miércoles, 20 de junio de 2018

Crucero por el Báltico, 2ª visita: San Petersburgo


El día 5 llegamos a San Petersburgo. A los que salíamos de excursión para todo el día nos reunieron el el Teatro Urbino a los 8:00 de la mañana. Allí nos dieron el número de Excursión y bus (38) y una bolsa con comida tipo picnic. Tuvimos que pasar un control más exhaustivo por la policía portuaria rusa. Presentamos el  pasaporte y el visado, a pesar de las colas no tardamos mucho. En el bus nos estaba esperando Marx guia ruso en esta excursión. El tiempo como  veis en las fotografías no fue favorable, nublado, frío y lluvia.


Nuestra excursión era para visitar San Petersburgo de panorámica en bus, el Museo del Hermitage. Recorrido panorámico con el palacio de Invierno, río Neva, La Catedral San Isaac, la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada. Visita guiada del interior del la Fortaleza se San Pedro y San Pablo y de su Catedral. Visita guiada de Museo del Hermitage.
Salimos desde el puerto hacia la ciudad, el guía a modo de introducción nos explicó la existencia de la ciudad anteriormente llamada Leningrado en tiempos soviético.
El centro histórico de San Petersburgo ha sido designado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
  














“La Venecia del norte”, “La Palmira del norte” y la “capital cultural de Rusia” son algunos de los nombres relacionados con San Petersburgo, la segunda ciudad rusa en importancia y población. 
Situada en el noroeste del país, en la costa del mar Báltico, San Petersburgo siempre ha tenido significación estratégica para Rusia. Fue fundada en 1703 al reconquistar Rusia la salida al mar de Suecia bajo el reinado de Pedro el Grande, quien así reforzó la presencia de Rusia en esa región, abriendo al mismo tiempo una “ventana a Europa”. 

Para el desarrollo de la ciudad, el emperador Pedro I se inspiró en Venecia y prohibió los puentes permanentes sobre el río Neva para que se asemejara al Gran Canal, y también en Ámsterdam, promoviendo la construcción de canales en las calles. 



Desde la puesta en marcha del proyecto los arquitectos e ingenieros más valiosos se involucraron en el desarrollo de la ciudad. Además de los rusos, dejaron ahí sus huellas arquitectónicas representantes de Suiza, Italia, Francia y otros países. El Museo del Hermitage, ubicado en el centro de la ciudad, está considerado uno de los mayores museos y pinacotecas del mundo. Cuenta con unas tres millones de piezas de arte que se exponen en más de 400 salas. Haré otro post sólo del museo.

Se puede apreciar la influencia de la arquitectura italiana en el siglo XVIII y en menor grado de la francesa. En la ciudad se construyó un gran número de monumentos y conjuntos de arquitectura barroca y neoclásica.

   


Ampliamente conocidos son la Plaza del Palacio, con el Palacio de Invierno y el edificio del Estado Mayor; la catedral de San Isaac y la catedral de Nuestra Señora de Kazán; el Almirantazgo y el cabo de la isla de Vasílievski.

          Iglesia de San Salvador y de la Sangre  Derramada (foto tomada de internet)

Cuando fuimos a ver esta maravilla estaba en restauración de su cúpula  y solo la pudimos ver así. No la pudimos ver  por dentro, estaba cerrada.



La Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada o Iglesia de la Resurrección de Cristo está situada en la orilla del canal Griboyédova(nombrado en honor de Aleksandr Griboyédov)está cerca del parque del Museo Ruso y de la Avenida Nevski. El nombre oficial en ruso es Собор Воскресения Христова, que significa catedral de la Resurrección de Cristo, y fue construida sobre el lugar donde el zar Alejandro II de Rusia fue asesinado, víctima de un atentado el 13 de marzo de 1881(1 de marzo para el calendario juliano, en vigor en Rusia en esa época). Durante la Segunda Guerra Mundial y el bloqueo de la ciudad, una bomba cayó encima de la cúpula más alta de la iglesia. La bomba no explotó y estuvo dentro de la cúpula de la iglesia durante 19 años. Sólo cuando los obreros subieron a la cúpula para remendar las goteras, la bomba fue encontrada y retirada. Entonces se decidió comenzar la restauración de la Iglesia de la sangre derramada. Después de 27 años de restauración, la Iglesia de la sangre derramada fue inaugurada como museo estatal donde los visitantes pueden conocer la historia del asesinato de Alejandro II.





Mosaicos de interior sacados de Internet

Los mosaicos son de suma importancia en la decoración de la Iglesia de la Resurrección, formando una de las mayores colecciones de mosaicos monumentales de Europa. Entre los competidores para ejecutar la construcción de los mosaicos estaban varias firmas italianas, como el taller veneciano de Antonio Salviatti y Società musiva, la firma alemana Puhl y Wagner, y el departamento de mosaico de la Academia Imperial de las Artes. El ganador del concurso fue el taller de Aleksandr y Vladímir Frolov, una empresa privada fundada en 1890. Desde 1896 hasta 1907 sus maestros, expertos en el uso de la reversa o técnica veneciana, ensamblaron más de 600 mosaicos de  Iconos e imágenes con un área total de 7.056 metros cuadrados. Los bocetos para los mosaicos fueron creados por 32 artistas, entre ellos Viktor Vasnetsov, Mijaíl Nésterov, Andreí Ryábushkin,Vasili Belyáev y Nikolái Jarlámov.

Los mosaicos están ordenados en línea con la concepción teológica de la iglesia. El techo de la cúpula se llena con la imagen de mosaico de Cristo Pantocrátor. Los pilares de la cúpula presentan más de 200 imágenes de iconos de los partidarios de la iglesia los hombres venerables, mártires y apóstoles. El carácter especial de la iglesia introdujo algunos cambios en el diseño de interiores. Hay dos puntos focales en la iglesia: en el extron el extremo oeste - la cubierta sobre el lugarcrato del asesinato, rodeado de imágenes de mosaico de temas del drama de Gólgota.
La Fortaleza de San Pedro y San Pablo

El 16 de mayo de 1703 el zar Pedro I El Grande mandó construir esta fortaleza sobre la isla de Záyachi en el río Nevá con el fin de poder defenderse de un ataque naval sueco durante la Gran Guerra del Norte. Pedro I atrajo una enorme fuerza laboral de siervos de todas partes del país, cuya cuota anual llegaba a las 40.000 personas. Lo que comenzó con la fortaleza de San Pedro y San Pablo y continuó con las labores de drenaje de las marismas alrededor del río Neva durante la Guerra del Norte (en condiciones climáticas adversas y con una mortalidad entre los trabajadores que en ocasiones alcanzaba el 50 %), con el tiempo registró un asombroso crecimiento, de tal modo que una década después la ciudad contaba con más de 30.000 edificios.
         La Catedral de San Pedro y San Pablo         

Cuando hablamos de la Fortaleza de San Pedro y San Pablo nos referimos a la ciudadela original de San Petersburgo. Fue diseñada por Domenico Trezzini y levantada en el año 1703. Esta fortaleza consta de distintos edificios muy importantes entre los que destacan la Catedral de San Pedro y San Pablo, lugar donde están enterrados los zares desde Pedro el I El Grande hasta Nicolás II junto a su familia.



Fue la primera catedral que se construyó después de la fundación de la ciudad y estuvo consagrada por el arzobispo Iov de Nóvgorod en 1704. El edificio actual fue diseñado por Trezzini y construido entre 1712 y 1733Como anécdota, durante los trabajos de limpieza en 1997, los trabajadores se encontraron una botella entre los pliegues de la toga del ángel en la que los restauradores de 1953 pedían disculpas por lo que ellos consideraron un trabajo mediocre y de mala calidad. Casi todos los emperadores y emperatrices han sido enterrados en la catedral. Pedro El Grande, por expreso deseo suyo, fue enterrado en este lugar y desde entonces los descendientes han decidido seguir el mismo camino para ser enterrados. La Catedral ha sido Iglesia Catedral, es decir, la sede del obispo.

 

La transferencia de la capital rusa a San Petersburgo en 1712 contribuyó a su florecimiento. Desde los principios del siglo XVIII en San Petersburgo comenzaron a establecerse alemanes, finlandeses, suecos, armenios, tártaros y representantes de muchas otras nacionalidades.

La capital del Imperio ruso, tal como fue concebido por Pedro I, se convirtió en una "ciudad de tolerancia religiosa" por construirse ahí no solo iglesias ortodoxas, sino también templos de otras confesiones.
La catedral de San Isaac

La Catedral de San Isaac de San Petersburgo es un monumento arquitectónico único. Su construcción (o, más exactamente, la reconstrucción total de una iglesia más temprana) la inició el emperador Alejandro I. El arquitecto francés Auguste de Montferrand ganó el concurso público y la construcción duró 40 años. La ceremonia de inauguración se celebró en junio de 1858. La catedral ha sido mencionada en las obras de muchos poetas y escritores, que a menudo han alabado sus enormes dimensiones.



En 1928 la catedral se convirtió en un museo y su primera exposición estuvo dedicada a la historia de la construcción de su edificio. Durante la guerra, las obras de arte de otros museos de la ciudad fueron evacuadas a la catedral. La artillería alemana utilizaba el edificio de la catedral para orientarse y por esta razón no la bombardearon. Entre 1931 y 1986 bajo la cúpula de la catedral colgaba el péndulo de Foucault más pesado del mundo: un dispositivo que servía para demostrar la rotación de la Tierra. Para sobredorar la cúpula de 21,8m de diámetro, se emplearon cerca de 100 kilos de oro.



Interior de San Isaac


Fotos:Sputnik Nóvosti


























Más 400 kilogramos de oro, 16 toneladas de malaquita, 500 kilogramos de lapislázuli y 1.000 toneladas de bronce se usaron para la decoración interior.

El interior de San Isaac te dejará realmente sin palabras, tanto por el tamaño (tiene capacidad para 14.000 personas) como por los materiales que se usaron. Todo refulge con mosaicos coloridos, columnas de malaquita y lapislázuli, mármoles de 14 colores diferentes e impresionantes frescos. Eso si la  encuentras abierta que no fue en nuestro caso.

Hay 350 esculturas de santos, ángeles y apóstoles en nichos decorando las bóvedas y tambores de las cúpulas. Las paredes están decoradas con 103 frescos y 52 enormes mosaicos que totalizan 500 metros cuadrados.
El bellísimo fresco de la cúpula central representa a María rodeada por los santos. Desde el centro de la cúpula pende una paloma.
La "joya de la corona", que a la vez es una excepción en una iglesia ortodoxa, es el brillante vitral del altar central, llamado "La Resurrección de Cristo".

El monumento al emperador Nicolás I en la plaza de San Isaac
Fecha de construcción: (1856 – 1859)

  

Escultor: Piotr Clodt. Arquitecto: Auguste Montferrand.

El monumento al emperador ruso Nicolás I se alza majestuoso en el centro de la plaza de San Isaac de San Petersburgo. Se trata de una estatua ecuestre.

El escultor Piotr Clodt, realizó un preciso cálculo matemático que le permitió utilizar solo dos puntos de apoyo para fijar el monumento.

Desde cualquier punto de la plaza puede percibirse perfectamente la silueta del grupo escultórico. La magistral ejecución de la estatua y el lugar bien escogido de la ubicación para el monumento, en el centro de la plaza de San Isaac, lo convierten en excelsa obra de la escultura monumental.


Después de visitar este monumento disfrutamos de dos horas de tiempo libre para comer. Comenzó a llover y entramos en una terraza de un restaurante con la idea de comer el picnic tomando algo. No admitían comidas por lo que nos quedamos a degustar la cocina rusa. Con el idioma no nos entendíamos con los camareros pero nos facilitaron pedir el menú con una carta con fotos. Comimos este entrante a compartir y dos sopas de pescado y una s doradas, regados con una copa de vino tinto (2.671 rublos) no era caro, pagamos con tarjeta y no hubo problemas. Y a pesar que los platos de que estaban aderezados con muchas hierbas estaban  muy ricos.



Tuvimos tiempo para hacer unas compras en una tienda típica de souvenir.









¡Espero que os haya gustado!
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martes, 19 de junio de 2018

Crucero por el Báltico, 1ª visita: Tallin (Estonia)


Siguiendo con el Crucero Costa Mágica, esta noche navegábamos hacia el puerto de Tallin (Estonia) donde el piloto del puerto guiaría  el barco  al muelle de Tallin  a las  9:00 h. de la mañana.  
A nosotros nos citado en el teatro Urbino puente 3, para darnos el número de bus(18). Salíamos desde el puente 0. Después de registrar nuestras tarjetas a la salida donde nos esperaba la guía y el bus, que nos llevó hasta la ciudad de Tallin. La guia era estona, casada con un canario y el idioma español lo dominaba muy bien. La distancia del puerto hasta la ciudad era de sólo 2 kms. La visita comenzó  a través de las explicaciones de la guía sobre la ciudad de Tallin. Subimos primero a la parte alta de la ciudad llamada Troompea donde visitamos la Catedral de Alexander Nevskij y la Iglesia de San Nicolás. Bajando por la calle Pikk o llamada "piernas largas" salimos a la Plaza Raekoja, Ayuntamiento, Raeapteek, Casas de las Cabezas Negras, Grande Gilda y el mercado artesanal. 

Centro histórico de Tallín desde el mirador ( esta foto la he enviado a un concurso)


Tallin, la cuidad con uno de los cascos urbanos medievales mejor conservados de Europa, para mí fue un auténtico regalo pasear por sus calles y vivir en primera persona su increíble ambiente veraniego dentro de un escenario en el que la luz del Sol no se resigna a perderse al otro lado del mar. Hay muchas ciudades hermosas, pero Tallin es diferente a todas. Orgullosa de su historia recrea un pasado de caballeros con espada y damas en sus torres, dragones de Leyenda y callejones sombríos que cicatrizan de arriba a abajo la ciudad alta y la ciudad baja. El casco viejo está siempre animado, el aroma a hornos de leña y cerveza de barril sobresale de unas tabernas repletas. Siempre implícito a Tallin, es su hechizo hacia el viajero que cruza los portones tras sus gruesos muros. Es entonces cuando el encantamiento se propaga en cada calle, en cada casa vestida de un color diferente, en cada detalle de la Reina de las Repúblicas Bálticas. Porque en la capital de Estonia la magia es algo sencillamente irrenunciable.
La primera visita desde que subimos a lo alto fue la Catedral  Ortodoxa Alexander Nevskij.

Catedral  Ortodoxa Alexander Nevskij (La Cabecita es la guía)
Declarada por la Unesco patrimonio de la humanidad en  1997.​ La catedral fue construida entre 1894 y 1900 y consagrada el 30 de abril de ese año,​ durante el periodo en el cual la actual Estonia formaba parte del  Imperio Ruso,  se construyó siguiendo el diseño de  Mikhail Preobrazhensky, basado en el antiguo modelo arquitectónico ruso, poseyendo la  cúpula más grande de entre las catedrales ortodoxas. Está dedicada a San Alejandro Nevski, quien salió victorioso en  la batalla del lago Peipus  en 1242.  Alejo II, que terminaría siendo patriarca, comenzó su ministerio sacerdotal en la catedral. La catedral había sido considerada por los estonios como un monumento a la dominación rusa, por lo que las autoridades ordenaron su demolición en 1924; decisión que nunca fue llevada a cabo. Una vez que Estonia recuperó su independencia de la Unión Soviética 1991, la catedral fue restaurada.
Más Información en esta dirección en Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Alejandro_Nevski_de_Tallin



La catedral ortodoxa es una de las reinas del distrito de Toompea. Es una muestra más del Patrimonio valiosísimo que posee esta ciudad.


                                     La catedral desde otro ángulo                                                                   Fachada de  la puerta de  la catedral 

Parte de la puerta de entrada  a la catedral
Esta foto la copiado de internet(si su autor desea la quitaré) he puesto porque debido a la cantidad de gente que visitamos el interior de la catedral  fue imposible  hacer  fotos.

Parlamento de Estonia en Tallin enfrente 
Justo enfrente, donde se levantaba un castillo del que apenas quedan restos, aparece el Parlamento estonio vestido de color rosa destiñéndose de toda solemnidad política y gubernamental. Alexander Nevski y alrededores es uno de los must see de Tallinn. Afortunadamente los locales, que no son demasiado amigos de lo ruso, han terminado aceptando la Catedral como suya. Una batalla más en las que el arte ha vuelto a ser el vencedor.  Al lado la entrada al un parque que no recorrimos pero se veía muy frondoso.

Entrada al parque
A continuación visitamos la catedral luterana dedicada a Sta. Maria,  San Nicolás donde se guardan los distintos escudos de nobles alemanes.
Catedral Luterana San Nicolás ( Toomkirik ) 
Dos fotos la segunda es tomada en internet( si desea su autor puedo retirarla)

Esta catedral es de la misma época del Castillo, siglo XIII. Se supone que en esta época fue construida en madera, cuando los daneses conquistaron Toompea. Posteriormente el obispo de Lund la mando construir en piedra dedicándola a Valdemar II, y la dieron el nombre de La Santísima Virgen María. Su campanario fue construido bastante después sobre el siglo XVII, de estilo barroco.

Cuando ves su interior destacas el contraste con su exterior. Ademas de ser una basílica, encuentras una colección de escudos y monumentos necrológicos que impresionan, primero por su cantidad y sobretodo por que todos los escudos que hay. Pertenecieron a las familias nobles alemanas del Báltico, hay más de 100 escudos y por lo que leímos casi todos obra del ebanista Chistian Ackermann , quien también se encargo del altar y el púlpito. 

 

        
detalles de púlpito  y los escudos
           
Seguimos la visita y fuimos al mirador de Patkuli, donde para obtener un sitio para poder sacar unas fotos es casi imposible. Nosotros  conseguimos hacernos un hueco y poder fotografiarnos.




Después de disfrutar de las vistas, sin pelearnos con la gente hicimos unas compras de garrapiñadas y tomamos algo en un bar.


Callejeando bajamos poco a poco por la calle Pikk hasta la plaza Raekoja donde está el ayuntamiento. La calle Pikk o de la "Pierna Larga" cruza prácticamente toda la parte baja, por lo que es la más larga de la ciudad amurallada y en donde habitaban los comerciantes más ricos que hacían llegar hasta ellos sus mercancías desde el puerto cruzando casi toda la ciudad.






Bajando es difícil encontrar y poder  fotografiar una calle sin gente, yo lo he conseguido en esta que se ve vacía. En la muralla los pintores tenía su lugar de pintar, exponer y de venta.


Llegamos por fin a la plaza Raekoja donde  se centra en la explanada la parte  neurálgica de la ciudad, el ayuntamiento, la Iglesia de San Olav, y muchos restaurantes y tiendas de la ciudad.


Plaza Raekoja es el nombre estonio del corazón de Tallin, la Plaza del Ayuntamiento. En este cuadrado incontables casitas de colores funcionan hoy en día como restaurante. En verano las terrazas copan este lugar repleto de gente buscando beberse una cerveza fresca o comer en uno de los lugares más recomendables de la ciudad. La vista 360º de esta Plaza es sublime, por su colorido, su anclaje en otros tiempos, los colores suaves de las fachadas. Y, por supuesto, por estar siempre ambientada y constituir el punto de encuentro predilecto de locales y turistas.




Pero por todos es sabido que el Rey de la Plaza del Ayuntamiento no puede ser otro que el edificio del Ayuntamiento (Tallinna Rackoda), erigido nada menos que en 1404. Este emplazamiento medieval a muchos nos recuerda a una iglesia, quizás por esa larguísima torre octogonal apuntando al cielo de Tallin. Llaman especialmente la atención esos dragones que escupen agua de lluvia cuando son incapaces de retenerla.


    

                        

En el centro histórico de la ciudad estona,  se erige la iglesia dedicada a San Olav. Su construcción data del siglo XII y, con una altura de 124 metros, que ha variado a lo largo de los siglos debido a una serie de incendios y sus respectivas reconstrucciones, fue el edificio más alto del mundo desde el año 1549 hasta el año 1625.

Se cree que esta particularidad hunde sus razones en que muy probablemente se estuviese buscando un símbolo que caracterizase a la ciudad y que, además, pudiese ser visto desde alta mar. Esto era debido, sobre todo, a que en aquella época el comercio marítimo era de suma importancia para la ciudad. Su nombre se debe a que está dedicada al monarca noruego Olaf II





Los restaurante vestían a sus vasallos para  ser reclamos para que el turista entren es sus estancias. En esta zona tomamos unas cervezas y un tenten-pie disfrutando de los edificios que parecían sacados de un cuento.


                         


El casco viejo de Tallin está rodeado por completo de murallas y torreones capaces de soportar las embestidas de los enemigos que entraban por tierra y mar. Dos de sus torreones más emblemáticos corresponden a la conocida como Puerta Viru, que ofrecía paso y salida a los viajeros por el flanco más oriental de la ciudad medieval. Mientras que en la derecha amaga con empezar una escalada similar para no romper la absoluta simetría de la fortificación. Pareciera que cualquiera de ellas una princesa en apuros estuviese a punto de asomarse por la ventana con su rostro blanquecino. Y es que en Tallin todo apunta al imaginario de los cuentos de hadas.







Tras el Vene, la antigua calle de los mercaderes rusos, se encuentra uno de los lugares más evocadores del casco antiguo de Tallin, el Paso de Santa Catalina(Katariina Käik). Es una pequeña carretera dominada por arcos abovedados y flanqueada por edificios del siglo XV al XVII, donde las actividades artesanales se combinan perfectamente con la arquitectura medieval. El pintoresco sitio toma su nombre de la iglesia de Santa Caterina, el antiguo santuario del Monasterio Dominicana (el edificio más antiguo de Tallin - 1.246 de los cuales permanecen las ruinas del claustro), ambos destruidos por el fuego en 1531, durante la Reforma.
Las fotos de  Via Vene, son tomadas de Internet, no  salieron bien las mías. Si su autor desea las quitaré.








Terminamos pasando por el mercado de las flores, antes de volver a bus que nos llevaría de nuevo a bordo para la hora prevista.


¡Hasta aquí la primera visita  a este  lugar que invita a  volver  como mínimo  una semana, para visitar sus edificios, museos y rincones sin prisa!