martes, 16 de febrero de 2016

"LA ALEGRÍA DEL ACTOR" POR VERÓNICA FORQUÉ



         Conferencia-coloquio invitada especial para abrir las jornadas de Teatro, Veronica Forqué
 Teatro Jokin Oregi, Verónica Forqué, Pedro Bares y David Barbero al inicio del coloquio sobre el escenario del Coliseo. Foto Felix Morquecho

   Una iniciativa convertida en tradición es incluir en las Jornadas, a modo de Apertura, una conferencia-coloquio impartida por una persona relevante del panorama teatral, ya sea autor, intérprete, director, o cualquier otra disciplina de las artes escénicas. Para la trigésimo novena edición hemos invitado, y teniendo del honor de que pudiera aceptar, a Verónica Forqué, quien iniciará el encuentro con el público hablando de "La alegría del actor", para continuar con un coloquio que nos brindará la oportunidad de conocerle de cerca como persona y como artista.
   Verónica Forqué actriz, directora y adaptadora teatral. Nació el 1 de diciembre de 1955 en Madrid y es hija del director y productor José Maria Forqué y de la escritora Carmen Vázquez-Vigo. Está casada desde 1981 con el director Manuel Iborra. Realizó estudios de arte dramático en la RASAD y en el CET, completándolos con maestros como Carlos Gandolfo, John Strasberg, Joana Merlin y Michel Chejov. Ha participado como actriz en mas de 50 películas y numerosas series de televisión, además de en 30 obras de teatro, medio en el que representó casi 400 funciones. También ha dirigido varios montajes teatrales, entre los que destaca Adulterios, comedia de Woody Allen. Es ganadoras de 4 premios Goya.

  Este acto se enmarca dentro de las actividades del Aula de Cultura del El diario Vasco. Al que agradecemos las atenciones que siempre tuvo con las Jornadas.
    Verónica Forqué se quiso acompañar ayer de gente de teatro en la que debía ser su conferencia inaugural de las 39 Jornadas de Teatro de Eibar. No le hacía falta porque ella se basta y se sobra para llenar el escenario, pero disfrutó de la charla con el autor Jokin Oregi, el crítico Pedro Barea y el periodista David Barbero. Con ellos habló de la alegría, de la profesión, de '¡Ay, Carmela!', de política y hasta de titiriteros.

   "La alegría del actor" era el título elegido por la actriz madrileña, y lo relató como algo que no tiene que ver con chistes. «Es un estado interior. La vida va en serio, es muy difícil y todos los que estamos aquí somos privilegiados». Forqué recordó personajes como el que ella interpreta hoy y mañana en "Buena gente". «Margarita ha tenido mala suerte en la vida, pero no ha perdido la alegría», y reclamó esa capacidad para los actores y actrices. «El actor tiene que dejar la mente en el camerino y tirarse al agua. Ya sabes, ya has preparado ese personaje. El actor tiene que actuar con alegría aunque haga un personaje triste», señaló. Después de desvelar sus «intuiciones», sus tres contertulios plantearon a Verónica Forqué cuestiones relacionadas con su trabajo en el teatro. Ella reconocía su primer pensamiento ante cada reto que se le plantea. «Digo "esto yo no lo se hacer". Es algo que me pasaba de joven y me sigue pasando. Entonces lo leo una y otra vez como si fuera para otra, hasta saber qué es lo que el autor quiere contar». La intérprete situó en esferas muy distintas la labor del actor frente a la del director. «El actor no es un ser intelectual, es un ser espiritual», señaló.

    Pedro Barea puso sobre la mesa la parte de su personalidad de la que Verónica Forqué ha impregnado todos sus personajes. Ella rememoró las referencias a su voz que le llegaban de todas partes al inicio de su carrera. «Pero la actriz no puede trabajar con otro material que no sea una misma. Una es la que es, te tienes que aguantar», señaló levantando los aplausos del público. «El personaje eres tú. El actor no puede hacer que llora, tiene que llorar».

«Una fiesta»
 Jokin Oregi colocó a la actriz en la posición del público y le cuestionó por su motivación al ir a ver teatro. Ella reclamó una actitud como la que se encuentra en Londres, donde ir al teatro «es una fiesta» frente a la gravedad que a veces se le da en estas latitudes. «El teatro no puede ser aburrido, es pecado. Cuando voy al teatro yo busco una pequeña transformación, salir de una forma distinta de cómo entré».

    Cuestionada por su amplia experiencia en el cine, Forqué reconocía que a pesar de la fascinación que sintió desde niña viendo los rodajes de su padre, el director José María Forqué, su mundo es el teatro. «Hay películas que recuerdo con mucho cariño, y la gente me sigue trayendo marihuana», señaló el referencia a 'Bajarse al moro', «pero donde soy más feliz es en el teatro». David Barbero le retó a participar en el teatro gestual de Oregi, «aquí está surgiendo algo», bromeó el autor de Soraluze.

  De forma rápida se llegó al turno de preguntas en el que se le tanteó su opinión sobre el IVA al 21%, «un golpe bajo para la cultura». Sobre la provocación desde un escenario fue tajante. «El artista tiene que provocar algo. El único límite es la violencia física, ni siquiera la verbal, porque no somos tontos. Cuando vamos a ver algo ya sabemos a lo que vamos», reclamó, antes de invitar al público a comprobar en "Buena gente" «si os he mentido o no con lo que he dicho aquí».
  Escrito por Felix Morquecho para el Diario Vasco de hoy.
  La pregunta del 21% de Iva. la hizo mi marido.
       
                                  foto sacada  con el móvil,  había mucha  luz y no salieron bien
Ayer acudimos a ese coloquio a pesar del mal tiempo que había en Eibar, con frío, granizadas y lluvia, se estaba mejor en casa bajo la manta que en la calle. A las 19:15 horas comenzó este acto que salió la actriz de entre bambalinas y entro en la sala recibiendo una ovación y un gran aplauso de los que asistimos a la sala. Me pareció este coloquio de lo mas entretenido y simpático que he visto a lo largo de las Jornadas, la actriz simpática y agradable en un trato con el público cercano y coloquial. No eludió ninguna pregunta y ni escatimó tiempo, solo el acto terminó por la hora que era, porque tenían que dar paso a una película interesante. Nos dijo la actriz que los responsables de las Jornadas la iban a llevar a cenar a un Txoko y ella nunca había estado en ninguno, le hacia ilusión conocer lo que era un Txoko. Solo se despidió dando las gracias, le encantó mucho el auditorio del Coliseo donde hoy estrena su obra "Buena gente" en estas Jornadas. Mañana 16 y el miércoles 17, con lleno absoluto y no hay entradas para las dos representaciones. 
          
 Carteles anunciadores de distintas obras de teatro para estas Jornadas que espero que pueda asistir a varias.







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