viernes, 8 de julio de 2022

6ª día 9 -junio 2022 visitamos la isla griega de Santorini.

Día 9-6-2022 después de dormir, la llegada prevista del crucero a Santorini era a las 7:00 h. Nos reunieron después de desayunar en el salón del 5 puente, para salir a la excursión. Siguiendo los trámites del crucero nos trasladaron a tierra en barcaza. Allí en autobús nos subieron a lo alto de la isla de Santorini al pueblo de Oia.   

Traslado en barco a la isla de Santorini.

Oia, llamado también Iâ, es probablemente el pueblo más hermoso y pintoresco de la isla. Las iglesias de cúpulas resplandecientes y las viviendas troglodíticas que parecen suspendidas en el vacío representando Grecia a la perfección y que ya forman de nuestra imaginación colectiva. Construído en lo alto sobre el borde de la Caldera, tiene pequeños callejones, un panorama espectacular, tiendas muy cuidadas, agradables museos, numerosas galerías de arte y las ruinas de la fortaleza veneciana, dando al pueblo de Oia un carácter único y fascinante. En la segunda mitad del siglo XIX, Oia era un centro muy rico y en pleno desarrollo y podía comerciar con Rusia, el Levante y Alessandria de Egipto. Un inmenso astillero bajo el acantilado. Los oficiales y los capitanes de marina vivían en bonitas viviendas en la cima del acantilado, mientras los marineros vivían en las viviendas troglodíticas. Al contrario que Fira, Oia ha intentado e intenta aún hoy en conservar intacto su atractivo, huyendo así del turismo de masa. A pesar de ello, en la calle principal son muchas las tiendas de lujo y las joyerías… y a pesar de ello el atractivo del pasado se percibe en el aire, y además desde Oia se puede disfrutar de una vista absolutamente única sobre la bahía y sobre el volcán. Información de este enlace.
https://www.grecia.info/es/islas-cicladas/santorini/oia/

Las casa colgado de la colina.

Oia desde el barco. 
Oia es una localidad costera ubicada en el extremo noroeste de Santorini, una isla griega del mar Egeo. Tiene casas encaladas encastadas en unos acantilados escarpados y vistas a una enorme caldera llena de agua. En una mansión del siglo XIX, el Museo Marítimo Naval organiza exposiciones sobre la historia marinera donde se incluyen antiguos mascarones de proa, baúles de marineros y maquetas de barcos antiguos.

             Oia está en la cima de una estructura muy rocosa.

Abajo nos esperaba una autobús con el número de la excursión y la guía. Nos subieron hasta un aparcamiento y desde allí nos fueron explicando la vida en Oia. 

Lugar pintoresco y un icono de la isla. 

Vista preciosas.

Había tanta muchedumbre en este lugar que casi era imposible sacar una foto sin gente. Eso es lo que conlleva el turismo masivo como el de cruceros.



Castillo de Oia.
           



Rincones de las casa casi colgadas en la laderas. 



Los campanarios e iglesias se suceden yendo en dirección al castillo. Cúpulas azules, cruces en campanarios blancos con el mar Egeo de fondos. Rincones sencillamente deliciosos que convierten en el corto trayecto hasta la zona del castillo en interminable, debido a las veces que hay que parar para hacer fotos.






Iglesia de Panagia, Oia

Nina, Tina e Irene.

Interior de la Iglesia ortodoxa

En este lugar una parada para ir al baño pagando 1€

En este rincón este gatito precioso.
En una terraza con las maravillosas vista al borde del acantilado, tomamos unas cervezas y refresco. El precio un poco elevado. Costaron 25€ mereció la pena el refrigerio.


Bajamos en el teleférico al puerto para regresar al barco.El tique entraba en el precio de la excursión 6€

 

  

Los burros para bajar de Oia., nosotros  bajamos en teleférico.
Eso me parece una explotación del animal. 
Dos cruceros , MSC y Costa.
No vimos este atardecer porque volvimos al barco a las 15.00 h.

Satisfechos de la excursión volvimos contentos a comer y a disfrutar del crucero. 

A las  15:30 h. Todos a bordo, el crucero zarpa hacia Bari con un día de navegación para disfrutar de las fiestas. Fuimos a comer al buffet. Y pasamos la tarde disfrutando, tomando el sol y charlando con los oliventinos.

La fiesta era la noche blanca por lo que la vestimenta era blanca o ibicenca. 


A la tarde a las 19:45 hora del teatro fuimos a disfrutar del espectáculo "Soasons of love" volteretas a cargo de una pareja de acróbatas excepcionales.

 Después de cenar en el puente 9 la fiesta ibicenca.

¡¡Espero que os haya gustado!!

miércoles, 6 de julio de 2022

5º día 8 junio visitamos Mykonos 2º parte

Después de visitar una de las playas, Kalifatis fuimos a la capital de Mykonos, Chora. Allí pasamos el resto de la excursión. Desde el puerto fuimos hacia el centro de la ciudad bordeando el puerto y la playa.

La capital de Mykonos es Hora o Chora o Mykonos town– simplemente -, que se encuentra en la parte este de y otras islas griegas, Mykonos town no está construido sobre una colina, sino a lo largo de una llanura.

Su belleza se debe al hecho de ser una ciudad costera formada por edificios de forma cúbica y techos planos; un laberinto de callejuelas empedradas -las piedras son de gran tamaño y las separaciones se pintan en blanco-; casas encaladas de dos plantas con balcones de madera pintados de colores llenos de flores, y con las puertas y las persianas también pintadas (predomina el azul y el rojo); buganvillas plantadas por todas partes -parece que es una de las plantas típicas del lugar- que adornan las callejuelas; además de múltiples iglesias y capillas de arquitectura típica de las islas Cícladas: blancas con cúpulas azules o rojas.

Puerto y pequeñas embarcaciones.

A los pies de Chora se encuentra el antiguo puerto de la isla, con todo el encanto de la tradición pesquera de antaño (está claro que hoy la mayoría de la gente vive del turismo). Es todo muy caro. Un helado de dos bolas 8 €.


Aún así, en el puerto antiguo de Mykonos aún podrás ver muchos barcos pesqueros -siempre rodeados de pelícanos a la espera de su snack- que contrastan con varios yates lujosos frente a las costas.

Como curiosidad, es en el puerto antiguo donde encontrarás el ayuntamiento de la isla, un edificio del siglo XVIII que originalmente era la residencia de un conde ruso.

Roca curiosa por su forma de rana.

Es el lugar perfecto para empezar a explorar la isla, un pequeño laberinto de estrechas calles empedradas por donde se filtran los rayos del sol y el aire marino. La visión es idílica: casas encaladas con balcones, ventanas y puertas pintadas de azul, buganvilias, pequeñas iglesias, tiendas y bares súper coquetos.

Pasando el puerto vemos esta playa en  el pueblo.
En Chora se encuentra el barrio de Kastro, uno de los más bonitos de la isla, con calles como Matogianni, Enoplon Dinameon, Mitropoleos, o Agias Paraskevis… ¡perfectas para disfrutar y fotografiar! Cada tanto levanta la cabeza porque podrás apreciar los cinco molinos de viento que dominan la isla.

                        

                        

Al otro lado del puerto se sitúa la conocida Pequeña Venecia (el barrio de Alefkandra), debido al dominio veneciano de la isla en el ayer de los tiempos. Esta zona está llena de bares y restaurantes perfectos para tomarse un aperitivo antes de continuar descubriendo esta pintoresca ciudad. Sus casitas de colores al borde del mar son de lo más peculiar, igual que los famosos molinos blancos donde no hay quien no se haga la fotografía de turno.

                        

Me gustó mucho los suelos de piedra rodeados por pintura blanca en las calles.
Había mil rincones que fotografiar.

Casco antiguo de Mykonos


El casco antiguo de Mykonos llama la atención por sus casitas encaladas. Recomendamos que se pierdan por sus callejuelas para descubrir rincones diferentes y alguno de los lugares más hermosos de la ciudad, como es el caso del puerto, la Pequeña Venecia o los Molinos. Las calles angostas y laberínticas están llenas de negocios de todo tipo para ir de compras: desde tiendas con productos típicos hasta boutiques de marcas conocidas. Los turistas se pasean encantados admirando las fachadas blancas de las casitas de arquitectura típica de las islas Cícladas, en las que se refleja el sol y cuyos balcones se hallan casi siempre adornados por hermosas flores.

                                                    
La guía dando las explicaciones.

El grupo hacia adelante.


Pepe, Tina  e  Irene. 
   
Lali y Manolo.


Sin darte cuenta, estarás en las inmediaciones del famoso barrio de Kastro, alrededor del castillo de Mikonos. Es una de las zonas más llamativas de la zona antigua de la isla, perfecta para perderse por sus calles estrechas y pequeños locales en las que catar la mejor cocina de las Islas Griegas. Lo divertido aquí es caminar sin un rumbo definido, caminando por donde sople el viento.

                  

Calles y rincones muchos y todos muy bonitos. Muchas Iglesias.

 
            
Iglesia cristiana 
Interior de una iglesia ortodoxa
   



La Iglesia de Panagia Paraportiani  ortodoxa

La Iglesia Panagia Paraportiani es conocida por ser uno de los lugares más fotografiados de la isla. Ver el amanecer desde aquí es una preciosidad.

La iglesia en sí no tiene nada relevante, es una edificación blanca, austera, de paredes lisas y un pequeño campanario original. Pero aun así, en su sencillez, es uno de los lugares más bonitos de la isla.

Barrio de la Pequeña Venecia

Foto de Turismo.

Chora (Hora), Mykonos tiene algunos barrios de lo más pintoresco, como es el caso del barrio bajo, junto al mar: la «Pequeña Venecia» de Mykonos, con sus casas de colores de dos y tres pisos, con bonitos balcones de madera que miran al mar, y que fueron construidas sobre este, de ahí ese recuerdo a Venecia. Estas casas son del siglo S.XVIII y la arquitectura es diferente a la que podemos ver en el resto de la isla. En los sótanos había despensas subterráneas donde los piratas guardaban su botín, y en ellas había puertas que daban al mar. Esa es una de las razones de porqué estas casas se construían sobre el mar.



La Pequeña Venecia es por su belleza y originalidad, y por su situación, uno de los lugares preferidos por los turistas. Además,en los bajos de estos edificios hay tabernas, bares de copas y terrazas.



En este barrio vas a encontrar muchísimos restaurantes y bares que ofrecen vistas espectaculares... y también numerosas tiendas.
La mejor vista de la Pequeña Venecia (y también las mejores fotos), la tienes desde el sector de los Molinos de Viento.
Recorre sus callecitas o simplemente siéntate a comer o tomar algo y disfruta...no te lo puedes perder.

Los Molinos de Viento


Probablemente esta es la estampa más representativa de la isla de Mykonos, además de ser uno de los lugares imprescindibles por conocer.
Antiguamente eran utilizados para moler el grano de la isla gracias a al viento que suele haber en la isla. Siendo hace 300 años de vital importancia para la economía local.
Los barcos descargaban el trigo en el puerto y en los molinos convertían el cereal en harina para abastecer a las tripulaciones con pan.
Cuando llegó la industrialización los molinos perdieron su función, pero ahora son uno de los principales atractivos turísticos de toda la isla gracias a su aspecto tradicional.





Destacan los Molinos de Viento Kato Milli de la zona alta de Chora, con unas vistas increíbles al mar y uno de los atardeceres más bonitos de la isla. Aunque no son los únicos.



Vista desde los molinos crucero y pequeña Venecia 

Volviendo la playa ya vacía.

Detalle del puerto viejo 

Curiosidad gato dormido y al paso de la gente no se despertó.

Fuente de Información Turismo y Wakipedia

Me preguntaron si vi al pelícano y me llamó la curiosidad.

 Historia de Petros

Siempre detrás del mito y la leyenda está la historia, o al menos la que se cuenta….ya que hay tantas versiones como habitantes de Mykonos. En realidad el viejo Petros que allá por el lejano 1954 se estableció en la isla con otros tres compañeros que encontraron refugio en la isla de la tempestad,  se murió después de haber vivido «comodamente»más de treinta años junto a los isleños.

Petrus fue adoptado y cuidado por un pescador, Zeódoros y poco a poco se hizo tan célebre, incluso entre los vips que visitaban Mykonos, que la propia Jackie Onassis mandó dos pelícanos a la isla para que tuviese compañía. Tristemente no vivieron mucho.

Algunos cuentan que se enfermó de neumonía y que pese a ser llevado a Salónica no sobrevivió, mientras otros cuentan que genero envidias entre la gente de la isla cercana de Tinos, y que fue robado, frente a otros que aseveran que fue estrangulado. Sea como fuere, y si obviamos el toque dramático y hasta conspiratorio, lo que es indudable es que la memoria de Petrus sigue intacta.

El pelícano que ahora fotografían los turistas como si fuese una celebridad, a la altura de María Callas es Petrus II, un ejemplar que trajo un alemán para continuar la saga en 1986.

Suele estar cerca de la Taberna de Paraportriani y sin duda que posará si te ve llegar con la cámara de fotos.

Volvimos al barco para merendar y pudimos disfrutar de algunas de las actividades. 

En el teatro vimos la actuación de Cristi Nistor en "It's my life" 

Cantante con muchas canciones famosas que reunió mucha energía, vibración y emoción. 

Cristi Nistor.

La fiesta de la noche fue fiesta latina. 




El crucero zarpó sobre las 22:00h. hacia Santorini.



¡¡Espero que os haya gustado!!