martes, 9 de febrero de 2016

VIAJE A LISBOA


Puente 25 de Abril  entrada  a la ciudad de Lisboa sobre  el río Tajo 

Un día de septiembre nos fuimos a visitar Lisboa, es la capital y la mayor cuidad de Portugal, nos pareció una ciudad muy cosmopolita. Situada en la desembocadura del río Tajo. Llegamos por la tarde y nos costó bastante encontrar el hotel pero, al final estaba en un lugar céntrico. Una vez de instalados hicimos una vista nocturna por los alrededores. Estábamos cerca de este ascensor en la calle en Santa justa y el elevador toma su nombre. Con este elevador subimos a la parte alta de la ciudad. Otra manera de subir es coger un tranvía.


Elevador de Santa Justa, la foto nocturna no salió bien
                                                             

El centro de Lisboa, si hablamos en términos históricos, le llaman la Baixa y las colinas que la rodean Baixa La conocida también como Baixa Pombalina (ya que fue el Marqués de Pombal quien se ocupó de su reconstrucción tras el maremoto que la asoló en el siglo XVIII), es la zona más representativa del centro de Lisboa, zona comercial y de entretenimiento. 



Para ir al hotel pasábamos en la calle de este edificio que por la noche  es muy vistosa
                  

Por la mañana el día salió lluvioso y estábamos cerca del jardín botánico, así que decidimos visitarlo. Le llaman Estufa fría. Las distintas variedad de flores y plantas era extensa, en otra ocasión hablaremos de ellas.



 Parque Eduardo VII  

                                                                     

La Estufa Fría es un jardín botánico compuesto por un invernadero sin sistema de calefacción, de ahí su nombre. Este jardín cuenta con cerca de 1,5 hectáreas que se dividen en tres áreas diferentes: Un invernadero frío, otro caliente, y otro dulce.

La Estufa Fría de Lisboa, inaugurada en el año 1933, fue diseñada por el arquitecto Raul Carapinha y contiene una bonita fuente de agua. Se trata de un importante lugar de preservación de numerosas especies botánicas representativas de diferentes habitantes.

Visitar este bonito jardín botánico y nos encanto por su belleza natural.

    Entre plantas  tropicales  en el Jardín Botánico, estufa caliente por el tipo de plantas

  Me encantan los  Nenúfares y había  unos  cuantos 
   Mirando el lago 
                                                                                       
Por la mediodía  subimos a la parte alta de la ciudad en el ascensor y visitamos la catedral, andando entre calles empinadas comimos en un restaurante un típico manjar portugués. Se trataba de un bacalao preparado al horno exquisito.



El Chiado y Barrio Alto



El Chiado es un barrio elegante y bohemio conocido como el " Montmartre" de Lisboa. El Chiado fue totalmente reconstruido tras el incendio de 1998 y en él destacan las calles do Carmo, con las ruinas de la iglesia del mismo nombre, y la de Garret.


Barrio Alto al anochecer

Vistas desde San Pedro Alcántara













El Barrio Alto representa la Lisboa alternativa y es probablemente el mejor lugar de la ciudad para escuchar fados. Por sus calles abundan los graffitis y la ropa tendida. Para llegar hasta el Barrio Alto podéis tomar la Rua Misericordia.


 Fotos  hechas  desde el ascensor 

El Elevador de Santa Justa es una de las formas más rápidas de llegar de La Baixa al Barrio Alto. Al igual que los tranvías, no es sólo un medio de transporte sino que se ha convertido en una atracción turística.


Elevador de Santa Justa
Calle Baixa
   Tranvías  desde  la calle  mas  elevada  hasta la mas  baja 













Como medio de transporte el elevador abrió sus puertas al público el 10 de julio de 1902 con el nombre de Elevador do Carmo. El elevador fue acogido con gran entusiasmo por los habitantes de Lisboa, ya que la comunicación de la parte alta y baja de la ciudad había sido desde siempre un importante problema para el transporte. En sus inicios el Elevador do Carmo funcionaba a vapor. El 6 de noviembre de 1907 se completó la instalación de motores eléctricos.

 Barrio de Alfama y fondo  Castillo 
                                   
Subimos hasta el castillo de San Jorge y el barrio de Alfama, viendo una maravillosas vistas de Lisboa.


Panteón Nacional de Lisboa en barrio de Alfama 
Barrio de Alfama

 Paseo en Alfama 

En las laderas del Castillo de San Jorge ha crecido a su antojo desde hace siglos este viejo barrio de pescadores, que debe su nombre a su origen árabe (Al-Hamma) Si existe un barrio que no podemos obviar en nuestra  vista  a la ciudad es Alfama, alma de la vida lisboeta y cuna del fado. Paseamos entre sus sus calles, sus fachadas desconchadas y escuchando a sus  gentes. Caminas  por esas  calles empinadas sentimos la  autentica esencia de Lisboa. Por la noche disfrutamos de una buena cena acompañados de una  actuación de fados.



 Foto sacada desde el elevador la plaza del Rossio
                                          
El barrio de Alfama tiene unas callejuelas pequeñas y retorcidas y casas antiguas descascarilladas por las que es un placer perderse y callejear.

 Desde la parte alta  a el fondo desembocadura del río
                  
  Desayunando  en el hotel 
                                                                        
Al día siguiente después de desayunar fuimos a la zona romántica de Lisboa. La Plaza del Comercio es una de las grandes estampas del centro de Lisboa para el turista que la visita Es una preciosa explanada abierta al río Tajo que alberga en los edificios de fachadas amarillas que la rodean las sedes de varios ministerios y que es también el punto de reunión típico de los lisboetas para celebraciones y concentraciones públicas como las del fin de año.

Plaza del Comercio   Centro histórico  y moderno de Lisboa
  
El concepto de centro de Lisboa ha variado mucho en las últimas décadas. El tradicional Centro histórico de la ciudad a orillas del río Tajo es ahora turístico y comercial, mientras otras zonas situada algunos Kms. más al norte han ido ganando importancia como centro económico de la Lisboa moderna.

   Plaza del  Rossio 














                                







Muchas personas que viajan a hacer turismo en Lisboa por pocos días acaban, incluso, por no pisar la parte donde transcurre la vida de la Lisboa moderna, donde se mueve la mayoría de la actividad económica y laboral de la ciudad más importante de Portugal. Y la verdad es que, en una visita corta a Lisboa, es prescindible; aunque siempre conviene conocer también esa cara moderna de la ciudad para contrastar con ese sabor clásico que siempre nos deja el centro histórico de Lisboa.

  Plaza del  comercio y  Arco del  triunfo
                        
No es el único lugar de interés que podemos visitar en el barrio. El moderno Centro Cultural de Belém es una de las referencias de la vida cultural de Lisboa. Todo ello, rodeado por jardines en los que relajarnos después de un duro día de visita a Lisboa o, si el tiempo acompaña, incluso tumbarnos un poco en el césped.
     Apoyada en una maqueta en bronce de la Torre de Belem
                              
La Rua Augusta es la calle principal dela Baixa. Empieza en el Rossio y concluye en el Arco Triunfo que da acceso a la Plaza del Comercio y al río Tajo. El Rossio es uno de los principales puntos de centro de Lisboa y una de las plazas mas populares de la ciudad. 
 Nosotros  ante la  torre  de Belem 
       
Fuera ya de lo que es el centro histórico, hay otras zonas muy interesantes que visitar en Lisboa. Belem es la más turística de ellas. Está situada junto al río Tajo, a pocos kilómetros ya de su desembocadura, en el extremo oeste de Lisboa. En ella se encuentran, a una distancia de pocos metros entre sí, tres de los monumentos de Lisboa más populares: La Torre de Belém, el Monasterio de los Jerónimos y el Monumento a los Descubridores.

Monasterio de los Jerónimos

El Monasterio de los Jerónimos es, junto a la Torre de Belém, la visita turística más importante de Lisboa. En 1983 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su nombre en portugués es Mosteiro dos Jerónimos.

Diseñado por el arquitecto Diogo de Boitaca, la construcción del Monasterio de los Jerónimos se inició el 6 de enero de 1501 y se concluyó a finales del siglo XVI. El estilo predominante del monasterio es el manuelino y se construyó para celebrar el regreso de la India de Vasco de Gama. Os lo mostraré en otra ocasión. 
                                        
Pasteles de  nata Belem  riquísimos 
                                                                        
Por la tarde acompañados de en un café (bico) nos tomamos estos pasteles Belem una referencia de la repostería portuguesa y uno de los recuerdos más típicos que podemos llevarnos de la ciudad. Recomiendo a todo el que pase por la capital portuguesa que los pruebe.
 Información de Wikipedia y algunas fotos subidas de internet, si su propietario  no quiere que las expongas  la podré retirar.


Otras visitas  a Portugal

Monasterio de Batalha en Portugal 


Visita aveiro, la pequeña Venecia 

Visita al Monasterio de Alcobaça









Publicar un comentario