jueves, 31 de diciembre de 2015

miércoles, 30 de diciembre de 2015

OLIVENZA MI ESENCIA

A ver si os gusta esta poesía dedicada a mi pueblo cuando lo visité después de 25 años  los sentimientos fluyeron en mi ser.

                                                                 Paseo grande



OLIVENZA, MI ESENCIA

Salí de mi casa a tu encuentro
Té vi a lo lejos, la torre me guió
Se erguía esbelta sobre el manto blanco de tus casas
Paseé, miré, contemplé, palpé y acaricié
Te recorrí toda y entre tus calles me perdí.
El asfalto que pise, me guió y me empapé de ti,
una ráfaga de aire, movió las palmeras de tu paseo,
el suave polvo me trasladó nostálgica a mi infancia.
Vi un anciano sentado en un banco con su gorra y su chambra,
era mi abuelo, con el cigarro entre sus labios.
Me vi sentada sobre sus débiles piernas
Un soplo de aire trajo a mis oídos los cánticos del
rosario, rezaba D. José Párroco de la Farrapa.
Mis lágrimas afloraron a mis ojos y lloré emocionada.
Bajé caminando por la calle de las Flores y entre las
rejas de una casa, vi a mi madre planchando.
Doble la esquina a la calle Jurmeña cuna de mi vida.
Un soplo de brisa transformó el asfalto en tierra,
me vi jugando en las lanchas de la acera al truqui
cantando canciones de antaño.
Vi las cilindras y las rosas de mi patio
adornando los altares de Maya.
Oí las ovaciones en la plaza de toros. ¡Olé! ¡Olé!
Me vi de la mano de mi madre cuando íbamos a la
plaza de abastos
Sentí las caricias de esas manos desgastadas por el
jabón y el agua cuando vi los lavaderos abandonados
¡OH, Olivenza! tu recuerdo es mi esencia.



                                               Paseo Chico

                                                       

Esta poesía la publicaron en la Revista de Ferias y Fiestas de Olivenza Agosto 2007    

                                       Quiosco en el paseo










martes, 29 de diciembre de 2015

EL TROFEO DE CARMINA

               Panorámica de  Olivenza  y la Puerta del Calvario
                   EL TROFEO DE CARMINA
El sol de media tarde mantenía templada la  piedra de la  pared  que  protegía la entrada de la puerta del Calvario. Carmina permanecía apoyada en el muro cuando por detrás una voz que le sonaba familiar le saludo, ella se volvió y allí estaba  su antiguo profesor de Filosofía

                   Puerta del Calvario 
Ella vio  la luz a sus dudas cuando se percató que era Salvador, pues recordó que él en sus clases era un buen traductor de latín.

 —¡Hola!  nunca me alegré tanto de encontrarte hoy aquí, pues tengo unas dudas que deseo que me las puedas aclarar - Le dijo 


Carmína le mostró un libro que saco de su mochila y que Salvador tomo entre sus manos, Carmina ojeó una página hasta detenerse en una frase que leyó de corrido y le mostró al filósofo que deletreo el texto en latino,  usque ad gradum chori initia in direct ex introito verae sapientiae lunare complementum sepultum est.
La inseguridad en la voz y la súplica de su mirada atestiguan la consciencia de su imprecisa traducción:-“En el coro está  enterrado el verdadero conocimiento lunar”.
—Te has aproximado, aunque es probable que Salustio no hubiese reservado ningún lugar privilegiado del Quirinal a tu traducción. 
Se burlo Carmina
—El significado correcto es este. Desde la entrada y en línea recta hasta el comienzo de las escaleras del coro se halla enterrado el complemento lunar del auténtico  conocimiento. 
 —¡Complemento lunar…! Salvador elevó su tono de voz-¿qué hacías anoche con la cara dirigida hacia la luna? 

— ¡Chissst!, Carmina le toco los labios con el dedo índice.

 —No hables tan alto.

    Le reveló que la noche pasada no hizo sino iniciar la mutación química de su rostro mediante el cobalto, titanio y magnesio contenidos en los rayos lunares, ya que esta actividad constituía el preludio de la Gran Obra que había de llevar a cabo esta en el interior de la  torre o…. en el interior de la Iglesia? Pero, ¿a qué gran obra te refrieres? -sus fulgentes ojos escrutaban la palidez de Carmina
—Y… en una iglesia. ¿No será en la iglesia de Sta. María….?
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         Iglesia de Sta. Mª del Castillo
—Así es. – respondió sin exteriorizar emoción alguna, mientras buscaba en el libro una página cuya numeración parecía conocer de memoria. 
—Lee esto, – le señaló unas líneas con el dedo.
Sub cetario praesente, quorum templum templi militum fuisse un parientinais.
   La manifestante expresión de estupor tras la lectura evidenció por segunda vez sus lagunas de formación clásica.
—Todo está muy claro,  en la iglesia  de Sta. María,  Cetario, Cetarium, se construyó sobre las ruinas de una antigua iglesia templaría y en su subsuelo se esconde el secreto que busco.
—Bueno, supongamos que esa cita  se refiere al coro de la iglesia.

   Se había vuelto hacia ella, con ojos de sorpresa.


 —considéreme así, pero qué se esconde ahí que te conduce a rituales…  Carmina se sentó en el perfil de un ágil salto. -lo escribió,- sujetaba el libro en el regazo,- Nicolás Lenglet Dufresnoy, alquimista holandés de siglo XVIII, que a su vez cita a Lucas Tuy, cronista del siglo XIII quien da fe de una serie de emplazamientos templarios en la península y concretamente templarios portugueses en  Olivenza  – Hizo una pausa para mirar  al horizonte  Durante unos segundos sólo sonaba el piar de los pájaros y el rumor de un tractor que pasaba, hasta que Carmina descendió del perfil y aferró la mano de Salvador. -Ayúdame a encontrar la sal Sublimada, el Pulvis Coeruleus de los alquimistas medievales que según Lucas Tuy, se halla dispersa en los cimientos de la iglesia templaría sobre la que se construyó esta Iglesia,- Le señaló la torre.
Fotoblog
      Torre de Sta. Mª del Castillo
         Secunda mi plan, pues, aunque te parezca inconcebible, tú también te vas a beneficiar del hallazgo.
—al Subliminal…, polvos azules de alquimista…, templarios en Olivenza, Salvador soltó una carcajada,
—Carmina, me parece que no llego a captar tu sentido del humor. 
De todos modos, no tengo ningún inconveniente en acompañarte en dicha aventura. 
 Carmina exteriorizó su alivio en una amplia sonrisa. Acababa de interpretar la aprobación de su profesor, se arrimó a él y le invito a regresar al pueblo.
Con voz queda, suave, iba poniendo al tanto acerca de proyecto, consistente en la búsqueda del Polvo Azul de la alquimia medieval, a pesar de la terca insistencia de Salvador por conocer la utilidad del Pulvis Coeruleus, no soltó prenda, postergando las aclaraciones para el momento decisivo, debían de presentarse esta noche en la iglesia. Aprovecharían un funeral que había de comenzar dentro de una hora y media para ocultarse ene le templo una vez terminado las exequias.

 —En casa tengo un martillo, dos cinceles y un cortafrío. Cuento además de guantes de látex, linternas, pilas y sacos de basura.-


—Creo que será suficiente- Le estampó un beso en la mejilla. 


—¡Ah!, no estaría de más que llevaras en una bolsa camisa y pantalón vaquero más usados que tengas.
—¡Que disparate, Carmina, que disparate!. ¡Ojala! nos proteja el espíritu de algún templario-

 —Salva, a las seis y media en la  puerta  de la iglesia de Sta. María.
A la hora señalada allí estaban Carmina con una abultada bolsa colgada del hombro y Salvador se acercó a ella, entrando los dos antes de que sacaran el ataúd del coche fúnebre. Tomaron asiento en uno de los escasos espacios vacíos de un banco.
Llegado el momento de la comunión, Salvador aprovecho el desfile de algunos fieles para garabatear en unas líneas en un trozo de papel que con disimulo entrego a su compañera “Tendrá que ser en un confesionario”.
Cuando los cánticos finales despidan al féretro y los asistentes a la ceremonia religiosa abandonaban la iglesia, Salvador y Carmina se desplazaron hasta el más próximo confesionario. Comprobaron que no les  había visto  nadie y se escondieron en su interior. Solo tenían que esperar que todos abandonaran el lugar y se cerrara la iglesia.
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 Confesionario  en el interior
 Una ve que se quedaron solos en el lugar Carmina vacío el bolso y colocó su contenido en el suelo, comprobó que no había olvidado nada de lo preparado y abrió el libro sin titubeos y encontró la pagina cuyo contenido conocía casi de memoria y elevó los ojos hacia debajo del coro, musitando:
es introito usque ad gradum chidori initia…

—¡Salva! debemos extraer estas dos baldosas… tras una corta carrera se detuvo frente a las escalinatas de acceso al coro. -Un cincel y un martillo bastaron para separar las junturas.
—De acuerdo emprendamos la búsqueda de la Sal sublime, pero antes debo conocer los motivos por los que quieres encontrar esos polvos mágicos.
—¡Mira Salva! Vamos en pos de una de las Grandes Obras. Cuando los rayos de radio cobalto que la luna infiltró anoche en mi rostro los combine con la cantidad exacta de mercurio y azufre que constituyen el ingüento del Pulvis Coeruleus o Sal Sublimada, mi rostro no envejecerá jamás. Cumpliré años, transcurrirá décadas de mi vida sin que mi cara muestre, estrías, frunces y arrugas. De manera que habré cumplido el anhelo por el que la mayoría de las personas arruinarían fortunas. Lograré la eterna juventud Salva. 

—¿Sabes qué significa eso para una mujer?
Salvador la miro a los ojos y no pudo evitar un ligero estremecimiento ante el fulgor que dinamitaban. -Si las cosas fueran como dices, hace tiempo que las multinacionales farmacéuticas o los grandes laboratorios de dermis-estética ya hubieran obrado el prodigio.
—No recuerda que hay que emplear la cantidad exacta, el enigma de la proporción justa de mercurio y azufre combinado con los rayos lunares desapareció con los alquimistas templarios y nadie hasta hoy ha logrado renacer su fórmula.
—Manos a la obra Carmina le -dijo Salvador-.

—Aquí- le señaló Carmina- 


—Separamos las ensambladuras de estas baldosas. Ten cuidado no romperlas, tenemos que dejarlas igual que estaban para no dejar rastros.
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 Lápida  templaria
—Vamos a ver con qué nos encontramos aquí debajo- Salvador enfocó la linterna hacia las pétreas superficies que ocultaban las baldosas. Cogió el martillo comenzó a golpearla sobre el cincel, un boquete se abrió ante sus ojos a diez centímetros de profundidad, metió la mano. Estoy nerviosa y emocionada, Salva. Estamos a punto de descubrir el mágico secreto enterrado durante centurias.
A Salvador le temblaban las manos cuando se dispuso a abrir los sacos para guardar todo resto de cemento y argamasa. 

—Debemos evitar que el barro se esparza por el suelo.
Al cabo de media hora la crisopeya desveló la oculta esencia de la materia, todo se transformó en oro, pero no en simple metal, sino en el oro de la felicidad, de la justicia, de la belleza y la bondad.
Salvador se levanto de un brinco propio de adolescente, 

—¡Carmina ven aquí, mira, asómate!, – y le señaló unos diminutos puntos que, bajo el foco de la linterna reverberaban en el limo.
La joven Carmina presa de la agitación estiró el brazo y tras comprobar la presencia de unos suaves centelleos azulados, se embadurnó el rostro mientras danzaba y giraba sobre sí misma como un derviche persa. Salvador contemplaba el azulado rostro de su compañera como si ésta se aprestara a oficiar un rito tribal. Continuó observándola hasta que se abalanzó sobre él y estampó sus labios en la boca. 
—Gracias, Salva, gracias, no creo que alcances a comprender los que significa esto para mí.
—Acaríciame, acaríciame,-susurraba Carmina- Salvador, la despojo de su blusa y del sujetador. La encontraba más atractiva con la cara embadurnada que con su mácula palidez habitual. En medio de la nebulosa pasional se acomodaron desnudos en un banco. Salvador, sentado, con la espalda apoyada en el respaldo y Carmina encima con las piernas separadas hacia afuera por el hueco y el espaldar. 
 —Hieros Gamos… renazco a la belleza inmarchitable… La gran Obra se consuma- Suspira Carmina entre jadeos.- 
—¡Hieros Gamos…!


Fotos   y relato autora: Mamen Píriz García derechos  reservados  en Safecreative

EL DÍA QUE NACÍ YO



      Es la calle donde  nací 

El día  que nací   no  fue  un día  normal, sino más  bien un día muy especial. Nací  un  26 de Febrero de 1955 sobre las 9 de la noche. Ese día, un invierno cerrado hacía mucho frío y soplaba un aire huracanado. Probablemente ese día era sábado o domingo, mi padre estaba en casa y no había trabajo, y en el pueblo había funciones de teatro y cine.

Mi madre por la tarde rompió aguas y comenzó a tener dolores de parto. Mi abuela puso agua a calentar y preparó la cama y sábanas para el parto. El alumbramiento era eminente y llamaron a la médico y éste avisó a la comadrona para ayudar a mi nacimiento.

Mi madre aguantando los dolores pacientemente mientras las contracciones eran cada vez más seguidas. Ya al anochecer llegó la la partera quejándose del vendaval que había en la calle que cada instante  era  más  fuerte.
Al poco tiempo llamó a la puerta una vecina portuguesa muy amiga de la familia la llamábamos "Sesa".  Venía  asustada y avisando que en el pueblo la guardia  civil había suspendiendo  el  teatro y el cine y avisaron a los oliventinos que se irían  a  sus casas y se encerraran en casa, cerraran bien las puertas y las ventanas y que se aproximaba algo imprevisible. No se sabía era un huracán o algo peor un terremoto.

La comadrona al oír tal noticia se acordó de sus hijos que los había dejado en el cine y se fue en su búsqueda. Mi padre enfadado le dijo: Cómo iba a irse en ese momento sí ya su mujer estaba de parto y próximo  el nacimiento.  Ella hizo caso omiso y se fue dejando a mi madre con mi abuela. Mi padre salió tras ella. Cuando regresaron, mi madre ya me tenía entre sus brazos. Nací muy pequeñita y muy morena.

Las circunstancias de lo que acontecía en el pueblo dio momentos colectivos de histeria y a la población con el caos de confusión a contravenir las indicaciones más sensatas  que  informó la guardia civil. Algo de eso debió de ocurrir en mi pueblo según me han contado a lo largo de los años. Hubo gente que cargaron con todos los enseres y pertenencias que pudieron y salieron a los campos. Otros se dirigieron al cementerio, a saber con qué finalidad y, no faltaron quienes sacaron a sus mayores enfermos e inválidos. Otros se ataron en el parque a los árboles y otros obedeciendo a las autoridades, se quedaron en casa, cerraron puertas y ventanas. Como mis padres que al nacer yo, con la alegría de mi nacimiento se olvidaron de que algo malo pasaba  en allí fuera. 

En los días siguientes la guasa y las bromas salpicaron de obligados comentarios entre los habitantes del pueblo, ya que afortunadamente, no hubo ni terremoto, ni huracán. Estoy segura que un huracán de alegría llenó de felicidad a mi humilde familia del primer nacimiento de la hija de Antonio y Maria. 

Quizás ese día marcó mi personalidad inquieta y revoltosa sea deudora de la agitación y revuelo que me acompañaron en mi venida al mundo. Toda mi familia me ha contado esta historia a lo largo de los años.

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registrado en Safecreative 1 - registro: 0910234740538
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domingo, 27 de diciembre de 2015

TU ÚLTIMO ATARDECER





"Aya dando pecho "Pintado al  óleo por Mamen Píriz


TU ÚLTIMO ATARDECER

Un día dejaste de mirar al mundo 
para vivir un instante sin más recuerdo. 

Tu sonrisa se tornó diáfana 

del puro presente la semblanza alejada.

Entre prisas y preocupaciones de gentes 

¡Cuánto daña al alma la memoria! 

En el tibio atardecer y la gélida mañana 

he paseado junto a ti mi ilusión menguada.

¿Maritxu, me conoces? ¿Quién soy, madre mía? 

Mis lágrimas imposibles tu evocación no horadan. 

Hasta donde mis pesares consuelo reclaman 

¡Qué injusto es el silencio del que todo el resto habla!

Un atardecer de invierno tu mirada quedó velada 

tus ojos, única expresión de vida, se han cerrado 

para apresar el infinito. 

Pero, contemplo tu sonrisa, madre, la veo, 

todas las noches la veo, 

cuando en la negrura del firmamento 

titila mi estrella preferida.


Esta poesía la hice a  mi madre después de fallecer en el día 5 de febrero del 2002, para poner en el recordatorio. 

registrado es Safecreative  registro 0910264758497

sábado, 26 de diciembre de 2015

PARA DARME ÁNIMOS

Amigos  continuo  mi blog y hoy  os quiero regalar  esta poesía que  significó  mucho para mi . La leo  cuando mis  ánimos está  bajitos


PARA DARME  ÁNIMOS



No te derrumbes castillo, 
eres fuerte y altanera 
no te derrumbes 
no te derrumbes 
aunque se te caiga el mundo entero. 
Si te falla el pedestal 
la pilastra tiene que ser de acero.

No te hundas velero 
aunque andes a la deriva 
y entre olas y maremotos 
no te hundas 
no te hundas 
por que allá en el horizonte 
navegará otro velero que tiene para ti un bote.


                                                                 FELICES  FIESTAS



Esta poesía la hice en un momento difícil de mi vida. Gané con ella un premio en el Concurso Literario del Centro de la Universidad Laboral donde estudiaba 1993

Fotos y  poesía  autora: Mamen Píriz García

registro: 0910234740910

jueves, 24 de diciembre de 2015

MI AVATAR " FLOR DE ALEJANDRIA "

                                   
Flor de Alejandría  o peonia salvaje
Os muestro la Rosa de Alejandría es la flor que  va a  acompañarme como avatar en este nuevo blog. Esta flor crece salvaje en la Sierra de Alor en la  pedanía de San Jorge de Alor, en la comarca de Olivenza, pueblo de mis orígenes. Esta flor tiene un olor muy perfumado y su aroma da origen al nombre de la sierra donde crece.  Mis padres me habían hablado de ella y de la sierra pero  ellos nunca la vieron, Nace en primavera y dura muy poco tiempo. Un día  decidí  buscarla en internet y allí la  vi por primera vez en una  foto de un blog de un chico viajero de bicicleta. Cuando por  fin pude viajar a Olivenza después de 25 años sin visitarlo, me quedé prendada de lo bonito que es el pueblo. Casualmente entré a una tienda de fotografía vi de nuevo la foto de la flor, pregunté si estaba ya crecida en la sierra, me dijeron que era el momento óptimo para  visitar  la sierra y  ver  la maravilla de su entorno  la  flor. Así que a la mañana siguiente, me puse las zapatillas  y subí  a la sierra, era espectacular la maravilla de flor en su entorno y como crece debajo de los árboles.
                                            
Entorno de  la  sierra   con las  flores  en primer  plano 
La sierra y el lugar  se hace muy ameno subir y contemplar la naturaleza y el paisaje.

                             Yo  entre  las  flores  la  primera vez  que subí  a conocer  el lugar


Avatar " Flor de Alejandria " pintada al  óleo  por Mamen Píriz
            " Esta  flor  nace  salvaje  en la  sierra de Alor  y es de la  familia  de las  peonias "

Fotos y relato autora :Mamen Píriz García
Código 1102038411984

¡FELIZ NAVIDAD!

Amigos he pensado que en esta felicitación de Navidad no voy a utilizar el instantáneas de Internet sino que he sacado de la caja de mis recuerdos tarjetas de Navidad que hice de niña con sus felicitaciones y que guardo con todo cariño ya tanto tiempo. Espero que os gusten.

tenia 5 años cuando  lo pinté 
tarjeta 1

Tenia 7 años
tarjeta 2

Tenía  8 años 
tarjeta 3
tenia  14 años
tarjeta 5
tenia 14 años
tarjeta 4
Esta la he pintado ahora  para felicitaros a vosotros mis amigos blogueros.
Que paséis unas fiestas entrañables rodeados de todos los familiares y amigos.Os deseo de todo corazón.
tarjeta 7
Un abrazo


II CONCURSO DE MICRORRELATO "LA NAVIDAD"

 Microrrelato escrito para el concurso de Navidad  del  Círculo de Escritores
Cuando eramos  niños la  Navidad  la vivíamos en familia  con padres , tíos y primos. Íbamos a buscar musgo al monte y  poníamos el nacimiento.  En Nochebuena por la  tarde  solíamos cantar  villancicos por las  casas de los  vecinos  del pueblo y nos  daban el aguinaldo o caramelos. Por la noche tomábamos una sopa de pescado , un pavo  asado y turrones que lo cocinaba mi tía. Después de cenar  nos íbamos a la  cama  con la ilusión que  nos visitaba el Olantzero y nos traían los regalos.  Nos levantábamos temprano  para   ver  lo que nos había  dejado y jugábamos  con los juguetes.

Foto de Autor   desconocido , podrá su autor  retirarla si lo precisa 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

"HISTORIA DEL OLANTZERO"




En los bosques de Euskal Herria, hace muchísimos años, vivía un hada muy bella de cabellera amarilla y ojos muy brillantes. Como todas las hadas cuidaba de la gente y estaba acompañada por criaturas como duendes llamados Prakagorri (pantalones rojos) que la ayudaban en todo su trabajo.

Un día que el hada estaba viajando a través de las montañas, mientras estaba peinando sus cabellos en una fuente los prakagorri le anunciaron que algo había moviéndose entre los helechos. Los duendes gritaron para llamar la atención del hada y ante la sorpresa del hada que no entendía cómo los humanos había podido dejarlo abandonado encontraron un bebé humano. Por ello el hada le dijo al bebé: 

"tu nombre será Olentzero, porque es una cosa maravillosa haberte encontrado. Y por este acto te daré los regalos de Fuerza, Coraje y Amor, por todo el tiempo que tú vivas".

Entonces el hada cogió al niño y lo llevo a una vieja casa en el limite del bosque donde viven un hombre y una mujer que no tenían hijos. Así que sabiendo el hada que serían muy felices de recibir el bebé lo dejó enfrente de la puerta para que ellos lo encontraran.



Muy pronto, al amanecer, cuando el hombre se levantó a ordeñar las vacas encontró al bebé y corriendo grito y se lo enseñó a su esposa, muy contentos de haber recibido a ese niño rápidamente lo taparon con una manta, le dieron de comer y lo tomaron como su hijo. A Partir de ese momento, Olentzero creció entre los bosques y se convirtió en un fuerte, amable y saludable hombre que nunca tuvo la preocupación de como había llegado a ser encontrado por sus padres. Olentzero trabajaba todos los días del año haciendo carbón y ayudando a su padre. Pero lo inevitable sucedió y después de muchos años los que habían sido sus padres murieron y Olentzero se quedó muy solo en su casa del bosque haciéndose viejo según pasaban los años.

Durante el paso de los años Olentzero fue entristeciendo y se fue dando cuenta de lo que necesitaba era ayudar a otras personas que lo necesitaban. Recordó que en el pueblo había una casa donde viven los niños que no tienen padres, ellos viven de lo que la gente del pueblo les daba, esos niños eran muy solitarios como yo, pensó el Olentzero así que trato de hacer algo para que esos niños 
fueron mas felices.

Así que como Olentzero era muy hábil  haciendo cosas con las manos se dispuso a hacer juguetes para los niños y muñecas para las niñas con la idea de darles los juguetes cuando fuera al pueblo a vender carbón. 

Cuando acabó de hacer las muñecas y los juguetes, los metió todos en un saco y cargo muy contento pensando en lo que iba a hacer.

Olentzero les dio los regalos a los niños y estuvieron muy contentos, él estuvo jugando con ellos todo el día y contando las historias que había aprendido de su padre cuando era pequeño. Los niños y niñas a partir de ese se sintieron tan solos como antes. Olentzero fue muy bien reconocido en el pueblo y cada día cuando llegaba al pueblo a vender su carbonera rodeado por todos los niños.

Esto sucede durante muchos años hasta que un día hubo una tremenda tormenta en el pueblo, bosque y montañas la cual destruyó muchas cosas. Los truenos, rayos, y el frío dejaron muy asustadas a las gentes del pueblo y especialmente a los niños. Un día Olentzero estaba de camino hacia el pueblo y vio un rayo que caía en una casa. 



















Se acercó vio a unos niños en la casa 

asustados y pidiendo ayuda dentro de la

casa que estaba en llamas. Cubrió a los 

niños con una manta para protegerles

del fuego y los saco de la casa a través 

de una ventana por el primer piso. 



Mientras él estaba tratando de salir una 

gran viga cayó sobre el Olentzero

provocando que su fuerte y gran

corazón se detuviera. Cuando se

enteraron las personas del pueblo

lloraron por lo sucedido dando cuenta 

de que no había nada que ellos pudieran 

hacer.




En ese mismo momento fueron sorprendidos por una brillante luz que salía de la casa.  Mientras nadie pudo ver lo que sucede dentro de la casa, dentro de ella, apareció el hada que había encontrado al Olentzero cuando era un bebé en el bosque muchos años antes, esta le llamó por su nombre con su dulce voz. 

El hada le dijo al Olentzero: "Olentzero, tu has sido un buen hombre, lleno de fe y de buen corazón. Has dedicado toda tu vida a hacer cosas para los demás, y has dado hasta tu propia vida para salvar a otras personas. Por lo tanto no quiero que te mueras. Yo quiero que vivas para siempre. De ahora en adelante tú harás juguetes y otros regalos para los niños que no tienen padres y en todos los rincones de Euskal Herria", al oír esto los prakagorris se apresuraron a decir que ellos le ayudarían.

Y a partir de ese momento así sucedió. En la mitad del invierno, al final de cada año, Olentzero va por todos los pueblos de Euskal Herria repartiendo juguetes a los niños que no tienen padres ni abuelos que les hagan regalos. Los niños de todos los pueblos celebran la llegada del Olentzero cantando canciones y esparciendo mensajes de amor.

Muchas personas no creen que el Olentzero exista pero por contra otras sostienen que entre los vascos existe todo lo que tenga un nombre y realmente queramos que exista.