martes, 3 de mayo de 2016

Concurso de relatos "PIRATAS, ¡al abordaje!" ¡No es lo que parece!

                    

                                                 

              

          
                                                                          Fotos  de  Internet

      A ver vosotros poneros estos sombreros, vosotras poneros estos vestidos, vosotros coger las espadas, tu esta  capa y tu el parche, y tu  el garfio. 
Y vamos  comenzar  esta historia: 

     —¡Al abordaje mis piratas! apunten y disparen ¡Fuego!

       El cañonazo dio en la diana.  Con las  espadas en alto se dispusieron a atacar a quien en la borda todavía quedaba  vivo.

      —A las mujeres no las toquéis dijo el capitán.

      —Capturen al que se resista y recauden los baúles y las joyas. -dijo el pirata pata de palo.


     Garfio  que  con su  brazo  con una escarpia era el que mas  luchaba. El capitán  trataba  de  poner  a las  mujeres  a salvo y las escondió en su camarote. Los demás  piratas  luchaban como cosacos.

      El mar ya en una intensa  calma, estaba sereno y no se movía ni una ola. El fuego del cañonazo ya se había extinguido. Solo quedaban cuantos hombres capturados y los muertos los había tirado por la borda.

      —A ver   de cuantos  hombres  disponemos - dijo el capitán,  ¿cuantos  hay de baja?.

     Sólo  el mudito estaba herido, los demás ya estaban en la bodega  dando cuenta de los  bidones y botellas de ron. Cada hora que pasaba le daban mas al codo y las borracheras y las peas estaban por doquier en todo el barco. El Capitán solo quería que las mujeres estuvieran a su cuidado. Solo así estarían a salvo de los  demás  hombres.

    La noche trascurrió tranquila y los piratas se quedaron a dormir la borrachera en la bodega, cuando una voz lejana se  escuchaba:

    —¡Tierra, tierra! acababan de  arribar en unas rocas y el barco se hundía  sin remedio. 

    Las mujeres durmieron el el camarote del Capitán. No las  tocaron los piratas, escondidas  bajo unas mantas estaban protegidas de sus captores.

              Una de las niñas se despertó  y dijo:

     —Ya  estoy aburrida de estar aquí  tumbada, yo no quiero ser  rescatada por un pirata yo quiero ser rescatada  por un príncipe. ¿Jugamos a Castillos y princesas?. 

      De pronto se oye una  voz y dice: 

     —¡Niños, ya  está  la merienda, en la mesa está  el chocolate caliente y los bocadillos. ¡Venir, sentaros y a disfrutar!

                                 


                                                       Foto de mi niño Alberto  vestido de pirata en una fiesta con sus  amigos
                                   


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