miércoles, 10 de febrero de 2021

Al cobijo de la encina



Con el paso del tiempo, llegaron eras de sequías que duraron años seguidos. Los campesinos se arruinaron en el campo. Al no poder recolectar cosechas y no ganar lo suficiente para el sustento de sus casas, las tierras fueron abandonadas. Los hombres emigraron a otros lugares de Europa a buscar trabajo para poder mantener a sus familias.

Una tarde de setiembre en la que la temperatura era soportable fuimos hacia la carretera que conduce a un lugar de fábula. Nos desviamos por un camino de tierra, buscando un cortijo cuando, a lo lejos, divisamos un castillo. Hacía tiempo que me habían contado un cuento y quizá éste fuera el lugar. Al acercarnos, vimos una puerta con una verja roñosa y destartalada. Parecía un recinto deshabitado. Nos asomamos a su interior y en el patio del cortijo, vimos varios perros poco cuidados, unos patos, gallinas y unos pavos que picoteaban en el suelo. El lugar estaba muy sucio. Sentimos pena por esos animales solitarios y encerrados. 



De repente, uno de los perros se dirigió a nosotros:

    —Abrirnos la puerta que no estamos conformes con estar aquí encerrados— Se quejó de su miserable existencia. 

Nos contó el animal que su vida ya no era la soñada, que en tiempos de sus abuelos, los animales de allí tuvieron mejor vida. En el castillo vivía mucha gente, amos y criados, tenían mucha alegría y opulencia en este lugar.

Pero llegaron otros tiempos y el lugar quedó abandonado Después de la muerte de sus dueños, los herederos dejaron de vivir en el campo y las tierras fueron descuidadas. Incluso los que vivían en el castillo dejaron de interesarse por el campo.


   —¿Y ahora quién se hace cargo de esto?— pregunté.

—Viene un hombre cada tarde a traernos comida y agua. Pero no salimos de este patio y estamos aquí siempre aburridos. 



  —Ya ni nos crían para ser vendidos en Navidad— dijo el pavo.


Una de las gallinas que estaba en un rincón leyendo “Revolución en la granja” de George Orwell comentó: 

—Vamos a hacer lo que hicieron en esta granja, una revolución y si metemos ruido, nos van a escuchar.



Los patitos picoteaban sin parar y al escuchar a la gallina, asistieron con su cabeza y dieron saltos de alegría gritando, cua... cua... cuaaaaa.  

Entonces les dije —Es muy buena idea, nosotros vamos a ayudaros a salir de aquí. Cuando venga ese hombre le conminaremos a que os deje salir y vosotros aprovechad la ocasión para escapar.

Al poco, llegó el hombre y le preguntamos:

  —¿Es usted quien les da de comer a estos animales? 


—¡Sí! ¡Pero esto es un desastre! Nadie, ni los dueños, vienen a dar de comer a estos pobres animales. Si no fuese por mí, hace ya tiempo, hubiesen desaparecido. La vida en el campo ya no es lo que era. Los nuevos dueños de este lugar viven en Madrid. Arrendaron las tierras a varios campesinos. El trabajo se hace con máquinas y ya no se utilizan animales. Antes aquí se vivía del campo y con el trabajo que éste producía muchas familias lograban el sustento. Los dueños del castillo tenían muchas criadas y se hacían muchas fiestas. Había mucha vida, muchos animales: caballos, burros, cabras, ovejas, toros, vacas, gatos... y de todos se sacaban beneficios. Hoy solo quedan estos perros, estos dos pavos, estos patos y unas pocas gallinas que están aquí solitarios y tristes.

    —¡Qué pena! que se haya ido la gente del lugar. 

 —Mi abuelo Kea me contó que en otros tiempos eran muy felices. Todos los animales estaban muy alegres— rememoró uno de los perros —Salían del castillo a pasear todas las tardes con una niña que iba a por agua, montada en una burra y todos los animales iban tras ella cantando.
  

  —¡Pero hombre! estos animales quieren vivir en libertad y ellos no desean vivir aquí, siempre encerrados— le espeté —Con que podría abrirles la puerta para que salgan a pasear campo a través de vez en cuando. 

  —Pero ellos están acostumbrados a vivir así y vuelven por las noches a la casa ¡Son cómodos! Mientras les traiga su bebida y comida… 
   —se lamentó el hombre.

  —Ya pero ellos preferirían otro modo de existencia, más dinámico pues no hacen sino quejarse de aburrimiento— intenté disuadirle...

  —¡Bah, que se vayan! De ese modo, no me veré obligado a venir a echarles de comer. Entonces veremos cómo se las arreglan.

Los animalitos salieron y se fueron todos juntos hasta el borde de un riachuelo donde, había una encina muy grande. Debajo se refugiaron y pasaron la noche. De día, correteaban por el campo y cuando tenían calor buscaban la sombra de la encina. 


  —¡Vamos chicos a ver quién corre más! Vamos al río a bañarnos y, a lo mejor, hasta pescamos algún cangrejo— dijo el perro.

   Cuando al mediodía apretó el calor, juntos volvieron a la vieja encina. Ya no estaban solos, una piara de cerdos ibéricos comían bellotas plácidamente. El mayor de los gorrinos les dijo:
     —La encina es muy grande y cabemos todos, pero tengo que poner varias normas.

 —¿Qué normas?—Preguntó el perro con curiosidad.

 —Tenéis que respetar el espacio y la hora del descanso.  Y no hacer ruido...

Y cuentan las crónicas que, de esta manera, vivieron muy contentos y felices. En libertad. Ah, y, como en todos los cuentos, comieron perdices.

 


Moraleja: “El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”

900 palabras




76 comentarios:

  1. La libertad es un derecho de toda persona y naturalmente de los animales Mamen, aunque en la realidad dista mucho de ser así.

    Abrazos.

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    1. Así es, los animales tiene que estar libres y el lugar mas conveniente es en el campo donde pueden corretear y no el las casas y ciudades donde cada vez hay más animales en cautividad. Dejan de ser animales para ser cuidados como humanos. Un abrazo.

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  2. Un cuento muy bueno, porque nos ubica en un tiempo de modernidad, con sus consecuencias, y cómo los animales de granja de ese castillo reivindicaban lo más preciado, la libertad.

    Un abrazo

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    1. En los tiempos de modernidad los animales, sobre todo los perros están como animales de compañía en los pisos y no es el lugar adecuado para tenerlos. Mejor en libertad. Un abrazo.

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    2. Pues pobres perdices, esas sí que no pudieron gozar de una vida alegre, ja,ja,ja.
      Un abrazo.

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    3. Bueno al final debajo de la encina hacen una piña los animalitos al juntarse con otros. Un abrazo.

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    4. Me ha gustado mucho el relato. Ojalá todos serían como tú tú madre y darían el respeto que se merecen los animales.
      On beso Mamen.

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    5. Muchas gracias Rosa, nosotros los animalitos los tuvimos en el campo. Un abrazo.

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  3. Al fin y al cabo la libertad es el más importante de los deseos por el que suspiran los hombres y los animales
    No es de gusto estar encerrado y sometido.
    Un abrazo.

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    1. Así es Francisco, la libertar es lo más preciado en la vida tanto de los animales como de las personas. Un abrazo.

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  4. Hola Mamen.
    Ay qué importante es la libertad.
    Mucha suerte en el concurso y feliz martes.

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  5. Bonito cuento, y muy alegórico.
    Sí que debían ser felices en los castillos pero... yo prefiero la comodidad de una casa con su calefacción y su baño, ja, ja, ja.
    Un besote.
    P.D. Lo de la gallina leyendo 'Rebelión en la granja' es un puntazo. ¡Qué bueno!

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    1. Quería meter el título de la Rebelión y si es un puntazo, mejor. El castillo en aquellos tiempos debía de estar habitado. Pero frío si que haría. En verano se estaría mejor allí. Un abrazo.

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  6. Te quedó muy bien la fábula con su moraleja correspondiente acerca del valor de la libertad y del respeto a unas normas de convivencia, quedan bien reflejadas en tu relato.
    Te deseo mucha suerte y me alegro de que te animases a participar.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Estrella, no se si es la fábula que va con la libertad pero si con el acogimiento de los demás. Lo tenía crudo esta vez, no se me ocurría nada y las musas no me acompañaban.Un abrazo.

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  7. La ironía de los personajes humanizados de la granja,...

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    1. Así es Norte , esta vez va de animalitos y granja. Un abrazo.

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  8. No tengo yo muy claro si esos animales acostumbrados a depender del hombre serían muy felices viviendo por su cuenta y podrían sobrevivir, pero lo bueno de las fábulas es eso, que son fabulosas y hacen creíble lo increíble.
    Suerte en el concurso.
    Un beso.

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    1. Ya lo creo, los animalitos domesticados no creo que se arreglen bien al aire libre. Pero para eso están las fábulas. Un abrazo.

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  9. Hola Mamen, aquí devolviendo tu amable visita. Sí que te ha quedado bien. la historia. Si me permites, sacaría algún "Antes" que creo se repite por demás. Pero me gusta la moraleja y todo el espíritu del cuento.
    Gracias a Beri en mi historia suprimí al Búho del título, solo que al ser la primera palabra, entras y te dice que la página no existe. Sobre el margen derecho sin embargo aparece el título actual. Pincha allí.
    Felicidades, suerte y un abrazo

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    1. Muchas gracias Juana por esa corrección. A mi se me escapan muchas erratas que a fuerza de que me dicen y corregir lo arreglo. Pero para eso somos compañeros de letras, yo lo agradezco mucho. Un abrazo.

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  10. ¿Este es el cuento del que no estabas muy contenta! Pues a mi me ha gustado mucho Mamen. Es sobrio dentro de su género. Además españó españó ¿qué hay más español que unos gorrinos bajo un encinar?
    Quizás queda algo descolgada la gallina leyendo Rebelión en la Granja... y sobre la libertad de los animales, claro que es una utopía, pero esto es una fábula, y las fábulas, además de aleccionadoras suelen terminar bien.

    Buen trabajo mamen.

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    1. Gracias Isabel, tu opinión me vale mucho. Es mas que muy español es muy extremeño. El lugar existe y está es una finca que se llama Los Arcos donde mis abuelos trabajaron cuando mi madre era una niña. La encina es enorme. Tiene mas de 500 años, lo que pasa que mi madre me lo decía y hasta verla no supe lo grandiosa que era. Hoy está herida de muerte con sus ramas sujetas por maderos en forma de muletas. Un abrazo.

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  11. Bueno, Manen.
    Por fin llego. Un canto a la libertad es este cuento como moraleja principal, pero podemos encontrar más: la ayuda a los demás, el respeto, la denuncia del abandono animal, el trabajo mecanizado que deshumaniza... Tal vez la reivindicación del pavo (de terminar en la cazuela) no sea la más apropiada, pero igual es que no conocía realmente el destino final.
    Suerte en el tintero.
    Saludos.
    Me ha gustado

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    1. Muchas gracias Isan por tu comentario. Es un poco todo lo que comentas este cuento, pero al final como fábula vale para que la realidad se haga fantasía. Un abrazo.

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  12. Me encanta el relato Mamen. Mucha suerte con la participación. Un beso

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    1. Gracias compañera, no se si tendré suerte porque si lees los otros relatos hay un gran nivel pero yo me conformo con participar. Un abrazo.

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  13. Un canto a la libertad, Mamen. Ojalá pudiéramos todos tenerla de esa manera tan natural. A veces optamos por ser libres en una hoja de papel.
    Un abrazo

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    1. La libertad es lo más preciado de la gente y los animales. Vivir en cautividad no nos gusta a nadie. Un abrazo.

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  14. A veces nos mantenemos sujetos a nuestra propia cárcel, porque no estamos acostumbrados a los cambios.Estos animales quizás llaman a aquellos que viven presos a esas costumbres.Saludos desde Venezuela

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    1. Raquel es verdad nosotros quizás estemos acostumbrados a vivir en casa, pero tenemos la libertad de salir y entrar cuando queremos. Los animales donde están más felices es en el campo. Un abrazo.

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    2. Así es nada como decidir cuándo salir y cuándo quedarnos, ser libres de nuestra vida.Saludos

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    3. Raquel muchas gracias por tu visita y tu comentario. Te contesto ahora porque lo dejé anteriormente son contestar. Un abrazo.

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  15. Querida Mamen: Un cuento muy tuyo, muy llano y creado sobre tus experiencias de vida y tus vaiores. Me gustó mucho.

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    1. Si Beba es un cuento basado en mis experiencias y las que me contaron. Me alegro que te haya gustado. Un abrazo.

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  16. Buenas, Mamen.

    Libertad, respeto y ayuda, creo que son las tres palabras que desprende tu texto. Bien logrado.

    Nos leemos.

    Un saludo.

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    1. Si Irene sin pensarlo al principio cuando iba escribiendo este relato, además no se me ocurría nada mas lejos de buscar el lugar. Pero con vuestros comentarios me habéis mostrado que es un canto a la libertad. Un abrazo.

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  17. Hola Mamen. Muy buena fábula con moraleja la que nos traes en esta ocasión. Y muy bien traído la referencia a "Rebelión en la granja".
    Te deseo mucha suerte en el Tintero. Un abrazo.

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  18. Muchas gracias Bruno. parece que he acertado y eso que no lo veía para enviarlo. Me decidí porque me daba pena no participar. Un abrazo.

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  19. Hola, Mamen, Me encanta la voz narradora del cuento y la frescura y naturalidad de los diálogos. Qué simpática la estrategia de poner a hablar a los animales como si fuesen personas. Me ha encantado. Dejas muy bien reflejadas las emociones, la alegría de todos esos animales acompañando a la niña que iba por agua montada en una burra y la tristeza de los animales que viven encerrados y muy descuidados. Una fábula muy costumbrista con su moraleja sobre la libertad. Y de fondo la realidad, tan preocupante hoy día, el abandono del campo que trasciende el cuento.
    ¡Felicidades, Mamen, y suerte en El Tintero!

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    1. Muchas gracias Pilar por tu comentario. entresacáis muy bien la moraleja. Un abrazo.

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  20. Hola Mamen. A mí también me ha gustado mucho. Muy buena fábula con una gran moraleja. Mucha suerte en el Tintero.

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  21. Hola Mamen

    Una historia tierna con final feliz y como dice Tara no hay nada más español y mejor que descansar debajo de una encina y en buena compañía.
    Lo he disfrutado un montón.

    Un abrazo y suerte

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    1. Me alegro que te haya gustado, Pues al principio no sabia si lo iba a enviar. Un abrazo.

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  22. Hola Mamen! A mí también me ha gustado tu fábula, que se eleva como un maravilloso canto a la libertad. Felicidades y mucha suerte. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Beri, ojalá la puntúen bien y salga aunque sea. en el 7º puesto. Pero hay tantos relatos buenos y maravillosos que todos podemos tener la ocasión. Pero sólo unos pocos se llevarán los premios. Un abrazo.

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  23. Hola Mamen, lo que más me gustan de tus historias es que la sacas de tus vivencias, o de tus recuerdos, o de esos paisajes tan vividos o tan añorados; luego les pones la tilde a los sentimientos y a las emociones y lo envuelves para nosotros con todo tu cariño. Esta historia tiene todo eso y más, porque no solo está la sombra de la encina que bien conoces, sino que hablas de encierro y abandono, pero nos llevas camino a la libertad. Un beso grande.

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    1. Emerencia pues si al final salen de mis vivencias y recuerdos. Yo creo que todos tenemos en nuestros escritos algo nuestro. La encina la conozco por mi madre que me decia que era mucho más grande que las otras de alrededor, pero nunca la visité. Esta recogida en su historia en fotos como " La encina El Romo" y buscándola por internet apareció muy cerca un almendro gigantesco que no dudaré de cuando vaya por allí ir a visitar los dos árboles. Un abrazo.

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  24. Una historia entrañable y entretenida que evoca la nostalgia de los tiempos pasados en contraste con el triste presente. En esa granja quedan pocos animales, pero los supervivientes son muy especiales. Me resultó chocante el perro parlanchín y, sobre todo, la gallina que lee a Orwell. Al final, como en los cuentos clásicos, todos fueron felices a la sombra de la gran encina. Suerte en El Tintero. Un abrazo. Maricarmen.

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    1. Muchas gracias Paco, pues no te tiene que extrañar ya que de una fábula se trata. Me alegro que te haya gustado. Un abrazo.

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  25. El ansia de libertad es una de las fuerzas que han movido al ser humano a través de la historia, y como no, a los animales humanizados. Hay en tu relato una reivindicación de la vida en el rural, que cada vez abandonamos más en favor de la vida urbana. la despoblación del campo es uno de los males que aquejan a nuestra sociedad. Me quedo con ese mensaje positivo en el que los animales viven felices sin necesitar demasiado y sin hacer mal al prójimo. Un abrazo, Mamen.

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    1. Así es, amigo la libertad es lo más preciado de la vida. Y los animales en libertad es como están más felices. Ahora mismo como está el campo. Mal pagados y por eso se manifiestan. Un abrazo.

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  26. Hola Mamen
    Un relato encantador, me ha gustado mucho la manera en la que está contada la historia, con una moraleja muy bien acertada. Suerte en el reto!

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    1. Muchas gracias Yessy me alegro que te haya gustado. A ver que pasa en el reto. Un abrazo.

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  27. Un homenage a la libertad, con cierto temor a lo desconocido, aunque por momentos me temí lo contrario, sobre todo con la irrupción de los gorrinos y su papel en la novela, finalmente, en este relato eso de "mejor malo conocido que bueno por conocer" no se cumplió. Una moraleja real y llena de esperanza. A veces nos hace falta ese pequeño empujón para ser un poco más libres. Enhorabuena, me pareció un cuento muy bueno. Mucha suerte y un abrazo.

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    1. Muchas gracias Pepe y yo no encontraba motivo para este cuento y al final casi al final salió. Según los compañeros está gustando. Un abrazo.

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  28. ¡Incrédula! Mira si es buena tu encina que entras en mi lista particular de votaciones ;)
    Ya las mandé, así que no hay marcha atrás Mamen.

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    1. Muchas gracias Isabel, me hace ilusión saber que obtengo algún voto.Pero lo mejor de todo es poder participar con tan buenos escritores como sois todos los demás. Un abrazo.

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  29. Me asustó un poco la frase dilapidaria: «Entonces veremos cómo se las arreglan», creí que realmente lo pasarían mal y volverían a pedir su ayuda, que la verdad que les suponía una comodidad... ja, ja, ja! todo eso se me ocurrió en el tiempo que leí las pocas siguientes líneas hasta acabar la secuencia.
    Al final me he quedado con un sensación de tranquilidad, porque aparentemente la historia acabó bien, consiguiendo la ansiada libertad, al menos. Me gusta.
    Dos besos.

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    1. Si la verdad que esa expresión por parte del cuidador parecía que como el los soltaba y ellos volvían regresarían pero, como es un cuanto en fábula se quedó. Un abrazo.

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  30. Linda historia María del Carmen, y lo mejor es que no tuvieron necesidad de hacer una rebelión, la libertad les fue concedida por conveniencia mutua, asi se liberaban los dos, el hombre y los animales, y fijate lo bien que lo pasaron después.
    Y pensar que los humanos nos empeñamos en confinar a los animales a nuestro lado, llamándolos mascotas, cuando en realidad pueden ser felices y llenarnos de felicidad, viéndolos en libertad.

    Me gustó el amor que le imprimes a este relato y el protagonismo de la encina, en la que apoyaste tu moraleja.

    Que disfrutes los días de febrero.

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    1. Es una historia que tiene algo de realidad con la ficción. Y la libertad es lo más preciado de un ser vivo. Un abrazo.

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  31. Saludos Mamen, muy bonito tu relato, refleja que la libertad es una de las cosas más-si no la más- preciadas e importantes para ser feliz en la vida. Éxitos y bendiciones!

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    1. Muchas gracias Mery, espero que como te ha gustado a ti este cuento le guste a muchos de los que en estos días están votando. La libertad es lo mas preciado. Un abrazo.

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  32. La felicidad de la libertad, qué bonita fábula. Mucha suerte en el Tintero, Mamen. Un abrazo.

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  33. Beitavg, lo mas preciado es la libertad, gracias por tu visita. Un abrazo.

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  34. Por muchos castillos o jaulas de oro donde vivamos, nada será más preciado que la libertad.

    Un bonito relato para aprender a vivir y dejar vivir.

    Te sigo

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    1. Bienvenida Charo, me alegro que te guste mi blog y me sigas. Un abrazo,

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  35. Una entretenida fábula con buenos diálogos. La moraleja que pondera la libertad y la amistad es muy acertada y aleccionadora. Buen relato, Mamen. Saludos y suerte en el Tintero.

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    1. José muchas gracias, la suerte ya está echada depende de los votos que por cierto tu los tendrás muy altos. Un abrazo.

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  36. Se convirtió en el paraíso terrenal para los animales. Lo malo es que si acabaron comiendo perdices, las pobres pagaron injustamente la felicidad de los demás animalitos, je,je.
    Un abrazo.

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  37. Josep, este cuento lo he vuelto a subir para que lo lea mi profesora de pintura. Voy a hacer un trabajo de cuento con ilustraciones para exponerlo a fin de curso. Ya que este año estamos trabajando las ilustraciones y las fábulas, tanto niños como mayores. A ver que resultado sale de esto. Un abrazo.

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