Salía cada día sobre las 9:00 de casa para hacer ejercicio. Bajando la calle, voy buscando la salida del pueblo desde la calle Luis Zambrano. A veces por la Ermita de la Asunción o por la calle Sebastian, hacia la Avda. de Tolosa.
Ermita de la Asunción.
Si salgo por la c/ Sta. Lucia atravieso hasta la Ermita, bajo la calle Asunción y la calle S. Sebastian voy hacia la Avda. Tolosa al paso por el bar del Carapiso. Doy la vuelta por la fuente de la Cuerna.
Paso por casas con una bonita rejería. C/Sebastian.
Terraza del bar Carapiso
Debajo de este lugar está la fuente de la cuerna. En mi recuerdo era una buena agua y los vecinos la bebían. Hoy en día está cerrada con algún proyecto para que la puedan abrir.
Escudo en la fuente de la Cuerna.
El aljibe de la fuente en proceso de reparación.
Al otro lado de la carretera están los antiguos lavaderos de la Cuerna. Los vi abandonados y poco limpios.
Con María al lado de este tinajón.
En el lavadero, muy deteriorado.
Los jardines.
Estos jardines muy descuidados.
Olivenza está rodeado por las afueras de murallas y baluartes, en algunos sitios como los accesos al centro han desaparecido. El Baluarte de la Corna es la muralla que todavía está en su estado natural y muy deteriorada. Al lado hay una finca particular.
Cojo la Avda. de Elvas, zona de chalets a un lado y casas al otro.
Chalet de mi amiga Emilia.
Esta avenida está coronada en el centro por unos jardines con palmeras, y en el suelo piedras de mármol picado. Con un poste que da la bienvenida a los turistas que entran desde Portugal. Si os fijáis en este lugar, las cacas de perros es la bandera de bienvenida. Di parte al propio alcalde enseñando las fotos y me dijo que hay un pipi-can, pero que los ciudadanos no le dan uso. Además el campo está muy cerca de este lugar y la suciedad de plásticos y botes es abrumadora y vergonzosa.
Sigo el camino llamado del colesterol y las eras son mi paisaje. Los costados de la carretera es un autentico estercolero. Yo me pasé tres días recogiendo botes, botellas y plásticos del camino. Me hacían daño a la vista. Lo dejé bastante limpio pero solo la primera zona hasta el cuartel de la Guardia Civil. (espero que los oliventinos se den cuenta que debe de estar la zona tan limpia como el centro del pueblo).
Es impresionante ver como cambia el color del paisaje según la hora y el tiempo.
De lejos el Cementerio en la misma ruta.
A la vuelta me encuentro con la Sierra de San Amaro, la única montaña que se ve de lejos por esta zona.
A la izquierda queda la puerta del calvario,que la están rehabilitando.
Parque de los Pintasilgos.
Si quiero hacer más corta la ruta subo por la C/San Pedro y me adentro al centro del pueblo, pasando por el paseo chico y la calle baldosines.
Calle de San Pedro.
Paseo chico en la Avda. de Portugal
La Avenida de Portugal en Olivenza es uno de los paseos mas transitados y buena muestra de la arquitectura típica de la localidad.
Subo por la calle de los Baldosinces o c/ Moreno Nieto.
Me quedo a desayunar y reponer fuerzas en el Bar de Hugo.
Bar Hugo C/ Moreno Nieto 2.
Me tomaba un café con leche y cada día una tostada diferente, esta cachuela.
En la terraza delante del ayuntamiento.
Me encontré con una profesora de mi infancia Fernanda Blasco.
En la calle Caridad el Café bar el Caldero.
En terraza con muy buena atención.
Maravillosos propietarios.
Cada día una tostada: de tomate con aceite y jamón, de mantequilla portuguesa, de Cachola, de queso fresco con miel, de Queso filadelfia con jamón york o pavo, etc...
Hacen unas migas muy ricas.
Y si la ruta era mas larga la hacia por la tarde y me gustaba ver la puesta de sol.
Si hago la ruta larga, dejo el parque de los Pintasilgos a la izquierda.
A veces la ruta la hacia por la tarde y me gustaba mucho ver el atardecer.
Avenida de Villareal queda el parque a la derecha, según la foto.
Cuando los días están nublados, son idóneos para hacer rutas por caminos agradables. Esta ruta fácil de hacer por un camino asfaltado. Después de dejar aparcado el coche pasamos por esta fuente hacia el comienzo del camino.
Fuente del Carmen en la plaza Goiko.
Antiguamente los andabides son los caminos que antiguamente se utilizaban en Euskadi para trasladar a los muertos desde la propia casa o caserío en el que había fallecido el difunto hasta la iglesia del pueblo. En este caso, este antiguo andabide ahora reconvertido en vía verde o carril-bici va desde el barrio de Etxebarria (también conocido como Markina-Etxebarri) hasta Markina, oficialmente Markina-Xemein. Son aproximadamente cerca de 3 kilómetros de suave paseo que unen este barrio (que supongo antiguamente no tenía iglesia) con la iglesia oficial o de referencia de la zona, la iglesia situada en Markina.
Pasando el parque de Abesua de Markina.
Markina y Etxeberria están casi juntos por carretera, pero por el desvío del camino vas más por la naturaleza.
En el límite en carretera.
Es un camino que sale desde Markina-Etxeberria, o viceversa es de 4,8 Kms. por un camino con poco desnivel.
Rosa y yo antes de comenzar el camino.
Es un agradable paseo, prácticamente llano, que transcurre entre caseríos, casas solariegas y palacios por una zona muy-muy verde del precioso valle sobre el que se asienta Markina, un valle rodeado por todos los lados de montes repletos de pinos y enormes prados verdes, un paisaje muy auténtico, muy típico del interior de Euskadi (y eso que esto está relativamente cerca de la costa, de Ondarroa). El paseo discurre en gran parte a la vera del río Urko, un serpenteante y alegre río que el paseo o andabide cruza en varias ocasiones.
La tarde amagaba que podría llover y llovió.
Cartel de información del camino.
El itinerario une ambos cascos urbanos siguiendo el bidegorri que se ha acondicionado en la vega del río Urko. Partiendo del Ayuntamiento de Etxebarria, en pocos metros se llega al arranque de esta vía de uso exclusivo peatonal y ciclista, la cual conduce en dirección noroeste atravesando las praderas, las huertas y las zonas boscosas que se suceden a orillas del río Urko. Una vez se sale a la BI-2636, se alcanza el Ayuntamiento de Markina por el parque de Abesua.
Parte del camino a orilla del rio Urko.
Cascada en el rio Urko.
Es una opción Ideal para ir con niños, para andar con ellos en bicicleta, etc., muy frecuentado los fines de semana por la gente de la zona, sobre todo con buen tiempo.
En definitiva, un paseo muy tranquilo para relajarte y perderte entre verdes prados que te harán sentir la fuerza, el color y el inconfundible sabor de Euskadi de una manera muy especial.
Incluso hay área de recreo para poder comer o merendar.
Se pasan varios puentes.
Hay campas con vacas y varios caseríos.
Según íbamos el cielo se iba cargando, al llegar casi al final del camino comenzó a llover.
Hay indicadores para ir a distintos caseríos de la zona.
Caseríos muy bien cuidados.
Algunos caseríos estaba protegidos con este tipo de setos.
Algunos burritos pastando.
Antes de llegar a Etxeberria una área de recreo.
De vuelta pasando por el puente, abajo el rio Urko.
Cuando llegamos a Markina de vuelta nos paramos a tomar café en una pastelería muy famosa donde se venden los cocotes de Markina.
Ayuntamiento de Markina,.foto recogida de la red.
Os pongo un vídeo que ha recorrido en bicicleta de la web del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Bizkaia. Desde Etxebarria a Markina.