martes, 5 de febrero de 2019

Visita en Mascate el pueblo de origen, el Zoco de Mutrah, El Museo Al Zubair

A orillas del mar Arábigo, en pleno Golfo de Omán, se encuentra Mascate, la ciudad más antigua del Golfo Pérsico. Está levantada de forma alargada y con gran cantidad de ríos que nacen en sus montañas principales. Además, a pesar de que es la ciudad con mayor población de Omán, Mascate ha mantenido la esencia de las ciudades clásicas y los pueblos costeros de Oriente, ya que, en su horizonte, los únicos elementos que sobresalen son los minaretes de las mezquitas.
Entre los lugares más importantes de Mascate que conocerá, la Gran Mezquita del sultán Qaboos, la visitamos en esta excursión, nos llevaron a visitar otro  el Zoco de Mutrah, el  Museo Bait Al Zubair y el alacio Al Alam, la residencia del actual sultán de Omán.


Ciudad vieja de Mascate primero fue pueblo de pescadores 
La principal religión de Omán es el islam y concretamente la rama ibadí, quizá una de las más abiertas. No hay ningún problema en la vestimenta que lleven los extranjeros e incluso, perfectamente en las playas, las mujeres pueden ir con bikinis y en las calles, con pantalones cortos. La tolerancia religiosa de este país es uno de sus principales bastiones y hace que prácticamente no se hayan oído casos de omaníes yendo a luchar a Siria o Irak bajo las siglas del DAESH, o de conflictos interreligiosos. De hecho en su capital, Mascate, pudimos ver varias iglesias católicas, tal vez algo difícil en otros países de dicha zona.


En el zoco dos mujeres omanies haciendo compras 

La primera “cosa” que ver son los propios omaníes y su ropa. La ropa, a pesar de los ostentosos edificios y caros coches, sigue siendo la tradicional: dishdashas blancas –también las verás en otros colores pastel pero, no nos engañemos, el blanco es la mejor opción– para ellos y vestidos largos negros y anchos con el pañuelo en la cabeza –lihaf– para ellas.

EL ZOCO DE MUTRAH


Mutrah es el distrito en el que Mascate vive. Aquí están las antiguas casas de estilo francés, las pequeñas y estrechas calles que te desorientan y te encantan a partes iguales, el zoco, el paseo marítimo conocido como la Corniche, el puerto del sultán… .El de Mutrah es un zoco cubierto de callejuelas intrincadas. En algunas de ellas casi no caben dos personas a la vez con el espacio que los puestos ocupan con sus especias, sus perfumes, su hena…

Una de  las entradas al zoco
El padre le compra un helado al niño
En este zoco compré unos velos negros con brillos para mis nueras. Me pedían 20€ por cada uno y  los  compré los dos por 12€ eso si ya regateando con ayuda de mis amigas. Manejaban varios precios, y no les interesaban que te irías sin comprar. 

Un hombre con su hija se sacó amablemente una foto con nosotras su esposa nos sacó la foto ella no quiso ponerse. 


BAIT AL ZUBAIR, EL MUSEO DE TRADICIONES


El museo Bait Al Zubair es un acercamiento a las tradiciones omaníes, sobre todo a las que están relacionadas con la vestimenta. Aquí fue donde descubrimos cómo las sutiles diferencias en la posición del cordón perfumado –si no hay un cordón en la dishadasha no se trata de un omaní sino de alguien de un país vecino–, en las costuras de las dishdashas indican el origen de sus portadores o en los bordados y colores de kummas –los pequeños casquetes con los que se cubren la cabeza– y musars –turbantes–. También los distintos tipos de velos que todavía hoy utilizan las mujeres en otras partes de Omán. Por no hablar de la colección de cabras pintadas, como las famosas vacas que recorrieron Europa de ciudad en ciudad, de la entrada.


En el exterior una maqueta modelo de cómo vivían los omaníes en la  antigüedad.





Me adentré en un lugar que parecía ser una cafetería y dentro nos mostraban cómo era una casa típica omaní. 

 



De allí nos  trasladaron a visitar el Palacio Al Alam, la residencia actual del  Sultán de Omán.
Esas fotos lo dejaré para otro post, para no alargar el reportaje. 


¡¡ Espero que os haya  gustado !!


lunes, 4 de febrero de 2019

Visita a la Gran Mezquita del Sultán Qaboos en Muscat

Por la mañana el barco atracaba en el puerto de Muscat sobre las 9.00h. nosotras madrugamos para subir al buffet y desayunar porque a las 9:00h. teníamos el punto de encuentro en la discoteca para salir a la  excursión Muscat Mística. Nos dieron el bus nº16 anteriormente, nos dijeron que lleváramos ropa adecuada para visitar la Gran Mezquita. Para salir a la ciudad de Muscat nos dieron un visado especial.


Sabias que Mascate, capital de Omán desde 1793, es conocida desde la antigüedad como puerto comercial clave entre Asia y Oriente Próximo, con productos como el cobre, el incienso procedente del sur o las especies. Su estratégica posición aislada además por las montañas escarpadas, atrajo la atención del Imperio Portugués que toma en el año 1507; aún podemos ver torres y los  fuertes para protegerla.
Tras la llegada al poder del Sultán Qaboos en 1970 la cuidada se  abrió  a la modernidad  donde  destaca el zoco del barrio de Mutrah. la Gran mezquita y el Palacio Real.

La Gran Mezquita del Sultán  Qaboos.


Descubrimos una mezquita lujosa con detalles como mármol de Carrara pulido, aire acondicionado en el interior totalmente integrado con las paredes, dibujos de cerámica en las columnas recordando las tradiciones del Islam… pero todo con un gusto exquisito. Fue inaugurada en 2001 y todo el complejo ocupa una superficie de ¡416.000 metros cuadrados!. Fue construida al mejor estilo árabe-islámico, entre 1995 y 2001 en la ciudad de Mascate, y tiene capacidad para 20.000 fieles en total. ¡Impresionante!

Unos jardines muy  bien cuidados y bonitos

Comenzamos la visita tranquilamente, paseando por los cuidados jardines que rodean a la Gran Mezquita y desde los que se puede contemplar la cúpula y los cinco minaretes que delimitan la Gran Mezquita, símbolo de los cinco pilares del Islam, destacando el minarete central, que se eleva hasta más de 90 metros de altura y que anticipa lo que nos espera dentro de sus muros.

Todas  preparadas y  vestidas para entrar en la Gran Mezquita con el guía


Como lugar de culto que es, el acceso a los turistas está limitado a ciertas horas del día, en concreto de 8:00h. a 11:00h. En realidad se trata de la única mezquita del país a la que pueden entrar no practicantes. No es posible entrar sin vestir adecuadamente: las mujeres deben cubrirse la cabeza, los brazos y las piernas y los hombres brazos y piernas. Si no llevas un trapo con el que cubrirte o no hay manera de hacerlo, puedes pedir una especie de chilaba en la entrada.
En este lugar nos descalzamos
Armarios donde  se guardaban los zapatos




En espera a entrar en la Gran Mezquita

Accedimos al interior de la Gran Mezquita por la entrada destinada a los turistas, donde varios vigilantes se encargan de comprobar que accedas a la mezquita vestido adecuadamente.
Caminamos por los impolutos pasillos, que dan acceso a las diferentes dependencias, un pequeño habitáculo llama nuestra atención, es la sala de oración reservada a las mujeres, donde contemplamos a un grupo de fieles ataviadas con la tradicional abaya rezando en dirección a la Meca. Antes de continuar la visita, es recomendable detenerse para observar las puertas de la sala de oración, ricamente talladas. 


La Gran Mezquita del Sultán Qaboos está distribuida en cuatro secciones, la sala principal de oración reservada para los hombres, una sala de oración, de menor tamaño, sólo para las mujeres, una biblioteca, que alberga veinte mil volúmenes sobre ciencia, cultura islámica y humanidad y una sala de lecturas donde tienen lugar encuentros y seminarios. La Gran Mezquita tiene una capacidad total para veinte mil personas, que la convierte en la mayor mezquita de Omán.








El corazón de la Gran Mezquita del Sultán Qaboos, es la bella sala principal de oración, que puede llegar a albergar hasta seis mil quinientos fieles. Está presidida por la impresionante cúpula que se eleva sobre cincuenta metros, profusamente decorada con motivos florales y sobre la que descansa una majestuosa lámpara de araña de Swarovski, de catorce metros de altura, fabricada en Alemania.


Por  esta zona de mármol de carrara caminamos descalzas hasta el corazón de la mezquita

El guía nos llevó Midá:sala de abluciones situada junto a la Mezquita, pero fuera de ella por ser un lugar impuro. Es un lugar con letrinas y pilas de agua para hacer todo tipo de abluciones antes de la oración.Ṣalāt, también azalá, zalá, sala o, en transcripción inglesa, salah (árabe: صلاة; plural: ṣalawāt, árabe coránico: صلوة), significa orar o bendecir, y generalmente se refiere a las oraciones de los musulmanes a Dios; y más comúnmente a las cinco oraciones diarias del Islam.



























La Gran Mezquita del Sultán Qaboos en Muscat, una joya del arte islámico moderno. Crisol de estilos arquitectónicos, islámico, Oriente Medio y omaní. En 1992 el Sultán Qaboos decidió que el pueblo omaní se merecía una Gran Mezquita, tras un concurso para escoger el mejor diseño, en 1995 comenzaron las obras, que duraron seis años. La Gran Mezquita se inauguró en el año 2001. En su rico interior alberga dos tesoros, una majestuosa alfombra persa de una sola pieza, hecha a mano y una espectacular lámpara de araña de Swarovski.

 


Mención especial merece la sala de oración de 74,4 metros de lado. En el centro, una gigantesca lámpara de araña –nos dijeron que la más grande del mundo– con engastes de oro. A su alrededor “orbitan” otras más pequeñas en lo que parece una formación de naves espaciales alrededor de la nave nodriza. Y una alfombra persa gigantesca –nos dijeron también que la más grande del mundo en una pieza, 4.343 metros cuadrados– tejida en Irán cubriendo el suelo.


No podemos abandonar la sala de oración, sin admirar la alfombra, que recubre el suelo. La alfombra tejida a mano por seiscientas mujeres de Khurasan en Irán, durante veintiséis meses y en una sola pieza, es una de las joyas de la Gran Mezquita del Sultán Qaboos, que atrae tu mirada por su infinita belleza. Combina veintiocho diferentes colores procedentes de plantas y colorantes naturales.
 

Impresionante la alfombra de una sola pieza
Durante la visita, no puedes olvidarte del bello mihrab, cuya función es indicar a los fieles la dirección a la Meca. Enmarcado por versos coránicos y profusamente adornado con cerámica dorada que denotan la importancia de este espacio esencial de la sala de oración.



                  

Salimos de la Gran Mezquita por este lugar de  fuente y con una nueva  aventura: casi nos vamos de allí sin zapatos por lo bien que nos orientamos anteriormente  donde dejamos las sandalias. Menos mal que al salir  un señor de nuestro  bus  se puso malo y  tuvieron que atenderlo y perdieron tiempo, el tiempo que yo me orienté y fui a por los zapatos de  todas. 


La excusión  a esta  ciudad seguirá en otro post para no hacerlo largo.

¡¡Espero que os haya  gustado!!