viernes, 5 de febrero de 2016

EL FANTASMA DE MAMÁ

                                                                 Anna Ancher, Interior con clemátides

       Aquí es este rincón que me ha dejado prestado mi compañera Carmen Pinedo  voy  a colocar  uno de mis  jarrones sobre esta mesa  camilla, permiso para  hacer  el cambio Carmen.
Las  mimosas  eran unas de las  flores  preferidas de mi madre, cuando llegaba  este  tiempo  no  faltaban en su lugar  preferido, sobre la mesa  camilla  al lado de la  ventana.
      Hace  que hoy sea un día  tan sensible  para mi, por su  aniversario de su muerte me traigan mas  recuerdos de los  acostumbrados.



     Mimosas al natural, pintado al óleo por Mamen Piriz
(46 x 38 cms.)

      ¿Cuanto me gustaría  que hoy  me  visitaras  mamá?  He  colocado en tu rincón  preferido  las mimosas que ya  están florecidas. 

   Preparé la silla, cuando llegues te  daré unos masajes en tus pies. Me encantaría  que me llenes de abrazos  y besos,  ¡muchos besos!. No me importa que no  vengas tu, me conformo que  venga tu  espíritu, por que  se que  no puede  ser  un fantasma  malo, será el mejor  que tu  tienes.   Le daré  mil achuchones  como  te di el día que  me dejaste. Te fuiste  sin hacer  ruido.

    —¡Siéntate en la silla ama! ¡cuéntame!

    —Los cuentos  que de niña  me  contabas,

    — ¡Cuenta  el  último mamá! que no olvidabas. 

   —Con la amnesia faltaban  muchos  detalles que yo te los recordaba. 

    —¿Te acuerdas cuando ibas  por la vereda a por  agua  al pozo  montada en  la burrita? nunca se  te olvidaba. 


     —¡Si amá,  cuéntame ese! 


    —  ¿Recuerdas cuando los perros, los gatos, las gallinas, las  ocas, los  patitos del cortijo te oían  cantar?. Te seguían,  todos iban a la fuente   acompañándote a por agua

    — ¡Ven, ama, ven!  cántame esa canción que   cantabas. Cuando  me siento en este  rincón te oigo silbar   la melodía. 

    —¡Ven ama,ven!  hoy es el día 
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