jueves, 15 de diciembre de 2016

MUÑECAS CARGADAS DE SOLIDARIDAD

Ya cerca de la Navidad y aquí en Eibar el mes pasado ya pusieron en marchas de la tómbola de solidaridad Memorial Pedro Celaya.

              

Muñecas cargadas de solidaridad 

Con la Navidad a la vuelta de la esquina se hace habitual encontrar muñecas tras los cristales de las jugueterías. Pero cada dos años hay un escaparate que recibe a unas muñecas diferentes. Son las que se sortean en la Tómbola Memorial Pedro Celaya, una iniciativa solidaria que de forma bienal busca el apoyo de los vecinos para financiar los proyectos de cooperación que desarrollan misioneros eibarreses en distintos países del mundo. En estos días llega a su fin la novena edición de la tómbola. Este año estrenaban local en la calle Toribio Etxebarria. «Pensábamos que al estar en esta calle se iban a acabar los boletos antes que en Errebal, pero no, no se ha notado tanto el cambio de local» señalan Ana Alberdi y Mari Carmen Rodríguez, dos de las integrantes del equipo de diez mujeres que se encarga de organizar esta actividad. En total se sortean 1.396 regalos y se sacan a la venta 15.000 boletos al precio de un euro. «A quien no le toca tiene la opción de poner su número de teléfono en la papeleta y al final habrá un sorteo de tres grandes cestas» señalan. Ese día final no tiene fecha cerrada ya que depende de la venta de boletos, pero las organizadores estiman que, entre la última hora de ayer y el día de hoy, la tómbola puede repartir sus últimos regalos.

     Abierta la tómbola de apoyo a los misioneros eibarreses en el Tercer Mundo
Colaboradoras de poner en marcha la tómbola


Ayuda repartida entre misioneros eibarreses


Los premios que se sortean llegan a la tómbola a través de donaciones de empresas, comercios y particulares. «El comercio eibarrés se porta muy bien» señalan. Sobre los menos generosos a la hora de  aportar no tienen dudas, «los bancos». Pero en general la colaboración que reciben es muy positiva y a pesar de que hay regalos de alto valor económico como sortijas de oro o utensilios de cocina el premio más codiciado es claro.

Vendiendo los boletos las colaboradoras
Las muñecas vestidas por voluntarias eibarresas 

La puesta en marcha de la tómbola se realiza desde la colaboración, incluso en la cesión del local. Lo único que este colectivo paga cada dos años son las 240 muñecas que se encargan a una empresa juguetera de Alicante. Después llega el trabajo de vestir a todas y cada una. «Hay un grupo de la asociación Altzoa, particulares... es gente que colabora una edición tras otra» explican. «Y hay una que ha hecho la ropa a 43 muñecas».

Una colaboradora descuelga una muñeca para dársela a la persona que le ha tocado el número.

El trabajo artesanal de aguja, lana e hilo se traduce en 240 muñecas diferentes entre sí. El fútbol también aparece en este terreno, «todo el mundo quiere la que va vestida del Eibar» señalan. Y a pesar de que las muñecas se adjudican por sorteo hay quien ofrece dinero e insiste en comprar  alguna de las expuestas.

Dos mujeres miran los boletos delante del escaparate de muñecas
«Se portan muy bien» 

Con la tómbola llegando a su recta final, las palabras de las organizadoras destacan el agradecimiento a las firmas y comercios que aportan su granito de arena mediante todo tipo de productos. «Sabiendo los tiempos que corren se portan muy bien». Todo eso tiene su reflejo en la gente que acude cada año para aportar euros a esta causa. «La gente ni pregunta lo que es porque la mayoría ya conocen perfectamente la tómbola de los años anteriores. Nos encontramos con personas con ganas de colaborar» señalan. 

Cada muñeca está vestida por mujeres eibarresas que haces su trajes
Esta iniciativa que se coordina a través de las parroquias eibarresas se ha celebrado en distintos locales, en la calle Estaziño, Errebal y ahora en Toribio Etxebarria. Aún no saben dónde será dentro de dos años, «lo que sí sabemos es que ahora nos toca hacer el pedido de las muñecas para la próxima».

                                               
Suelo colaborar entregando alguna obra cuando me la piden. No tengo fotos de algunas  de otras creo que si. Cada año compro boletos , pero la esperada muñeca todavía no me ha tocado, si algún regalo como un aparato de música y un jarroncito. Pero todos queremos que nos toquen las muñecas. 

Estos dos cuadros los doné para rifarlos.
Calle Estación y fuente de de Ibarrekrutze pintado al óleo  en concurso al aire libre
por Mamen  

Cuesta de Muzategi pintado al óleo en concurso de pintura  rápida por Mamen 


La tómbola 'Memorial Pedro Celaya' cumple su décima edición, con lo que se demuestra bien a las claras que el legado del sacerdote eibarrés sigue vivo. 

La labor de un grupo de mujeres pertenecientes a las parroquias eibarresas ha conseguido la apertura de la tómbola, en la calle Toribio Etxebarria, junto al bar Ongi-Etorri, con el objetivo de recaudar fondos para proyectos que se desarrollan en países del tercer mundo. De este modo, durante toda esta semana, salen a sorteo 220 muñecas, que serán entregadas a los boletos premiados que se venden a un euro.

El principal atractivo de la tómbola son sus muñecas. En esta edición han conseguido un buen número de ellas que una fábrica de Alicante les envía sin vestir, y las organizadoras las reparten en diferentes casas eibarresas para que voluntariamente, les pongan un traje. De este modo, además de los típicos trajes de bebé, se han visto muñecas con trajes folklóricos, otras más modernas, e incluso algunas vestidas con variadas indumentarias. La organización de esta tómbola tiene que hacerse también a la búsqueda de un local libre. «Teníamos una gran preocupación por ello, pero al final nos ofrecieron uno en Toribio Etxebarria, y al ser una zona de mucho tránsito de peatones esperamos conseguir sacar a sorteo todas las existencias», señalaban. Luego han dedicado mucho tiempo a encargar las muñecas, y repartirlas por las casas para que les hicieran las vestimentas. «Muchísima gente ha colaborado en ello», explican. 

Apoyo de comerciantes 
Aparte de las muñecas hay muchos regalos para rifar  donados por establecimientos y artistas. 
Pero no sólo de muñecas vive esta tómbola. Sus organizadoras se han pasado las últimas semanas recorriendo los comercios eibarreses en busca de objetos con los que completar la tómbola. De este modo, ofrecerán productos de perfumería que han recibido como donación. Todos ellos entraron dentro del sorteo, junto a unas cestas de alimentos. De este modo, la organización agradece especialmente a los comerciantes eibarreses, «por que se han portado muy bien, ya hemos recogido una gran cantidad de cosas este año». Finalmente, el 'Memorial Pedro Celaya' está en contacto directo con todos los eibarreses que realizan su labor humanitaria en países del tercer mundo. «No nos importa a qué organización pertenezcan, lo único que pedimos es que el dinero que enviamos se invierta en proyectos concretos, y que sea un eibarrés el que lo está llevando a cabo», explican. 


Dinero recaudado y entregado

El grupo Memorial Pedro Celaya ha conseguido recaudar 15.000 euros en su tómbola, que servirá para apoyar la labor de cinco cooperantes eibarreses. En total se sortearon más de 200 muñecas y otras donaciones. Los tres cestos fueron entregados a Aurelio Otadui, de Ermua; el segundo a Mari Paz Ariznabarreta y el tercero a Aizpea Laskurain. La organización agradece «la ayuda prestada en la cesión del local, en los premios a las personas que han trabajado en vestir a los muñecos, y a los que adquirieron boletos». 
Una mujer mira las muñecas
El reportaje como parte de las fotos son de Felix Morcacho periodista del Diario Vasco
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