martes, 28 de marzo de 2017

MUJERES EXTRAORDINARIAS "Jane Goodall"





Jane Goodall nació el 3 de abril de 1934 en Londres en el seno de una familia de clase media, criandose en la posguerra en la casa familiar de Bournemouth, en el sur de Inglaterra. Allí vivió su infancia y juventud, rodeada de animales y soñando con escribir sobre los animales en África. A los 23 años comenzó a hacer realidad su sueño viajando a Kenia, donde trabajó con el famoso antropólogo Louis Leakey, hasta que éste la envió en 1960 a Gombe, Tanzania, con la arriesgada misión de investigar por primera vez a los chimpancés salvajes de la zona. Con la sola compañía de su madre y un cocinero, plantó su tienda en la selva y comenzó su proyecto de investigación que duraría en teoría 6 meses, y que se prolonga ya por más de medio siglo.                    

Ya desde niña le  gustaban los chimpancés  aunque fueran de peluche



    


                         










Los resultados de sus exhaustivas investigaciones de campo revolucionaron a la comunidad científica y fascinaron al mundo entero a través de los documentales de National Geographic, entre otros. Su perseverancia, intuición, empatía y capacidad de observación permitieron echar luz en el hasta entonces desconocido mundo de los chimpancés, revelando su conducta instrumental, estructura social, forrajeo, caza, guerra entre grupos, altruismo, dominancia, canibalismo, crianza y adopción, entre muchos otros aspectos. Su extenso trabajo, proseguido por investigadores del Instituto Jane Goodall, cumple 55 años y constituye una de las investigaciones de campo más prolongadas sobre animales en libertad.



Estuvo mucho tiempo observando a gran distancia como a 500 mtrs. con prismáticos. Poco a poco algunos chimpancés se fueron acercando a ella.









   


En 1958, Leakey envió a Goodall a Londres para estudiar conducta de los primates con Osman Hill y anatomía de los primates con John Napier. Leakey recaudó fondos y el 14 de julio de 1960, Goodall fue al Parque nacional Gombe Stream, convirtiéndose en la primera de Las Trimates. Su madre la acompañó –su presencia era necesaria para satisfacer los requerimientos de David Antsey, jefe de los guardianes, quien estaba preocupado por su seguridad– Tanzania era Tanganyika en ese tiempo y era un protectorado británico.

 David Greybeard de mentón gris

En esa caja guardaba plátanos que era la comida preferida de los primates. LLegó la inteligencia del chimpancé a ser tal que aprendió  cómo se abría la caja y coger plátanos.






Jane Goodall ha estado casada dos veces. El 28 de marzo de 1964 se casó con un noble holandés, el barón Hugo Van Lawick, fotógrafo de vida silvestre, en la Chalsea Old Church Londres, y ella se hizo conocida con el nombre de baronesa Jane van Lawick-Goodall durante su matrimonio. La pareja tuvo un hijo, Hugo Eric Louis (nacido en 1967); y se divorció en 1974. El siguiente año se casó con Derek Bryceson (un miembro del parlamento de Tanzania y director de sus parques nacionales ); quien murió de cáncer en octubre de 1980. Con su posición en el gobierno de Tanzania como cabeza del sistema de parques nacionales, Bryceson fue capaz de proteger la investigación de Goodall e implementar una prohibición al turismo en Gombe mientras estuvo vivo.



             


Al ser preguntada si creía en Dios, Goodall dijo en septiembre del 2010: «No tengo idea de quién o qué es Dios. Pero sí creo en un poder espiritual mayor. Lo siento en particular, cuando estoy en la naturaleza. Es algo que es más grande y más fuerte que yo o cualquiera. Lo siento. Eso es suficiente para mí.»




     
Goodall ha expresado su fascinación por  Pie  Grande

Sin un trasfondo universitario que influenciaría su investigación, Goodall observó cosas que las estrictas doctrinas científicas habrían pasado por alto. En vez de numerar a los chimpancés que observaba, les daba nombres como Fifi y David Greybeard, y notó que tenían personalidades únicas e individuales, una idea no convencional en ese tiempo. Descubrió que, «no solamente los seres humanos tienen personalidad, y son capaces de tener pensamiento racional y emociones como alegría y tristeza». Además observó conductas como abrazos, besos, palmadas en las espalda e incluso cosquillas que nosotros consideramos como acciones «humanas». Goodall insiste que estos gestos son evidencia de «las relaciones afectivas, cercanas y de apoyo que se establecen entre miembros de la familia y otros individuos dentro de una comunidad, que puede tener una esperanza de vida de más de 50 años». Estos hallazgos sugieren que las similitudes entre humanos y chimpancés no sólo son genéticas sino que pueden ser vistas en las emociones, inteligencia y relaciones familiares y sociales.


      
La investigación de Goodall en Gombe Stream es reconocida en la comunidad científica por contradecir dos creencias muy arraigadas en aquel entonces: que solamente los humanos podían  crear y utilizar herramientas, y que los chimpancés eran vegetarianos. Observando a un chimpancé alimentarse de un termitero, pudo apreciar que éste colocaba repetidamente tallos de pasto en los hoyos del montículo y los removía cubiertos de termitas, «pescando» termitas efectivamente. Los simios también tomaban ramitas de los árboles y les removían las hojas, para hacerlas más efectivas, una manera de modificar objetos, lo que es el inicio rudimentario de la construcción de herramientas. Los humanos se habían distinguido a sí mismos del resto del reino animal como «Hombre, el creador de herramientas» por mucho tiempo. En respuesta a los hallazgos revolucionarios de Goodall, Louis Leakey escribió: "Ahora, debemos de redefinir al hombre, redefinir a las herramientas o aceptar a los chimpancés como humanos!".


















En contraste a las conductas cariñosas y pacíficas que observó, Goodall también encontró el lado agresivo de la naturaleza de los chimpancés en Gombe Stream. Ella descubrió que estos animales hieren y cazan a primates más pequeños como monocolobus sistemáticamente. Goodall observó a un grupo de caza aislar un colobus en la parte de alta de un árbol y bloquear todas las posibles salidas, y después a un chimpancé trepar, capturar y matar a un colobus. Entonces, los otros tomaron cada uno una parte del cadáver, y lo compartieron con los miembros restantes de la tropa en respuesta a conductas de ruego. Los chimpancés de Gombe matan y devoran hasta a un tercio de la población de colobus en el parque cada año. Esto por su propia cuenta fue un descubrimiento mayor que desafió las concepciones previas de la conducta y dieta de los chimpancés.





Pero, tal vez aún más alarmante y perturbadora, era la tendencia a la agresión y violencia dentro de las tropas de chimpancés. Goodall observó a hembras dominantes matar deliberadamente a hembras más jóvenes en el grupo para mantener su dominancia, a veces llegando al canibalismo. Ella comenta de esta revelación: «Durante los primeros diez años del estudio había creído [...] que los chimpancés de Gombe eran, en su mayor parte, más agradables que los seres humanos. [...] Después hallamos que los chimpancés pueden ser brutales— que ellos, como nosotros, tenían un lado oscuro en su naturaleza». Ella describió la Guerra Chimpancé de Gombe ocurrida en 1974-1978 en sus memorias, A través de una ventana: mis treinta años con los chimpancés de Gombe. Sus descubrimientos revolucionaron la sabiduría contemporánea de la conducta del chimpancé, y fueron evidencia de las similitudes sociales entre chimpancés y humanos, aunque en una manera mucho más oscura.


                                                       

Goodall también diferenció de las convenciones tradicionales nombrando a los animales en sus estudios en vez de asignar un número a cada uno. La numeración era una práctica casi universal en ese tiempo y se creía que era importante para eliminar el propio apego emocional al objeto estudiado. Esto le permitió desarrollar una conexión cercana con los chimpancés y a convertirse en el único ser humano aceptado en una sociedad de chimpancés hasta la fecha. Ella fue el miembro con menor estatus de una tropa por un periodo de 22 meses. Algunos de los chimpancés que Goodall nombró en sus años en Gombe fueron:



· David Greybeard, un macho con mentón gris, que fue el primero en abrirse a Goodall.


· Goliath, un amigo de David Greybeard, originalmente el macho alfa, nombrado así por su naturaleza audaz.

· Mike, quien utilizando su astucia e improvisación desplazó a Goliath y se convirtió en macho alfa.

· Humphrey, un macho alto y bravucón.

· Gigi, una hembra grande y estéril quien se regocijaba en ser la "tía" de cualquier joven chimpancé o humano.

· Mr. McGregor, macho mayor y beligerante.

· Flo, una hembra maternal y con estatus alto, de nariz bulbosa y orejas rasgadas, y sus hijos: Figan, Faben, Freud, Fifi, and Flint

· Frodo, El segundo hijo mayor de Fifi, un macho agresivo que atacaba frecuentemente a Jane y que en última instancia, la forzó a dejar la tropa cuando se convirtió en el macho alfa.






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