sábado, 7 de diciembre de 2019

Día 30 visitamos Portovenere

Cuando llegamos a Portovenere nos día algo de tiempo para ver lo cercano al puerto, antes de subir a la lancha para  regresar al crucero. 

Portovenere desde la lancha

El Golfo de La Spezia, por la urbe al final del mismo, tiene el sobrenombre de Golfo de los Poetas, pues en estas riberas vivieron dos grandes poetas de principios del siglo XIX, Shelley y Byron.

Dicen que Lord Byron nadaba desde aquí para visitar a Shelley en San Terenzo, una hazaña que es difícil de creer pero que no resta ni un ápice de credibilidad a las vistas y la sensación de bajar a pie de mar para contemplarla.

Desde la lancha





Detrás de las preciosas casas que miran al puerto, hay un Portovenere de estrechas pero vivas callejuelas, donde los 4000 habitantes de la villa viven su día a día mientras los turistas pasean por ellas.

Podemos recorrerlas desde la Porta del Borgo, la principal puerta de acceso a la ciudadela, y una literal esquina amurallada de Portovenere.





Os dejo un enlace para conocer las maravillas del Mediterráneo.


Embarcamos hacia las 16:30 h. merendamos y vimos este atardecer antes de partir de Portovenere. Y después nos preparamos para la Noche de Gala.



Pero la cita más importante llegaría después, sobre las 19:45 horas, con el Cóctel de gala. Una actividad que tiene más glamour en el nombre que otra cosa y que merece una entrada aparte para contaros mis impresiones. En resumen, allí conoceríamos (de lejos) al capitán del buque Charilaos Petredis y a buena parte del personal responsable de que todo funcione más o menos bien.

Y nos sacamos foto con el capital, Charilaos Petridis 

La cena de hoy también es especial, y el menú tiene algunas particularidades, aunque en general es difícil superar lo que ya hemos probado en las cenas anteriores.

 

   

El menú como muchas comidas del barco está diseñada por Jordi Cruz.






Después de la cena fuimos a tomar algo a una de las cafeterías y a descansar ya que Rosa hizo un esfuerzo para estar de pie.
Además el barco zarpó hacia la Isla de Corcega para atracar en Ajazzio con una fuerte marea, que esta vez si que se notaba el  balanceo del barco. 

¡¡Espero que os haya gustado!!

jueves, 5 de diciembre de 2019

¿Quien mato al asesino? para el Tintero de Oro



Eran las seis de la madrugada en la estación del tren de Abando cuando las dos amigas esperaban al tren. Viajaban a Barcelona para hacer un crucero por Italia. Roxiña y Marian había estado esperando con ilusión que llegara el día señalado. 

Ellas subieron al vagón, se acomodaron en sus asientos. El tren salió puntualmente a las 6:30, era noche todavía y las dos amigas trataron de relajarse con el traqueteo del tren.

Cuando comenzó a amanecer, la ventanilla filtraba una luz pálida entre la neblina que lo cubría todo. Marian contemplaba el espectáculo de la naturaleza. La niebla baja tapaba los campos, solo dejaba asomar la cima de las montañas. Roxiña dormía mientras el tren entraba en la estación de Zaragoza, con una velocidad moderada. El chirrido de los frenos al entrar en la estación la despertó.

En medio del bullicio de pasajeros que ascendían y abandonaban el tren, las dos chicas vigilaban sus maletas que estaban en un compartimento a la entrada del vagón. En esto, cinco hombres subieron y se acomodaron en los asientos delanteros.

Ya habían recorrido la mitad del viaje. Pasaban el tiempo entretenidas. Roxiña miraba por la ventana y Marian dibujaba a lápiz a un pasajero que tenía al lado. El caballero sujetaba entre sus manos el libro " Extraños en un tren, de Patricia Highsmith". Estaba ensimismado en la lectura y no se daba cuenta que estaba siendo dibujado.



                                                
Los hombres conversaban entre ellos. Roxiña observaba y se fijaba en sus aspectos físicos, eran de complexión robusta. El que estaba a su lado tenía un aspecto algo más delgado. Sólo se le veía de perfil. Sus manos eran finas. La conversación que mantenían entre ellos podría recordar a la de unos notarios o algo muy parecido. En cambio, Roxiña intuyó que podían ser policías que iban a trabajar a Barcelona en esos días de revueltas independentistas.

De pronto, los caballeros se levantaron y fueron al vagón-cafetería. Cuando regresaron llegaba el tren a Barcelona. Fueron muy amables, les ayudaron a bajar el equipaje al andén. Al salir de la estación de Barcelona, las dos amigas cogieron un taxi que les llevó al puerto, donde les recogieron las maletas y procedieron a check-in de los pasajes.

Eran más de las dos de la tarde cuando subieron al crucero. Por megafonía se anunciaba la bienvenida a bordo a los nuevos pasajeros y avisaba en la cubierta dónde estaba instalado el buffet. A continuación, bajaron al camarote donde ya estaban sus maletas y colocaron las ropas en el armario.


El barco zarpó sobre las seis de la tarde. Ellas subieron a cubierta para ver salir el crucero del puerto, disfrutando de un bonito atardecer.

Por la noche fueron a cenar al restaurante Atlántico, después fueron al café del casino. Se sentaron en una de las butacas y pidieron un combinado. Roxiña se percató que un hombre con aspecto fornido la miraba con una mirada fría y desagradable. Se le insinuó con un beso lascivo. Molesta, se lo dijo a su amiga y se fueron del lugar.

Fueron a otra sala donde sonaba la música. No había pasado más de media hora cuando el hombre estaba detrás de ellas y las miraba descaradamente. Durante la estancia en el barco fue una pesadilla para las dos amigas.

Donde iban allí estaba ese hombre, para más inri, la noche que se levantaron para bailar con los camareros del comedor, Marian se dio cuenta que ese impresentable caballero estaba detrás de ella, en una silla paralela a su espalda en la mesa de al lado.

Las amigas se divertían buscando un perfil de asesino en el barco. Era un juego de mesa y tenían que descubrir quién era el asesino. Bromeaban a propósito de ese extraño sujeto.

En la sexta noche el mar estaba agitado y no dejaban subir a cubierta, Roxiña tenía la necesidad de salir a tomar el aire, el movimiento del barco le había mareado. Desobedeció las órdenes de la tripulación y subió a la cubierta doce. La noche era oscura y no había nadie a esas horas. De repente se encontró con el hombre que la acosaba cada noche. El hombre sin más, la trato de sujetar por detrás agarrándola fuerte. Ella se defendió. Sacó fuerzas como pudo para soltarse. Con el vaivén de la marea y el forcejeo, el hombre se cayó por las escaleras y se dio un fuerte golpe, quedando inconsciente. Roxiña se asustó y fue a buscar a su amiga Marian. El hombre estaba tendido en el suelo. Marian dijo:

—Si lo dejamos ahí caído pensarán que se cayó, con el movimiento de la mala mar-

Asustadas actuaron con nerviosismo y lo tiraron por la borda. 


Su mujer al notar que su marido no volvía, dio parte de su desaparición. Seguridad buscaba al hombre por el barco y no lo encontraron. Nadie sabía lo que allí había pasado. Sólo al revisar las cámaras del barco descubrieron dos bultos que arrastraban a otro hasta la barandilla.

Al día siguiente el viaje del crucero llegaba a su fin y atracaba en el puerto. Las dos amigas bajaron con los demás pasajeros, en la dársena recogieron sus maletas y cogieron un taxi que les llevó a la estación de Barcelona Sants. A la hora de subir al andén, dos policías de paisano las detuvieron. Era los hombres que les ayudaron a bajar las maletas del tren.


900 palabras




martes, 3 de diciembre de 2019

Buñuelos de Todos los Santos de casa Maruja de Mahón

Estos buñuelos, que parecen rosquillas son típicos de Mahón. Los probamos el día de Todos los Santos, nos los habían recomendado que los probáramos los compañeros de mesa en las cenas. Compré docena y media, una bandeja para llevar a casa.  Como no nos los envasaron al vacío, no los dejaban pasar en el barco. Se los regalamos a mi amiga Marga. Pero me traje la receta para hacerlos en casa. Ricos,  ricos. 

Ingredientes
  • 3 huevos
  • ½ boniato (unos 250 gr.)
  • 125 gr. de azúcar
  • 500 gr. de harina de repostería
  • 25 gr. de levadura prensada
  • 100 gr. de manteca de cerdo
  • 60 gr. del agua de cocción del boniato tibia.
  • Aceite de oliva para freír.
Modo de hacerlo
Cuece el Boniato. Coge un bol y pon el azúcar con el boniato aún caliente. Cháfalo con un tenedor hasta que se funda bien y no queden grumos. 

Mientras, en un vaso, diluye la levadura prensada en el agua de cocción tibia. 

A continuación, añade los huevos batidos previamente y mezcla todo junto. 

Ahora vierte la harina e integrarla perfectamente hasta lograr una masa homogénea. 

Después, agrega la levadura y la manteca de cerdo. Amasa con las manos hasta que se integre sin problemas. Sin embargo, no lo hagas en exceso. 

Dejarlo reposar, al menos una hora, hasta que doble su volumen. 

Vierte aceite en una sartén y asegúrate que está caliente antes de freírlos o no levarán lo suficiente. 
Ponte un pelín de aceite en las manos para evitar que se te pegue la masa. Ahora coge un poco de masa, haz una bolita y forma una rosquilla y así hasta terminar la masa o hacer unos cuantos, vas friendo. 
Espolvorea azúcar normal o glass y un poco de miel y ¡a comer!

 Algo hice mal que no me salieron tan esponjosos.
Son más bien Rosquillas 

lunes, 2 de diciembre de 2019

El día 30 visitamos Cique Terre: Monterosso.


Cuando visitamos Vernazza volvimos a la estación, subimos al tren de nuevo y en unos minutos nos bajamos en la siguiente estación para visitar Monterosso.

El guía nos explica las carecterísticas del Monterosso

Monterosso al Mare es la localidad más occidental y la más poblada de las Cinco Tierras o Cinque Terre, en Liguria. En ella se encuentran también las playas más extensas de la región. Monterosso se sitúa en el centro de un pequeño golfo natural, protegido por una modesta escollera artificial.
 











Te la encuentras nada más bajar del tren, y recorres parte de ella en el camino al pueblo antiguo. Es una de las mejores playas (sino la única) con todos los servicios en las Cinque Terre, su color turquesa y lo llamativo de las barcas que la pueblan son sus características. Es de arena pero con piedras dispersas, hay que tener cuidado, está limpia y es genial darse un baño en esas aguas.

 
La iglesia de San Juan Bautista es un edificio religioso sito en la plaza Don Giovanni Minzoni de Monterosso al Mare, en la Costa Spezzina-Cinque Terre, en la provincia de La Spezia. La iglesia es sede de la parroquia homónima de la diócesis de la Spezia-Sarzana-Brugnato.


La torre y esta son los puntos de más interés en el aspecto arquitectónico y a destacar el enorme rosetón de la fachada. La decoración de la parte exterior y sus columnas en mármol a franjas claras y oscuras resalta como en tantas otras iglesias italianas. 



Pero lo que más llama la atención a los turistas en Monterosso no son los monumentos, sino los hermosos panoramas y las infraestructuras del lugar. Es un verdadero paraíso para quien suena de alojar en el corazón de Italia sin renunciar a un hotel de élite con todas las comodidades y pasar las noches en locales nocturno. Los otros pueblos de las Cinque Terre son más tranquilos. Es el pueblo más grande de las Cinco Tierras. Se encuentra entre las puntas Mesco y Manara, sobre rocas desde las que se puede admirar la profundidad del mar. Ir a Monterosso es muy cómodo porque el pueblo está en la plana y tiene una subdivisión en zonas que es inusual con respecto a los demás pueblos: la zona residencial en Fegina, el centro moderno, con restaurantes y bares, y una parte histórica con muchas construcciones medievales.

Pasamos este túnel y llegamos al casco antiguo del pueblo. 
 




Como era la hora de comer, nos quedamos en un restaurante que nos recomendó el guía. Tomamos unos mejillones al limón y anchoas. Regados con un buen vino blanco de Cinco Terre.




Después visitamos el pueblo, mientras hicimos unas compras,  unos recuerdos para regalos.









La playa de Fegina
La playa  de Fegina la más grande
Monterosso es adapto también para los que aman unas vacaciones en la playa: aquí hay muchas playas y las únicas playas arenosas de toda la zona. 


A la hora prevista volvimos al punto de partida y todos juntos a la estación, para bajarnos en una estación anterior para volver en el autobús a Portovenere.


(mayores informaciones en la página. Ver más cosas en:



¡¡Espero que os haya gustado!!