viernes, 5 de febrero de 2021

¡MAMÁ! ¡CUANTO TE QUIERO!


Hoy es el aniversario de la muerte de mi madre, cada año la recuerdo y le hago un homenaje. Fue esposa resignada, una buena madre y maravillosa abuela. Una  mujer que se hacia querer por por todas las personas que la conocían. Ella era: tranquila, paciente, dulce, cariñosa, simpática, conversadora y muy trabajadora. Ella no leía mucho, escribía poco, solo aprendió las cuatro reglas en su época en la escuela, tenia unas manos prodigiosas para la costura, fue una buena modista, siempre la recuerdo cosiendo. Su vida transcurrió entregada a su marido y sus hijas. Cuando cumplió 60 años nos dimos cuenta que se olvidaba las cosas, se perdía en la calle, no controlaba  el dinero y hacia  cosas raras. Le diagnosticaron Alzheimer esa dura enfermedad que nos lleva los recuerdos.


Dejé de ser hija para convertirme en su madre. Cuidarla durante más de nueve años en su casa. Contaría muchas anécdotas de ella, seria interminables mis recuerdos. Un día entró en la residencia donde yo comencé a trabajar un año antes, en verano. Un año más tarde entramos las dos a la vez, yo a trabajar y ella como residente. Allí la cuidábamos entre todas mis compañeras, a mi me tocaba mucho cuidarla en mi grupo, la atendía como una más. Siempre que me tocaba arreglarla la dejaba para la última y así le dedicaba todo mi tiempo antes de irme a comer, me gustaba pasar  tiempo con ella.

Aquel día nada presagiaba su muerte porque ella estaba bien. Solo su enfermedad era la que tenía postrada en la cama (ya no me conocía). Después de asear y arreglarla le dije, cuanto la quería y la comía a  besos, le hice mil cosquillas. Mientras la vestía su limpio camisón, le hablaba de su casa, le decía que la habíamos comprado para vivir nosotros en ella, le decía que un día cuando estaría terminada la iba a llevar a casa para que la viera. Pero el día de hoy hace ya 19 años, Dios la llevo a su vera.

Esa tarde estaba yo en mis clases de pintura, me llamaron por teléfono. Mi madre había fallecido esa fue la noticia. Me quedé paralizada, me acordé del rato que estuve con ella, no le había notado nada anormal ese día, se estuvo riendo a carcajadas. Se  fue de repente y sin hacer ruido.

Cada persona reaccionamos de una manera, unos lloran, otros se ponen nerviosos, otros sale corriendo. Yo me quedé paralizada, solo seguí pintando. Mi profesora me dijo:

  — ¡Carmen deja eso y vete!
 le dije 
  —tengo que terminar este fondo luego me voy.

No lloré, no la vi muerta, no la vi en la caja, evité ese recuerdo. Solo tengo el recuerdo de aquellas risotadas quedaron en mi corazón ese día.


  Jarrón de frutas  pintado al óleo (130 x 90 cms.) 

Este era el cuadro que pintaba ese día del fondo amarillo. Era un encargo que nunca entregué. Lo tengo puesto encima de un aparador del comedor que conservo de mi madre.


TE SENTÍAS PRINCESA

Mirábamos por la ventana
 ya había amanecido,
en el paisaje contemplamos
el divino colorido.
La lluvia había cesado,
  el sol había salido
los colores irisados por la
 ventana reflejaban entretenidos

Yo te daba un masaje
en tus pies doloridos
tu te sentías princesa
en un sillón muy mullido
Hoy, me siento princesa
¡Hija mía! Que a gusto me encuentro
¡Hija mía! ¡Qué bonito!

Que bonito está hoy el día,
que cielo más glorioso
que maravilloso paisaje
¡Qué reflejos tan bonitos!
Mirabas al arco iris,
con colores  presumido

Quizás sea un mensaje
que envía tu ser querido
para que te sientas princesa
en este día tan colorido
ahogues así tus penas
y tus miedos infinitos
para que no te sientas sola 
  en este día tan magnifico.
Código 1701310486209

Esta poesía se la hice  cuando estaba ya ingresada en la residencia.



























Foto y poesía del recordatorio escrita por mi la podéis leer en poesías Tu último atardecer.


           Ramillete de flores  pintado al óleo por Mamen Píriz


derechos  registrados Código 1701310486209

20 comentarios:

  1. Siempre es duro perder a un ser querido. Las circunstancias de la suerte son distintas, como distintas son las reacciones del que lamenta su muerte. Cuanto más inesperado es el fallecimiento, más duro es el golpe. El mejor recuerdo que se puede tener es, no solo aquellos instantes de felicidad cuando estaban vivos, sino el haber cuidado de ellos con dedicación y cariño hasta el último momento. Yo también tuve a mi padre en un residencia cuando nuestras posibilidades de cuidarlo (la mía y de la de mis dos hermanas) ya no eran suficientes. Y también estuve con él el día que falleció, fui el último en verlo con vida. Al poco de dejarlo en el comedor, me llamaron diciéndome que había ingresado de urgencias en un hospital porque se había atragantado comiendo y no pudieron reanimarlo. Solo le faltaban 4 meses para cumplir los 100 años. Fue un mes de diciembre. Esas navidades ya no pudo pasarlas con nosostros. Si no hubiera sido por ese fatal incidente, habría superado el centenario.
    Un fuerte abrazo.

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    1. A veces se van cuando menos lo esperamos. Lo que nos queda es lo que hemos hecho por ellos y el recuerdo de una vida junto a ellos. Lo mejor de todos en la familia son los padres y los hijos. Es bonito recordarlos y hacer un homenaje es acordarse de ellos. Un abrazo.

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  2. Holaaaaa!!!! que bueno haber encontrado este tu espacio, soy una señora muyyyy mayor, argentina, hija de vasco Alava y de madre italiana....vaya mezcla.Espero seguir leyendote.Abrazososos desde el fin del mundoooooooooooo

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    1. Bienvenida a mi blog, muy mayor no serás, serás de mi edad. Me alegra que una hija de vasco Argentina me visite. Te gustará ver mis páginas de Euskadi. Un abrazo.

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    2. Perdón, que me entrometa que aqui hay otra vasca argentina deseosa de conocerte anamaria si eres gustosa!

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    3. Buhoevanescente, si le pinchas en su nombre te saldrán sus blog, es muy amable y seguramente te aceptara. Un abrazo.

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  3. Siempre recordamos y recordaremos a nuestros seres queridos que ya no están con nosostros, pero pensamos más en ellos cuando se cumple el aniversario de su muerte. A mi madre la vimos morirse poco a poco, día a día, y aunque fue muy doloroso no nos pilló desprevenidos. Mi padre, en cambio, murió inesperadamente, y fue una llamada de la residencia donde estaba ingresado la que nos informó de su muerte repentina. La sorpresa fue mayúscula. Aunque tenía 99 años, nada hacía pesnar en un desenlace así.
    Un abrazo.

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  4. Cuando nos falta un ser querido se echa mucho de menos. La muerte siempre nos sorprende aunque se esté esperando. Como la experiencia de trabajar en una residencia hay pacientes que duran mucho, aunque estén deteriorados. Otros se van si avisar y su aspecto es mejor de salud. Lo único es que no nos preparan para la muerte y eso lo teníamos que saber desde niños. Un abrazo.

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  5. Muy emotivo y dulce tu recuerdo para con tu madre Mamen; estoy de acuerdo contigo que el mejor recuerdo que se puede tener en estos casos son los buenos momentos y la sensación de haber hecho todo lo posible por su bienestar.
    Saludos

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  6. Norte gracias por tu comentario y tu aliento. Es que con mamá no recuerdo con ella momentos malos. Un abrazo.

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  7. Hola!
    Encantador homenaje a tu linda madre, Mamen. Es hermoso recordar a los que hemos amado con intensidad y que se han ido de nuestro lado.
    Un abrazo

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    1. Muchas gracias Yessy por tu visita y tu comentario. Un abrazo.

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  8. Precioso homenaje para tu madre. Siempre recordamos los que se nos han ido pero en días señañados mucho más. Un beso y feliz semana 💋💋💋

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  9. Muchas gracias por tu visita y tu comentario. Un abrazo.

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  10. Mamen ha sido un placer llegar a tu blog. Esta entrada me ha tocado el alma y me ha arrancado unas lágrimas. Un precioso homenaje.

    ¡Besos mil!

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  11. Muchas gracias Cuca, espero que te guste mi blog y te vea mucho por aquí. Un abrazo

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  12. Que lindo, emotivo y profundo.
    Gracias por compartirlo, saludosbuhos!!

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  13. Gracoas Buho por tu visita y comentario. Un abrazo.

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  14. Un homenaje a tu madre precioso, Mamen, y recordarla de esta manera tan especial cada año, dejando para ella un escrito con tantísimo amor, eso es, una luz que llega en directo. El poema, la pintura...todo un lujo de entrada para alguien que aún significa tanto y así será siempre.
    Un fuerte abrazo, Mamen.

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    1. Muchas gracias Mila, es que una madre no hay más que una y cuando ya no está se le quiere con el corazón. Un abrazo.

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