lunes, 5 de septiembre de 2022

ARRUGAS EN LA SABANA " La cita no fue posible" II entrega del 17 º cp.


       La cita no fue  posible
Enfermo en cama
                              
   Salvador tentó la mesilla de noche con la palma de la mano hasta alcanzar la funda de sus gafas. Se las puso para consultar el termómetro recién extraído del sobaco. La penumbra del dormitorio le permitió observar la línea de mercurio detenido cuatro centígrados más allá de los treinta y ocho grados. Una inoportuna gripe invernal, la gripe siempre lo es, le impedía acudir a la cita, días atrás convenida, con su amada artista. Pocos momentos antes su mujer había salido de casa. A pesar de los escalofríos y el sordo dolor de las articulaciones y de la zona lumbar se levantó y se dirigió a la sala. 

  Marcó el número de teléfono de Carmina. Colgó al cuarto timbrazo. Marcó de nuevo y volvió a cortar finalizada la cuarta señal. No estaba en casa. Le extrañó que, habiendo quedado en verse, se hubiera ido la pintora. Aunque, ¿por qué habría de resultar extraño si aún faltaba más de hora y media para la cita y posiblemente habría salido de compras? No le quedaba más alternativa que llamarle al móvil pero comprendió inmediatamente que iba a incurrir en una imprudencia pues ese número quedaría grabado en la memoria de su teléfono. Las posibilidades de comunicación con su amada quedaban definitivamente anuladas pues su mujer no tardaría apenas unos momentos en regresar a casa. Se asomó a la ventana y echó un vistazo al grisáceo día de primeros marzo empapado por una fina y neblinosa llovizna. Volvió a la habitación  y a la cama. Sintió un alivio al distenderse poco a poco su dolorido cuerpo. Se centró en el recuerdo de Carmina.

  ¡Cómo hubiese deseado y apetecido su presencia en su cabecera! Ella acariciaría los cabellos y él juguetearía con sus dedos en las manos entrelazadas. Bromearían y se dirigirían palabras de amor entretejidas en breves frases. Anhelaba su presencia como siempre, aunque más en esta ocasión pues, se sentía desesperado, inerme, sólo y afligido por la enfermedad. Amaba a esa mujer y en muchas horas insomnes en la que la noche taladra su tenebrosidad en las mentes y en los corazones, se había imaginado junto a ella para siempre. Pero la luz de la razón que, por débil que sea, se resiste en los humanos a ser engullida por los arrebatos pasionales, le sacaba del bullicio sentimental y le acompañaba hacía los prados de la sensatez para advertirle que, en demasiadas ocasiones, la convivencia es la mejor enemiga de la pasión, de la espera ansiosa, del descubrimiento de algo nuevo en él o ella. Que puede matar el embrujo mutuo hasta derivar en un terrible y mero soportarse recíproco. Salvador dio un fino braceo en la cama, como si esta idea o reflexión le zaheriera en lo más profundo de sus sentimientos. Intentó evadirse en el recuerdo del próximo artículo que debía publicar en el periódico. No lo logró.

 ¡Carmina...! ¡Carmina...! Su recuerdo estaba profundamente grabado en su memoria. La imagen de Carmina vaporosamente cubierta con el cortísimo salto de cama y un tanga que apenas le cubre su zona genital le provocó una subida de erección. Se bajó el pantalón del pijama y comenzó a masturbarse. La imagen de la artista, las caricias de su cuerpo y el rítmico movimiento de sus nalgas facilitándole el suave roce del pene en el interior de la vagina le inundaron de un dulce bienestar que facilitaba el intenso placer de la eyaculación. Maldijo entre dientes cuando escucho el ruido del cerrojo y la apertura de la puerta.

Mujer   en camisón, pintado al óleo.


 Carmina se había levantado temprano, por la mañana hacía frío, se había cubierto con un chal. Pronto llegaría la primavera y aún no había desaparecido el fresco del invierno. Sus ojos miraban a través de la ventana a la avenida de platanales que a cada lado de la carretera se erguían. Una monótona llovizna caía sobre ellos. De pronto abrió sus ojos negros, a lo lejos un coche apareció, era igual que era el coche de Salvador. Pero al acercarse pudo comprobar que el conductor no se parecía en nada al periodista. Al percatarse de que no era su amor bajó la vista de pronto se acordó que no tenía el vino que tanto le gustaba a Salvador y se vistió y salió a comprarlo. Cuando volvió miró sí en el teléfono habría algún mensaje, comprobó su móvil, le pareció raro que Salvador no hubiese llamado antes de la hora de la cita y se dispuso a prepararse para su llegada. La espera se le hizo larga. Miraba por la ventana continuamente y el coche de Salvador no acababa de aparecer por la avenida. Impaciente cogió el abrigo y el móvil y fue paseando hasta su estudio, donde decidió esperarle. Mientras tanto se puso a pintar en un lienzo que ya tenía empezado.

  Miró a el lienzo que colgaba en el caballete, cogió el bote blanco, el rojo, después el negro y puso en la paleta bastante cantidad de acrílico. Hizo una mezcla irregular sacando una gama de varios grises, comenzó a dar las primeras pinceladas sin saber tan siquiera qué trazos utilizaría, se dejó llevar por la fuerza del pincel y arrastró sobre el lienzo de un golpe una cantidad de la mezcla y con movimientos en diagonal, en vertical, dejó que su mano bailara de arriba abajo plasmando en el lienzo unos trazos de pintura que en ese momento de casi desgana la mano de Carmina bajó rectilínea dejando un surco de colores de gama grises y negras.

Yo ante una obra  obtenida  trabajando con desgana y rabia. 

  En primer lugar le parecía raro que no la llamara y en segundo lugar que no viniera. Impaciente esperó y esperó con una mezcla de calma e inseguridad. Cuando volvió a mirar al cuadro tenía unos trazos que le gustaron, mirando desde una cierta distancia. Había logrado un nuevo estilo de trazos, sin proponérselo. Miraba y no conseguía descifrar lo que había plasmado en los trazos pero decidió dejarlos así.

 Miró en el bolso y el recuerdo de Salvador la obsesionaba. Extrajo el móvil de la pestaña interior, buscó el número e hizo la llamada. Al otro lado de la línea una voz casi silenciosa contestó:

— Si.... si...

— Salva... Salva... amor... ¿por qué no vienes? te espero...

— Si... si... y colgó.

  Carmina se quedó sorprendida con el móvil en la mano, se dio cuenta que Salvador, por su forma de contestar, no estaba solo, seguramente estaría acompañado de su esposa o de algún hijo, por eso le colgó.

  En ese momento decidió volver a casa. Antes volvió a mirar el cuadro, solo aquellos trazos que había pintado le devolvió a la realidad, que estaba allí, esperando sin obtener ninguna respuesta a esa cita, insegura de que se volverían a ver ese día. Se vistió el abrigo, se puso un pañuelo en el cuello y fue andando hasta su casa.

  El paseo le sirvió para volver a pensar si esa relación con Salvador, tendría futuro. Estaba convencida de que se querían y pretendía reforzar en su corazón ese amor. Pero como contrapeso, existía el imponderable de que los dos, tanto ella como Salvador tenían sus respectivas parejas, cada uno había formado una familia ¿Sería legítimo destrozar esas dos hermosas familias? -se preguntó consternada-

 Por otra parte Salvador tenía que solucionar su problema de flacidez, que ya había iniciado los primeros pasos al ir a consultar con el médico ,tomándose unas pastillas de Maca, producto natural, que se lo recomendó el médico antes de optar por la inequívoca efectividad de la Viagra.





Continuará... 


           


Mº Carmen Píriz García - registro: 0910304797905





viernes, 2 de septiembre de 2022

Laredo desde mi punto de vista y atardeceres

Cada vez que vuelvo a Laredo siempre me trae recuerdos de mi juventud. Pero Laredo sigue ahí ofreciendo su Villa y su playa a los turistas. Cada vez que la visito la veo igual. Nada cambia, su paisaje, su luz, los días nublados y días de lluvia. Las vistas son inmejorables. Desde arriba se ve inmensa. 

Desde arriba, por la mañana.
Desde la carretera.
Desde la Atalaya.

Por la tarde se ve unos atardeceres de ensueño.

Si nos vamos al puntal a veces el sol  casi nos da  las buenas noches.



Mires donde lo mires el mar y atardecer nos muestra estos paisajes muy bellos.






La playa es bella cerca y lejos del agua, el agua este año está mas caliente unos 20º pero, noto la diferencia con la playa de Deba, allí está a 23º



Cada día Laredo sigue ahí con su playa y sus dunas. Mostrándose tan bella ha veces tranquila y a veces tan brava.


Con atardeceres bellos y no tan bellos pero siempre nos invita a dar un paseo y admirar las nubes cuando se nubla. 

Desde las dunas. 

Un atardecer lleno de nubes.


El paseo que le rodea es bonito y el paisaje no cambia. Siempre invita a visitarla. En verano se triplica el turismo.

La oficina de turismo.

El puerto.

Al comienzo del paseo al par  de las casas de los marineros.

El ancla en el paseo.

Monumento al Marinero.

La puebla vieja desde el balcón.

El puerto viejo desde la atalaya.


Seguirán los caballos ?

El verano ya está dando los últimos coletazos y disfrutar de este lugar es cada año un privilegio. 

He hecho otro post después de la pandemia y lo podéis ver pinchando: Aquí

Este año he documentado el 42º concurso de marmita en el puerto lo podéis ver pinchando: Aquí

El último viernes del mes de agosto volvió la fiesta de la Batalla de flores, si queréis ver de qué se trata pinchar: Aquí


Después de esta fiesta ese fin de semana los turistas dan por terminada sus vacaciones y se vuelven en desbandada a sus tierras con el gusto de haber disfrutado de la Villa de Laredo.


  ¡¡Espero que os haya gustado!!

miércoles, 31 de agosto de 2022

Batalla de flores de Laredo 26-8-2022

Este año vamos a poder disfrutar de ver la Batalla de Flores después de haber pasado la pandemia. Fuimos a Laredo de nuevo a disfrutar de este día. La víspera todas las manos son pocas para ayudar en colocar las flores una a una.

                                       
Cada año después de la última Batalla de Flores los artistas comienzan a trabajar sobre las siguientes carrozas. Es un trabajo de muchos meses, muchos días, muchas horas bajo unas carpas que nadie puede ver hasta la víspera. Se necesitan muchas manos para poder clavar las flores naturales una a una hasta cubrir la figura diseñada.
       

Laredo tiene su propia romería festiva. Consiste en ir de toldo en toldo en penumbra la víspera del desfile de la Batalla de Flores para contemplar cómo las obras de arte cobran vida. Una procesión pagana que anoche secundaron miles de personas en forma de riada humana. Ver, oír y admirar. Es el turno para que los sentidos cobren protagonismo. Con la vista de maestra de ceremonias, confundida ante un aluvión de estímulos a cual más hechizador. El sonido es de escalas variables, pero también de voces quebradas por la emoción y el esfuerzo. De clavos penetrando en el corcho llevando prendidas las dalias y los clavelones 

Recogida de flores en campos cercanos a Laredo

Son apenas cuatrocientos metros. Pero algunos se demoran horas en completar el recorrido. Porque no es cuestión de ser el más rápido. Sino de ser capaz de asimilar lo que cada grupo de artistas propone. Dejar volar la imaginación para proyectar sobre el alzado final el remate de las piezas que se trabajan de forma aislada. Es el duelo imposible frente a la paciencia de las empetaladoras. Porque suelen ser femeninas las manos destinadas a esta misión tan crítica no apta para hiperactivos. Una ovación coral significa que ya se ha rematado una figura. Horas de dedicación en las que la razón huye hostigada por la pasión.
Modelo de clavar las flores una a una.
Son horas de reencuentro entre viejos amigos. Carrocistas sin carroza que se arriman a otros en activo como único remedio para aplacar el ímpetu que aflora por sus venas en fechas tan señaladas. Todo en una fiesta tan democrática que iguala en el disfrute al experto y al novato. El dilema se las trae. ¿Hay más placer en quien se sabe secretos y recovecos? ¿O en quién tiene la fortuna de plantarse por primera vez ante estas maravillas?

Poco a poco los cuarteles generales van recobrando el silencio. En su interior las conversaciones enarbolan la bandera blanca. Toca racionar las fuerzas. Llega el último arreón. Rematar la faena activa la poca adrenalina despierta a esas horas en una sucesión de espejismos que hacen pensar que cada esfuerzo es el último. Pero siempre viene uno nuevo. Hasta que alguien anuncia que sí. Que ya está todo acabado. Todo está rematado para que hoy se produzca el milagro.
En esta edición, en la que han desfilado once carrozas (siete grandes y cuatro pequeñas) hechas por seis grupos carrocistas, que han desfilado acompañadas de grupos y comparsas por el circuito de la Alameda Miramar ante la mirada de miles de personas que se han acercado a Laredo para celebrar la fiesta por excelencia del municipio, declarada de Interés Turístico Nacional.

Las alegorías están citadas al mediodía en las zonas de salida de Marqués de Comillas y Comandante Villar. Llegarán con sus mejores galas, con esa cadencia al andar que maquilla las toneladas de peso que se ocultan bajo tanta belleza. A las 17:30 horas saldrán a desfilar y a dejar admirado al personal. Luego llegará la liturgia de los premios. Pero todos debieran sentirse legítimamente ganadores. Porque lo suyo es pura poesía floral. Solo al alcance de genios con alma de artistas, dignos herederos de una tradición que 114 años atrás emergió en plena bahía de Laredo. Y que hoy estallará en un inolvidable diluvio floral.

La carroza 'Gravity', de la asociación Come Golayu que lo ha hechu güela y protagonizada por un astronauta, se ha proclamado este viernes ganadora de la categoría principal de la 111 edición de la Batalla de Flores de Laredo.
1º premio  la comparsa lo celebran.

1º premio Gravity 3º en vestidos.
El segundo premio de esta categoría, la A, es la titulada '¿Siete vidas?, de la Asociación Cultural Grupo Pejino.

2º Premio.



Vestuario de la carroza "7 vidas"

El podio lo completa con el tercer puesto la carroza 'Venezia' de A.C Carrozas Oruña.

3º premio foto Angela Paz

Vestuario de la Carroza Venecia.

 4º premio "Jigsaw" de la Agrupación Spartans.Una fantástica carroza de un gran nivel, que no obtuvo el premio que probablemente se merecía.


4ª Premio foto Angela Paz.

 
                       
En la categoría B, la de las carrozas de menores dimensiones, la ganadora ha sido 'Yabbadabbadoo', obra también de la Asociación Cultural Grupo Pejino.

1º premio categoría B 

Vestuario de la carroza Yabbadabbadoo.

Escuela de magia" de la asociación cultural "Come golayu...
           

Una ver terminado el desfile y repartido los premios las carrozas ha quedado expuestas para que el público la pueda acercarse a contemplarlas y sacarse fotos.









A la fiesta, que ha recuperado su grandeza tras dos años sin concurso del desfile floral debido a la pandemia, han asistido, entre otras autoridades, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y el vicepresidente regional, Pablo Zuloaga y los consejeros de Obras Públicas, José Luis Gochicoa; Educación, Marina Lombó; Sanidad, Raúl Pesquera, y Economía, Ana Belén Álvarez.



Además, el guionista y director Daniel Sánchez Arévalo ha sido nombrado Carrocista Mayor, y Miguel Domosti ha recibido el reconocimiento de Carrocista Veterano por su vínculo con la fiesta laredana desde hace 70 años, ha informado en un comunicado el Gobierno regional.
Monumento a la Batalla de Flores en una rotonda.

Si deseáis ver el desfile completo lo podéis ver en  este enlace  de vídeo: 


Gema M. Garay - Ayuntamiento de Laredo 
me ha enviado este enlace donde se pueden ver muchas fotografías de la Batalla de Flores, pincha en el enlace:


Para los más curiosos y desean saber todo sobre esta fiesta os pongo este enlace: