domingo, 10 de julio de 2016

ARRUGAS EN LA SABANA " La sorpresa de Salvador" II entrega del 15º Cp.

                            La sorpresa de Salvador


Salvador supuso que estaría su marido y se marchó obedeciendo las órdenes de su amada. Se encontró de nuevo en medio de la calle, con el amargo sabor de no poderla besar, sin embargo todo aquello le dura un instante. Se quedó en medio de la calle mirando al vacío, con las cejas fruncidas, sin ganas ni fuerza siquiera para encender un cigarrillo. Fue al parque de enfrente, se sentó en un banco. Pronunció su nombre varias veces con acentos diferentes, repitiendo una y cada una de las sílabas del diminutivo, lo pronunció,¡Carmi! Repitió como si le llegara de lejos en tono de reproche, contrariado, y por fin lo pronunció de tal manera que sintió angustia en su corazón.

    —¡Por qué me haces esto Carmina! -Dijo al levantarse del banco y tirando lejos la colilla.



Mientras las mujeres charlaban amistosas:

   —Bien Charo  ¿Qué tal os ha ido en las Islas Canarias?-le preguntó Carmina-

   —En el tema turístico y diversión muy bien pero, en el tema personal no demasiado bien, estuvimos juntos pero, muy lejanos al mismo tiempo, Salvador ha cambiado mucho. Sospecho que hasta  tuvo una aventura.

   —¡Mujer, cómo puedes pensar eso! ¿Acaso no fue contigo?

   Si, si, fuimos juntos y lo pasamos muy bien pero... está diferente, notaba que no me hacía el suficiente caso. Sobre todo en el tema sexual no estuvo en ningún momento bien, me rehuye y evita tener el menor roce. En una palabra en la cama ya no funcionamos.

  Pero... ¿tú crees que se debe a que tiene una aventura? ¿Acaso se fue con alguna mujer?

   —No, solo se fijó en una chica rubia y bailó con ella en la fiesta del hotel, pero no se fue con ella a la  cama. Estuvimos juntos todo el tiempo.

   —No crees que se puede deber a un asunto físico, más bien? Ya sabes... desde que estuvo enfermo y además él fumaba mucho, me lo dijiste cuando mantuvimos aquella charla en mi casa. Igual tenéis que recurrir a un profesional y solucionar el problema.

   —Puede que sí, pero Salvador no es de las personas que me hace caso en ese aspecto, quizá a otra persona o a algún amigo le haga más caso.

   —Tu trata de persuadirlo y dialoga con él, sin hacer ninguna escena de celos, más bien como su esposa. Yo creo que él te hará caso.

   —¡No lo sé! Bueno... Carmina me tengo que ir, me avisas cuando puedas empezar el retrato.

   —Ya te avisaré, después  que pasen las fiestas seguro que lo pinto, ¡¡Felices Pascuas!!

            —Igualmente, hasta otro día.


Charo se marchó, cuando salió a la calle Salvador que todavía estaba en el parque, le vio salir del portal. Se sorprendió mucho al verla, se ocultó tras un robusto árbol. Una vez que su mujer dobló la esquina, fue al portal y tocó otra vez el interfono. Carmina no contestó. 
Pensaba en lo que le dijo Charo y decidió que sería mejor no ver a Salvador hasta pasar las fiestas. El no insistió, se dirigió al coche y se marchó a la redacción.

Carmina fue directamente al armario y abrió el paquete que le había entregado Salvador. Era el colgante que le había comprado en Canarias. Se lo probó y dudó dejárselo puesto. Se lo quitó y lo volvió a guardar en el armario.



                                   


      

 Fotos sacadas de internet si  su autor lo prefiere  puede  retirar



Continuará.....


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ª  Carmen Píriz García - registro: 0910304797905Entrega anterior

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