registrado en Safecreative - registro: 0910234740538
bloguera
Premios
- Página principal
- Relatos por entregas
- Relatos
- Poesías
- Viajes
- paisajes, y rincones de ensueño
- Reseñas: Libros,Teatro, cine y música
- Exposiciones y pinturas
- Manualidades y labores
- Fotografia
- Personajes
- Recetas de cocina
- Concursos
- Premios
- Mis cosas
- Micro relatos
- Fiestas populares y deportes
- Aniversarios
jueves, 26 de febrero de 2026
EL DÍA QUE NACÍ YO
registrado en Safecreative - registro: 0910234740538
Comencé este blog con mucho interés y estoy encantada con los demás blogs de literatura. Estoy agradecida con vuestros comentarios. Me encanta leerlos todos . Intento aprender de vuestras críticas y de vuestros halagos. Un abrazo..
domingo, 4 de agosto de 2024
RELATO POÉTICO ¡ERES HERMOSA, SIN DUDA!
Comencé este blog con mucho interés y estoy encantada con los demás blogs de literatura. Estoy agradecida con vuestros comentarios. Me encanta leerlos todos . Intento aprender de vuestras críticas y de vuestros halagos. Un abrazo..
domingo, 5 de mayo de 2024
¡MAMÁ! ¡CUANTO TE QUIERO! ¡Feliz dia de la madre un beso a tu estrella !
![]() |
| Recordando el día que te llevé a Lourdes y pasamos el dia bajo el paraguas y de misa en misa para que pudieras descansar. |
![]() |
| Qué bien disfrutabas en la playa y cuantos paseos dimos ese verano. |
![]() |
| Jarrón de frutas pintado al óleo (130 x 90 cms.) |
en este día tan magnifico.

![]() |
Ramillete de flores pintado al óleo por Mamen Píriz
|
Comencé este blog con mucho interés y estoy encantada con los demás blogs de literatura. Estoy agradecida con vuestros comentarios. Me encanta leerlos todos . Intento aprender de vuestras críticas y de vuestros halagos. Un abrazo..
lunes, 13 de febrero de 2023
"Manolito"para el concurso del tintero de oro 13-2-23
CONCURSO DE RELATOS 35ª Ed. LA CONJURA DE LOS NECIOS DE John Kennedy Toole
BASES DE PARTICIPACIÓN DEL CONCURSO DE RELATOS:
Manolito
Manolito creció en una familia
pobre, fue el primer hijo de los tres que tuvo el matrimonio. En los años
cincuenta había poco trabajo en su pueblo natal. Como muchas familias,
emigraron a otra provincia para buscarse la vida y poder mantener a sus hijos.
Los padres trabajaron muy duro para darles la mejor educación a sus hijos, que no
les faltara de nada. Su madre cuando eran niños los trataba por igual, si
uno de los hermanos hacia una trastada, el castigo era para los tres.
Manolito
en su adolescencia fue un brillante estudiante y quiso estudiar en la Escuela
de Armería Maestría Industrial. La industria era el motor de la zona donde
vivían. Para entonces cuando terminó los estudios la industria ya
comenzaba a estar en crisis y a pesar de todo, creó una empresa junto con su
hermano pequeño.
Manolito de joven era muy guapo, pero de tan guaperas era creído y engreído,
miraba a la gente por encima del hombro. Pensaba que como él no había nadie.
Decía que había que trabajar con la cabeza para no trabajar con las manos. Su
madre creía en él, le llamaba el magistrado. Le dio poder para
manejar los ahorros de la familia. La madre era la que económicamente
sostenía a la familia. A Manolito se le subió los humos al creer ser un
buen empresario. Pero fue todo lo contrario, no le gustaba trabajar duro, el
trabajo duro lo hacía su hermano.
Cuando
Manolito salía a buscar trabajo para la empresa. Decía que se
dedicaba a los negocios. Cuando encontraba algo, se mostraba al
firmar algún contrato tan altanero, que los otros empresarios no
querían tratar con él, mostraba un porte altivo y de muy mala
educación. Eso le llevaba a perder contratos. Y si conseguía alguno
trabajo, nunca lo hacía él, los dejaba en manos de su hermano que era el obrero
y el que trabajaba. Su hermano era muy responsable y trabajador. A pesar de que
muchos meses no cobraba, seguía trabajando. Manolito decía que no llegaba para
pagar las deudas. Y se mostraba tan altivo y exigente y además quería
rapidez para que el trabajo saliera a tiempo. Pero él, no daba un palo al agua.
A
Manolito le encantaban las mujeres, como se creía tan guapo, se pensaba que las
mujeres guapas eran todas para él. Las conquistaba, las usaba y las dejaba a su
antojo. Era un pica flor, pensaba que todas iban a bailarle el agua. Hasta que
dejó a una chica embarazada y se tuvo que casar. Fue a casa de los futuros
suegros exigiendo el ajuar para su futura esposa. Se casó cuando la muchacha
estaba ya de ocho meses. Al mes siguiente dio a luz una niña, cuando lo
que él quería era tener un niño, Manolito no se conformó con eso y cada
año le hacía una hija. Pobre mujer se pasó una parte de su vida pariendo
niñas, hasta tuvo siete. Parecía una coneja (como le decía su padre). Al final
tuvo un hijo después de varios abortos Pero Manolito a pesar de tener
tantos hijos, no dejó de ser un conquistador, durante su matrimonio salía
con otras mujeres engañando a su esposa.
Su
hermano ya cansado de aguantarlo, se fue de la empresa. Manolito partir de ahí,
negocio que empezaba, negocio que arruinaba. Y con el tiempo las deudas iban a
más. Con cada negocio que emprendía, su madre le avalaba. Probó de todo,
vinatero, camionero y recadista.
Un día vio un traspaso de un bar en la costa, y lo cogieron. Él quería que su
hermana y su madre lo llevaran durante el verano. Manolito pasaba el fin de
semana para hacer las cuentas y retirar el dinero. Hasta que su hermana se dio
cuenta y no quiso trabajar más con él y abandonó. Su madre solo se desvivía por
él y poco aprecio tenía para los otros hijos, Hasta que se descubrió que él no
era hijo de su marido.
Más
tarde montó un restaurante en la zona de ambiente. Su madre era muy buena
cocinera y llevaba la cocina. Durante un tiempo el restaurante le iba
bien con ayuda de su mamá. A los años su madre se murió de
agotamiento y de tanto trabajar, cuando lo que le tocaba era descansar después
trabajar tanto toda su vida.
Traspasó el restaurante y montó una marisquería homenajeando el nombre de su
madre. Pero no le fue bien y apenas tenía clientela, porque tenía fama de
cobrar mucho y los pocos clientes que entraban a comer no volvían por las
hostias que les metía en la factura.
La marisquería estaba siempre vacía, No le daba ni para pagar la luz. Así
pasaron los años y el negocio siempre estaba ruinoso. Se decía que era una
tapadera porque, tenía un club de alterne de mujeres, se decía que vendía
droga. Las hijas nunca quisieron trabajar con su padre por que las explotaba y
el negocio fue a menos.
Con el paso del tiempo ya envejecido, gordo y canoso había perdido su belleza
natural y mantenía un aspecto horroroso. El restaurante después de unos
años lo cerró al término de su vida laboral. Jubilado, volvió a su
pueblo.
Hoy
en día se le ve pasear por el pueblo cabizbajo con la mirada perdida hacia el
suelo. Con un aspecto muy de estar a olvidadiza o tener Alzheimer.
900 palabras
Comencé este blog con mucho interés y estoy encantada con los demás blogs de literatura. Estoy agradecida con vuestros comentarios. Me encanta leerlos todos . Intento aprender de vuestras críticas y de vuestros halagos. Un abrazo..
martes, 31 de enero de 2023
Queridos Reyes Magos. Ejercicio para el Taller de literatura. 31-1-23
Queridos Reyes Magos:
Este año se me olvidó escribiros la carta a tiempo para mi, pero como vosotros sois mágicos, tengo fe en que vuestra magia sea efectiva.
Para este año mi gran deseo no es para mi, sinó para el hijo de unos amigos íntimos. Esta familia están pasando por unos momentos muy difíciles y delicados. Mi mayor deseo es que su hijo se cure.
Hace unos días se le ha detectado a través de un excaner un tumor en la cabeza. Las noticias es que es maligno y este tumor está alojado en un lugar muy delicado de erradicar. Yo solo os pido que a pesar de la dificultad que tienen los médicos de Cruces para poder erradicar este tumor, que le déis el poder de operarlo sin tener consecuencias para el hijo de mi amiga.
Sólo os pido eso, curación y mucha salud.
Ya que la salud es lo más preciado para cada persona. Pido salud de paso para toda persona que esté pasando con un momento como este.
Hoy es el día clave de esa operación en el Opus de Navarra. A estás horas están operando a ese chico y es una operación de muchas horas, alto riesgo y muy delicada.
Espero que vuestros poderes sean efectivos y que los médicos puedan curar al hijo de mis amigos.
Atentamente:
Mamen
Comencé este blog con mucho interés y estoy encantada con los demás blogs de literatura. Estoy agradecida con vuestros comentarios. Me encanta leerlos todos . Intento aprender de vuestras críticas y de vuestros halagos. Un abrazo..
miércoles, 10 de febrero de 2021
Al cobijo de la encina
![]() |
Con el paso del tiempo, llegaron eras de sequías que
duraron años seguidos. Los campesinos se arruinaron en el campo. Al no poder
recolectar cosechas y no ganar lo suficiente para el sustento de sus casas, las
tierras fueron abandonadas. Los hombres emigraron a otros lugares de Europa a
buscar trabajo para poder mantener a sus familias.
Una tarde de setiembre en la que la temperatura era
soportable fuimos hacia la carretera que conduce a un lugar de fábula. Nos
desviamos por un camino de tierra, buscando un cortijo cuando, a lo lejos,
divisamos un castillo. Hacía tiempo que me habían contado un cuento y quizá éste
fuera el lugar. Al acercarnos, vimos una puerta con una verja roñosa y
destartalada. Parecía un recinto deshabitado. Nos asomamos a su interior y en
el patio del cortijo, vimos varios perros poco cuidados, unos patos, gallinas y
unos pavos que picoteaban en el suelo. El lugar estaba muy sucio. Sentimos pena
por esos animales solitarios y encerrados.
De repente, uno de los perros se dirigió a nosotros:
—Abrirnos la puerta que no
estamos conformes con estar aquí encerrados— Se quejó de su miserable existencia.
Nos contó el animal que su vida ya no era la soñada, que en tiempos de sus abuelos, los animales de allí tuvieron mejor vida. En el castillo vivía mucha gente, amos y criados, tenían mucha alegría y opulencia en este lugar.
Pero llegaron otros tiempos y el lugar quedó
abandonado Después de la muerte de sus dueños, los herederos dejaron de vivir
en el campo y las tierras fueron descuidadas. Incluso los que vivían en el
castillo dejaron de interesarse por el campo.
—¿Y ahora quién se hace
cargo de esto?— pregunté.
—Viene un hombre cada tarde a traernos comida y agua. Pero no salimos de este patio y estamos aquí siempre aburridos.
—Ya ni nos crían para ser
vendidos en Navidad— dijo el pavo.
Una de las gallinas que estaba en un rincón leyendo
“Revolución en la granja” de George Orwell comentó:
—Vamos a hacer lo que hicieron en esta granja, una
revolución y si metemos ruido, nos van a escuchar.
Los patitos picoteaban sin parar y al escuchar a la
gallina, asistieron con su cabeza y dieron saltos de alegría gritando, cua...
cua... cuaaaaa.
Entonces les dije —Es muy buena idea, nosotros vamos a
ayudaros a salir de aquí. Cuando venga ese hombre le conminaremos a que os deje
salir y vosotros aprovechad la ocasión para escapar.
Al poco, llegó el hombre y le preguntamos:
—¿Es usted quien les da de comer a
estos animales? —¡Sí! ¡Pero esto es un desastre! Nadie, ni los dueños, vienen a dar de comer a estos pobres animales. Si no fuese por mí, hace ya tiempo, hubiesen desaparecido. La vida en el campo ya no es lo que era. Los nuevos dueños de este lugar viven en Madrid. Arrendaron las tierras a varios campesinos. El trabajo se hace con máquinas y ya no se utilizan animales. Antes aquí se vivía del campo y con el trabajo que éste producía muchas familias lograban el sustento. Los dueños del castillo tenían muchas criadas y se hacían muchas fiestas. Había mucha vida, muchos animales: caballos, burros, cabras, ovejas, toros, vacas, gatos... y de todos se sacaban beneficios. Hoy solo quedan estos perros, estos dos pavos, estos patos y unas pocas gallinas que están aquí solitarios y tristes.
—¡Qué pena! que se haya ido
la gente del lugar.
—Mi abuelo Kea me contó que en otros tiempos eran muy felices. Todos los animales estaban muy alegres— rememoró uno de los perros —Salían del castillo a pasear todas las tardes con una niña que iba a por agua, montada en una burra y todos los animales iban tras ella cantando.
—¡Pero hombre! estos
animales quieren vivir en libertad y ellos no desean vivir aquí, siempre
encerrados— le espeté —Con que podría abrirles la puerta para que salgan a
pasear campo a través de vez en cuando.
—Pero ellos están acostumbrados a
vivir así y vuelven por las noches a la casa ¡Son cómodos! Mientras les traiga
su bebida y comida…
—se lamentó el hombre.
—Ya pero ellos preferirían otro
modo de existencia, más dinámico pues no hacen sino quejarse de aburrimiento—
intenté disuadirle...
—¡Bah, que se vayan! De ese modo,
no me veré obligado a venir a echarles de comer. Entonces veremos cómo se las
arreglan.
Los animalitos salieron y se fueron todos juntos hasta
el borde de un riachuelo donde, había una encina muy grande. Debajo se refugiaron
y pasaron la noche. De día, correteaban por el campo y cuando tenían calor
buscaban la sombra de la encina.
—¡Vamos chicos a ver quién corre
más! Vamos al río a bañarnos y, a lo mejor, hasta pescamos algún cangrejo— dijo
el perro.
Cuando al mediodía apretó el calor, juntos volvieron a la
vieja encina. Ya no estaban solos, una piara de cerdos ibéricos comían bellotas
plácidamente. El mayor de los gorrinos les dijo:
—La encina es muy grande y cabemos todos, pero tengo
que poner varias normas.
—¿Qué normas?—Preguntó el perro con curiosidad.
—Tenéis que respetar el espacio y la hora del descanso. Y no
hacer ruido...
Y cuentan las crónicas que, de esta manera, vivieron
muy contentos y felices. En libertad. Ah, y, como en todos los cuentos,
comieron perdices.
|
Comencé este blog con mucho interés y estoy encantada con los demás blogs de literatura. Estoy agradecida con vuestros comentarios. Me encanta leerlos todos . Intento aprender de vuestras críticas y de vuestros halagos. Un abrazo..
miércoles, 23 de septiembre de 2020
Angustia. Relato para la XXI edición del Tintero de Oro
Fui al cine con mi chico a ver la película "El
Exorcista". La película era de terror, a mí no gusta nada ver
películas de miedo pero, le acompañé, porque sé que a él le gustan mucho.
En la sala mientras la película transcurría, de
repente sentí frío y comencé a toser. Tuve que ir al baño y beber abundante
agua, cuando se calmó la tos volví a mi butaca. Al salir del cine fuimos
dando un paseo para tomar aire, mientras comentábamos la película. A mí no
me ha gustado nada. Las escenas fueron muy desagradable sobre
todo cuando la niña expulsó aquella mucosidad verde durante el desayuno,
me dio nauseas. Del cine salí con mal cuerpo. Yo estaba
aterrorizada y me agarré a mi chico.
Ya en casa comencé a sentirme mal y
me fui enseguida a la cama. No podía dormir y cuando me quedé dormida,
soñé con la película que vimos por la tarde. Toqué mi cara y descubrir los estigmas de mi piel
frente al espejo del baño. Desperté temerosa. Fui al servicio y comprobé
ante el espejo que no tenía marcas. Me dio de nuevo otro ataque de tos.
Sentía calor, me tomé la fiebre, tenía 39º. Tomé un Paracetamol y me acurruqué
en la cama, me volví a dormir enseguida.
Volvieron las pesadillas y me desperté sobresaltada. Tuve miedo.
La noche fue larga, el calor no remitía y la fiebre
subía. Soñaba y deliraba no sabía dónde me encontraba.
— ¡Cariño que te pasa, estás muy inquieta! Y además
estas ardiendo. Voy a llamar al médico.
Lo último que oí fue un hombre a mi alrededor que me
auscultaba. Noté que me acostaron sobre un colchón duro y frío. La angustia, no
me dejaba respirar, me asfixiaba, el aire no me entraba en los pulmones.
Intenté coger una bocanada de aire que me faltaba. No notaba mi cuerpo y perdí
el conocimiento.
En mi subconsciente me encontraba envuelta en una
niebla espesa, sentía frío, mucho frío. Oía muy lejano una sirena, mi
cuerpo levitaba hacia una luz clara, potente, resplandeciente. Perdí la
orientación y la pérdida de la realidad. Soñaba, esta vez vi al demonio que
llevaba de la mano a mi abuela, ella me alargaba su mano y quería tocarme. Oía
su voz, me llamaba con un susurro a través de una luz roja
intensa que me deslumbraba.
Solo dormía, soñaba, esta vez con unos gatos negros que me miraban con esos
ojos amarillos desafiantes. De una forma maligna me clavaron sus garras en la
garganta. Noté el dolor que me taladraba. Advertí una cosa punzante, como
uno pincho muy afilado en mi cuerpo. Sentí un miedo aterrador y cerré los
ojos. Tuve pavor. Estaba paralizada. Tenía el ánimo bajo, estaba muy
sola. No sé cuánto tiempo estuve dormida. Ni cuantos días han pasado.
Los sueños esta
vez eran más tranquilos, muy hermosos. Se me acercaban gatos blancos de pelo
largo, eran suaves como de angora, me rozaban con su pelo la cara. Ya me
siento mejor.
Cuando me desperté tenía miedo de abrir los
ojos. Cuando los abrí, vi unas personas disfrazadas, no sé de qué,
me miraban entre cristales.
No sabía dónde me encontraba. Miré alrededor y me vi
conectada a unos tubos que me enviaba el aire de un respirador. En mis brazos
tenía pinchada una aguja conectada a un suero. Una mujer con voz suave se me
acercó y me dijo que estaba en buenas manos, que todo iba a ir
bien. Cuando tuve conciencia de lo que me pasaba estaba a mi lado una
enfermera, vi sus ojos observándome dentro de una pantalla.
— ¿Dónde estoy? ¿Qué me ha pasado? pregunté.
— ¡Tranquila! están con nosotros, en el hospital, te
recuperas muy bien. Has cogido un virus muy contagioso. Como tienes bronquitis
crónica te ha afectado al pulmón y tienes una neumonía severa. La medicación ya
está haciendo su efecto, ¡mejorarás! Si todo va bien irás a planta.
— ¿Y lo sabe mi familia, dónde están?
— Están en casa, pero todos los días llamamos para
informar de cómo te encuentras.
— ¿Y por qué no vienen a verme?
— Porqué este virus es altamente contagioso y les
podrías contagiar. Pero en dos días si estás mejor, te llevamos a planta y te
irás pronto a casa.
Estaba asustada, pero sé que si mejoro me irá a
casa y todo quedará en una pesadilla.
En casa comencé a sentirme mal y me fui enseguida a la cama. No podía dormir y cuando lo hice, soñé con la película que vimos por la tarde. Toqué mi cara y descubrir los estigmas de mi piel frente al espejo del baño. Desperté temerosa. Fui al servicio y comprobé ante el espejo que no tenía marcas. Me dio de nuevo otro ataque de tos. Sentía calor, me tomé la fiebre, tenía 39º. Tomé un Paracetamol y me acurruqué en la cama, me dormí enseguida. Volvieron las pesadillas y me desperté sobresaltada. Tuve miedo.
Solo dormía, soñaba, esta vez con unos gatos negros que me miraban con esos ojos amarillos desafiantes. De una forma maligna me clavaron sus garras en la garganta. Noté el dolor que me taladraba. Advertí una cosa punzante, como uno pincho muy afilado en mi cuerpo. Sentí un miedo aterrador y cerré los ojos. Tuve pavor. Estaba paralizada. Tenía el ánimo bajo, estaba muy sola. No sé cuánto tiempo estuve dormida. Ni cuantos días han pasado.
- Escribir una historia de Terror sobrenatural: Posesiones, fantasmas, sucesos paranormales...
- Un relato en el que se mencione con sentido la novela El exorcista o al autor, William Peter Blatty.
- Un relato en el que la acción transcurra en un cine mientras proyectan El exorcista.
Publicación: Deberéis publicarlo en vuestro blog en este mes de abril.
Comencé este blog con mucho interés y estoy encantada con los demás blogs de literatura. Estoy agradecida con vuestros comentarios. Me encanta leerlos todos . Intento aprender de vuestras críticas y de vuestros halagos. Un abrazo..










