jueves, 25 de febrero de 2016

ARRUGAS EN LA SABANA II " En otro lugar de vacaciones " 6º Cp.




En otro lugar de vacaciones

       Fotografìa de Guetaria de Mª Carmen Píriz 


     Un camino en cuesta en el asfalto desgastado abre a la izquierda la entrada a una avenida antes de perderse en sinuosas curvas hacia una ruta vecinal de montaña. La avenida de construcción rectangular está flanqueada a derecha e izquierda por casas de tres pisos que le conferían una perfecta simetría arquitectónica. Al fondo un desvencijado caserón de ladrillo ocre, que a modo de palacete albergaba en el estío el permanente ocio de algún conde, duque o qué sé yo qué especie de parásito social, continua aún erguido, a pesar de su cochambroso estado, en un descuidado jardín donde la maleza y las hierbas trepadoras marcan los límites temporales de la fenecida sociedad gobernada por el paternalismo.

     Salvador, acostumbrado a transcurrir la última quincena del mes de agosto en este pacífico pueblo costero, ha salido a pasear a la avenida en una medianoche de agradable temperatura. Escoltado por dos hileras de farolas amarillentas a ambos lados de la plazoleta, observa los guiños de la luna llena que aparece y desaparece entre el ramaje y las hojas de los altos álamos del jardín. Más allá de este, en la plaza baja del pueblo, la enigmática figura alada profusamente iluminada por imperativos del reclamo turístico recorta su silueta contra la baja playa de aguas mansas. ESTA ES LA VERA FIGURA DE NUESTRA BUENAVENTURA reza al pie del monumento circunvalado por misteriosas cruces templarías cuyo significado ha despertado la curiosidad del periodista, si bien su afán de investigador ha tropezado contra la desgana e ineptitud de la concejalía de cultura del ayuntamiento.

                                                       Fotografía de Guetaria de MªCarmen Piriz    

      Tic-tac..., tic-tac..., Salvador escucha el sonido de sus recios pasos en el silencio de la noche, roto de vez en cuando por el maullido de un gato hambriento o por la efusión de la popular celebración de un gol, que estalla con estrépito en la calle a partir de algún tardío noticiario televisivo. Busca la soledad, el rencuentro consigo mismo y en sus reflexiones tras una jornada de algarabía, ruido y gente.

       La imagen de Carmina irrumpe en su mente con la velocidad del rayo y la claridad de un relámpago. Hace días que se despidió de ella y desde entonces no ha dejado de acumular una sensación de desazón y de creciente ansiedad. Ha llegado a amar profundamente a esta mujer, desearía estar con ella y abrazarla. Querría susurrarle que no es feliz sin ella, que no hay más bálsamo para su entristecido corazón que sus palabras y sus labios. Dirige la mirada al cielo estrellado y pregunta a las constelaciones, con cierto rubor racionalista dónde está y que destino han trazado para los dos.
Una joven pareja se ha acercado a la avenida y han tomado asiento en un banco. Ella con pantalones vaqueros y él con bombachos. La chica se ha sentado de cuclillas y roza con sus rodillas los muslos de su amigo. Cuando Salvador se acerca a ellos bajan la voz y al tiempo que el muchacho observa furtivamente al periodista, ella no aparta su mirada de los ojos de su compañero. Es morena como Carmina y la expresión de sus ojos le recuerda al de la pintora cuando están a punto de besarse. Salvador enciende un cigarrillo, algo que nunca sucede cuando pasea, aspira el humo un par de veces, lo arroja al suelo y aplasta la llama con el tacón. Una suave brisa asciende desde la playa, la luna continua con sus juegos de escondite entre las altas ramas. Los muchachos acaban de despedirse con un beso. El periodista abre con una llave la puerta de entrada al portal de su casa que se cierra a sus espaldas con un ruido sordo.
   La avenida ha quedado vacía. Las luces van desapareciendo de las ventanas. Solamente el recuerdo de Carmina aletea entre la brisa y los rayos de luna.                                   


             
                                              De la colección Galaxia pintado al óleo( 65 x 54 cms.) por Mamen Píriz



Continuará.....

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Derechos  registrados

Mº Carmen Píriz García - registro: 0910304797905

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