lunes, 7 de mayo de 2018

Microrrelato ¡Qué zapatillas!



Deberías ver las rozaduras de mis talones. Tú me obligaste a caminar por ese sendero que no tenía fin. Te pregunté ¿llegamos ya? y me contestaste falta poco, está ahí al ladito. ¡Venga camina! Disfruta del paisaje tan verde y montañoso. Vas a conocer el lugar donde el silencio se oye. ¡Es que ya no puedo más! y tú insistiendo está ahí al ladito. Menos mal que volvimos en el autobús de línea. Cuando me quité las zapatillas, mis pies eran un poema. Nunca te debí de hacer caso. ¡No sé! me puse tus zapatillas que eran de un número menor al mío.

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