un día dejaste de mirar al mundo
para vivir un instante sin más recuerdo.

Tu sonrisa se tornó diáfana
del puro presente la semblanza alejada.

Entre prisas y preocupaciones de gentes
¡Cuánto daña al alma la memoria!

En el tibio atardecer y la gélida mañana
he paseado junto a ti mi ilusión menguada.

¿Maritxu, me conoces? ¿Quién soy, madre mía?
Mis lágrimas imposibles tu evocación no horadan.

Hasta donde mis pesares consuelo reclaman
¡Qué injusto es el silencio del que todo el resto habla!

Un atardecer de invierno tu mirada quedó velada
tus ojos, única expresión de vida, se han cerrado
para apresar el infinito.

Pero, contemplo tu sonrisa, madre, la veo,
todas las noches la veo,


cuando en la negrura del firmamento
titila mi estrella preferida.



Esta poesía la hice a  mi madre después de fallecer en el día 5 de febrero del 2002, para poner en el recordatorio. 

registrado es Safecreative  registro 0910264758497

martes, 3 de febrero de 2026

Navegamos por el rio Sil. 18-10-25


El Cañón del Sil es, sin duda, uno de los elementos más importantes de Ribeira Sacra. Esta profunda garganta de roca, agua y sinuosas curvas no deja indiferente a quien la contempla. Sus verticales pendientes trabajadas desde antiguo, siguen siendo hoy en día el sustento de muchos habitantes de la zona, que sobre ellas producen una uva de excelente calidad. Este paraje es también refugio de múltiples especies animales y vegetales, que encuentran entre estas paredes y en sus aguas las condiciones que precisan para su existencia.

Entre las provincias de Lugo y Ourense, a poco más de doscientos metros de altura, se encuentra el tramo final del río Sil. A sus laterales, y a lo largo de más de treinta y cinco kilómetros se levantan dos paredes que en algunas zonas se elevan hasta casi quinientos metros en vertical sobre sus aguas. Estas laderas guían al río a través de amplias curvas y meandros, que forman algunos de los rincones más mágicos de toda Galicia.

Vistas desde el Mirador del Cabezoá

Si bien después de estas líneas el lugar pueda parecer inhóspito e inexplotado, la realidad es muy distinta. Esta zona ha sido trabajada desde antes de la llegada de los romanos, si bien es cierto que fueron ellos los que comenzaron a desempeñar la ardua labor de trabajar las vides en las laderas del Cañón. Cientos de años después fueron monjes eremitas los que, buscando lugares tranquilos y apartados que invitasen al rezo, se asentaron en estas laderas. Esto llevó más adelante a la fundación de grandes monasterios y también al cultivo de la vid, produciendo vinos de excelentes cualidades. El vino ha sido siempre el principal motor económico de la zona, pero ¿por qué cultivar viñedos en una zona tan escarpada y de difícil acceso? La respuesta la tienen las especiales características de estas laderas, como su gran inclinación, su orientación o el microclima de la zona que forman un lugar idóneo para la producción de un gran vino.

Pero no solo las personas han dado cuenta de las maravillas de este Cañón, sino que también la fauna y la flora ha sabido aprovechar este entorno para su provecho. Robles y castaños encuentran en las zonas más frescas y agrestes de estos valles un lugar idóneo para medrar entre grandes rocas de granito, mientras que especies como los alcornoques o los madroños crecen en zonas más tranquilas y resguardadas. Esta mezcla entre especies atlánticas y mediterráneas en un mismo territorio es una muestra del característico microclima que se forma en este valle. Por otra parte también hay citas de animales como grandes rapaces, exquisitas en la elección de sus hábitats.

A las 14:00 h. fuimos a comer a un restaurante de O Pombar un menú muy gallego. Empanada, Pulpo a Feira y Bica de castañas. 

A las 16:30 h, embarcamos en el Catamarán para hacer el paseo por el Sil. 

Bajando del catamarán.

Además, esta orografía abrupta también se ha aprovechado para la producción de energía hidráulica, existiendo a lo largo del Cañón varios embalses que hacen que el agua del Sil descienda tranquila y sea transitable por embarcaciones. De hecho, una de las mejores maneras de conocer el Cañón del Sil es, sin duda, a bordo de alguno de los catamaranes que recorren sus aguas.

Navegando por el rio Sil, en catamarán



Bodega Adaga Vella

Después del paseo por el río Sil, visitamos una bodega donde degustamos unos buenos caldo. 


Regresamos a cenar en el hotel  AXE Aurense de 4* donde nos alojamos.

¡¡Espero que os guste!!

Fuentes:Aquí




sábado, 31 de enero de 2026

Visitamos Ribadavia y Carballiño . 19-10-25

Salimos después de desayunar, el día salió lluvioso y desapacible. Visitamos Ribadavia y O Carballiño.


Situada justo en el punto donde el río Avia vierte sus aguas en las del río Miño, Ribadavia es, ante todo, la capital del vino del Ribeiro y un verdadero paraíso enoturístico y gastronómico, pero resulta que también es un auténtico tesoro histórico y cultural. En todo caso, este pintoresco destino es uno de los principales atractivos de la provincia de Ourense y, por supuesto, merece una visita.

Plaza Mayor
El centro neurálgico de Ribadavia es, evidentemente, su casco histórico y, en particular, su “km 0”, la Plaza Mayor. Este notable conjunto de origen medieval, declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento Histórico Artístico, está encabezado por el pazo de los Condes de Ribadavia, un gran edificio de estilo barroco (siglo XVII), flanqueado por la Casa Consistorial y su torre-campanario (antigua alhóndiga del siglo XVI, pero con fachada neoclásica), entre otros edificios históricos de distintas épocas.


El resto del casco histórico de Ribadavia alberga, por supuesto, una lista mucho más amplia de edificios notables, empezando por el Pazo de Baamonde, un edifico del siglo XVIII que hoy alberga el interesante Museo Etnográfico; como la iglesia de Santiago, un ejemplar excepcional del románico popular gallego de finales del siglo XII; como la Casa de la Inquisición, una casona gótica del siglo XVI, coronada por los cinco escudos de las familias ligadas al Santo Oficio en la villa… Aunque quizás el mayor encanto de este viejo corazón medieval de Ribadavia sea, precisamente, su colección de callejuelas, plazoletas, viejas casas de piedra y rincones llenos de encanto que subrayan el rico pasado de esta localidad orensana.

   
   

En este sentido, la historia de Ribadavia hunde sus raíces en lo profundo del tiempo, pero aflora de manera exuberante durante la Edad Media, llegando incluso a ser capital del reino de Galicia entre 1065 y 1071, y a poseer la judería más importante del noroeste peninsular. Por supuesto, los testimonios de aquella época hoy forman parte del extraordinario patrimonio de la villa, repartidos por su casco histórico –declarado Bien de Interés Cultural en 1947–, y son, desde luego, la excusa perfecta para visitarla.

   




Situado a sólo 25 kilómetros de Ourense, la población de O Carballiño es una de las mejores elecciones para hacer una excursión desde la capital. En sólo una jornada es posible realizar algunas visitas culturales, paseos por el entorno natural e incluso disfrutar de un tratamiento termal en su famoso balneario. Si tienes oportunidad, no dejes de disfrutar de la Festa do Pulpo que se realiza en la localidad de Santa María de Arcos, donde son unos auténticos maestros en el arte de prepara el “pulpo á feira”.   

Templo de Veracruz

Uno de los monumentos más destacados de O Carballiño y uno de sus elementos más característicos es el magnífico Templo de la Veracruz, construido en 1943 con materiales de la comarca como granito y pizarra. Es el segundo gran proyecto edificado en Galicia por el arquitecto Antonio Palacios Ramilo, que ya había levantado el Templo Votivo do Mar de Panxón, en Nigrán.


Su estilo es una mezcla de diversas formas arquitectónicas y escultóricas que resultan en un espectacular edificio religioso que sobresale en el paisaje de la localidad. La simbología es parte importante de cada uno de los elementos del templo, con influencias de pazos y monasterios como los de Oseira o Melón, convirtiendo a la Veracruz en todo un icono expresionista de la época.


Para llegar al restaurante que comimos recorrimos varias calles del centro, pero llovía tanto que no disfrutamos del paseo.

Comimos en un restaurante, que no recuerdo el nombre un menú con una sopa de cocido, pulpo y un guiso de carrillera.  
Sin duda, quien elige Ourense para un fin de semana sabe que no habrá momento para el aburrimiento. A continuación te contamos detalladamente todo lo que puedes ver y hacer en O Carballiño y alrededores.

Desde allí fuimos a visitar el Monasterio de Oseira,

¡¡Espero que os guste!!

 Fuente: Aquí