sábado, 30 de enero de 2016

ARRUGAS EN LA SABANA II del 1º cap.

Entrevista


                        Exposición de Portalea de Eibar 

 La sala de exposiciones iluminada solo con la luz  que entra en el techo  circular de cristal,  deja  en vacío de colorido los rincones de paredes lisas, al tiempo que inunda de luz el arte pictórico, lujosamente enmarcado en oro o maderas nobles. Son las nueve y media de la mañana y el recinto no se ha abierto aún al público. Carmina se contempla así misma en la imagen. La gabardina entreabierta descubre su discreta minifalda, unos zapatos de tacón alto le realzan las piernas sin medias. 

    Suena el timbre de la entrada. Con un suave giro de cabeza desplaza su negra melena hacia atrás y se frota las palmas de las  manos en un inequívoco tic nervioso. Abre la puerta. Tiene ante sí a Salvador el periodista delgado y bastante alto que le telefoneó ayer a la tarde solicitándole una entrevista con motivo de la sexta exposición de sus cuadros. Carmina apenas conoce al periodista, si bien le entusiasman los artículos  semanales que, en calidad de crítico de arte, pública en un periódico de provincias. La entrevista fue corta, apenas duró veinte minutos, pues ocurrió algo sorprendente, se habían despedido unos segundos antes y Carmina se disponía a cerrar la puerta, cuando Salvador la detuvo con su mano y clavó la mirada en los ojos de la pintora. Carmina reaccionó de la misma forma. Se contemplaron inmóviles, en silencio, hasta que la mujer, algo turbada le entregó una tarjeta con su dirección y número de teléfono, por si, balbuceó, deseaba entrevistarla en otra ocasión.

     Inquieta dio una vuelta por la sala mordiéndose los nudillos del puño, se detuvo ante su cuadro preferido, un precioso atardecer marino donde el sol en su ocaso tiene una fina alfombra plateada sobre el tenebroso verdemar. Se siente estúpida. La viveza de la imagen de despedida le produce una borrosa percepción del lienzo, le he entregado algo más  que mi dirección, se enfurece consigo misma, le he transmitido mis sentimientos.
       A partir de ahí la ansiedad de Carmina crece al mismo ritmo que la sucesión de imágenes fugaces, superpuestas, cálidas y anhelantes.

      Contempla su mano temblorosa tecleando el número de teléfono de la redacción, la voz, las palabras expresadas al comienzo en tono profesional, sus encuentros posteriores en la cafetería de costumbre, la recíproca mirada que anula por instantes la discreción de personas casadas, la dolorosa despedida en las vacaciones de verano, su respiración agotada cuando de regreso extrae del sobre la postal de su amigo. ¿Amigo?, ¡Solamente amigos?.....



                         Atardecer pintado al  óleo  por Mamen Piriz


Continuará.......


Entrega anterior


Mº Carmen Píriz García - registro: 0910304797905



             

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