martes, 26 de abril de 2022

ARRUGAS EN LA SABANA " El retrato" 11º cap.

    El retrato 
                     Pintado a pastel (70 X 50 cms.)  por Mamen Piriz           



El reloj sonó como de costumbre a las siete de la mañana. Salvador totalmente dormido, se levantó y fue directamente a la ducha. Frente al espejo se untó la crema de afeitar en la barba. Contempló su reflejo en el espejo. La espuma le daba un aspecto de viejo, quebrantado por una vida entera de libertinaje.
Rasuró la barba, quitó el resto de jabón, se secó la cara y volvió a contemplarse. Ya no parecía tan viejo, su rostro estaba intensamente pálido. Recordó que no tenía que ir a la redacción esa mañana. Molesto consigo mismo por no darse cuenta de que no tenía que ir a trabajar, se metió nuevamente en la cama. A pesar de sus esfuerzos por permanecer bajo las sábanas durante una larga hora, no logró conciliar el sueño. Acabó por levantarse y prepararse el desayuno.

No quiso leer los periódicos que estaban sobre la mesa, por si informaban algo sobre Argimiro. Cuanto menos pensara en él mejor, era mejor templar los nervios. Mientras daba sorbos al café, pensó en llamar a Carmina y citarse en el estudio para seguir posando para el retrato que ya llevaba un cierto retraso.

—Quizá ya no necesite que vuelva a posar o sea el último retoque -pensó- Mientras apoyaba encima de la mesa la taza de café y comía una rebanada de pan.

Salvador miró la revista El Cultural y en un recuadro en la portada aparecía titulado <Inauguración de la exposición del pintor de origen vasco en la sala de Turismo de Deba> El periodista volvió a tomar otro sorbo de café. Sonó el teléfono. Salvador cogió el auricular. Era Carmina:

—Me molesta llamarte tan temprano dijo apresuradamente- pero tenía muchas ganas de hablar contigo.

—Si no tienes algo mejor que hacer esta mañana, ¿Por qué no vienes a mi estudio para poder dar el último toque al retrato?

—¡Qué cosa más curiosa! -exclamó Salvador- parece que tenemos telepatía, precisamente hace un minuto estaba pensando en llamarte, para ir a posar.-

—¿Cuándo podrás venir? –

—Dentro de cinco minutos, en cuanto me vista. ¿Te recojo donde siempre? -le dijo-

—¡No!, Ya estoy en el estudio. Te espero dentro de quince minutos

—Desde luego- contestó con ironía- ¿No recuerdas con qué rapidez me vestía?

—¡Recordar! -exclamó Carmina y le espetó con una risita- Los hombres se valen de estas palabras a manera de arma. ¡Hasta ahora, cielo

Salvador entró en el cuarto de baño por segunda vez, se limpió los dientes. Antes de salir abrió la ventana y miró el tiempo. El cielo estaba teñido por un amanecer de fuego helado, las nubes palpitaban con colores delirantes, pero el explosivo crescendo callejero lo diluía todo. Fue al dormitorio y cogió una chaqueta de lana del armario.

Al pasar miró a su mujer todavía dormía. Pensó en ella, ¡ahí está, firme en su amor por mí! Pero no dueña de sus íntimos secretos, ¡ahí está, durmiendo honestamente! Su mujer, que le daría la bienvenida y le diría como cada vez que regresaba a casa. ¿Qué tal te fue la entrevista?

Las nubes se cruzaban ante la cara amarilla del sol. Se proyectaban extrañas sombras en el camino de Salvador, más alto aún que de costumbre por la sombra que alargaba su cuerpo delgado que se extendía por la acera. Se inclinó para coger la cajetilla de cigarrillos del bolsillo, se puso un cigarrillo en la boca, encendió el mechero y aspiró prendiendo el cigarro. Era el primer cigarro que fumaba después de estar en el hospital a pesar de la prohibición de su médico. Recordó que le dijo que fumaba demasiado, que debía dejarlo poco a poco, y si se sentía angustiado que fumara alguno pero, sin abusar.


   Pintado a pastel ( 50 x  70 cms) por Mamen Píriz.
                                               

A paso ligero llegó al garaje a por el automóvil, antes de entrar en él, apagó el cigarrillo a medio fumar. Desde la acera de enfrente, escuchó una voz que le llamaba, giró la cabeza, era Eneko el becario del periódico:

—¡Salvador, Salvador! – gritaba

—¡Epá! Eneko, ¿Qué tal te va?

—Muy bien, ¿Qué tal te encuentras, ya te has recuperado?

—Me encuentro bastante bien, relajado por el descanso.

—¿Sabes que en tu ausencia he hecho tu trabajo?

—¡Siii, y muy bien! por lo que he podido leer en los artículos que escribiste. Has trabajado muy bien.

—Me propusieron sustituirte durante el periodo de tiempo que estuvieras de baja laboral.

—Cuanto me alegro de que aceptaras trabajar en nuestro periódico. -Le dijo-

—Tu presencia me inspira confianza. Me hacen falta jóvenes como tú. Espléndidos, responsables y con ganas de hacer cosas nuevas. Recuerdas que te dije en una ocasión que me gustaba cómo trabajabas, que algún día me gustaría incluirte en mi equipo.

—Si, -respondió Eneko- lo recuerdo muy bien.

—Pues has demostrado con creces tú valía por eso me alegro doblemente.

—Te debo una cena, le agradeció Eneko.

—Eso está hecho, cuando quieras lo celebraremos.

—Salvador miró el reloj, - dijo. - Muchacho, tengo que irme. ¿Vas lejos? Si quieres te llevo voy en dirección a la redacción pero no llegaré hasta allí.

—No, gracias voy aquí cerca. Gracias y hasta otro día Salvador.

Puso en marcha el coche y en diez minutos estaba tocando el timbre en el portal del estudio de Carmina. Esta vez las escaleras las subió reposadamente, de una en una, sin prisa. La pintora estaba detrás de la puerta entreabierta esperando.

Él la saludó y la rodeó por la cintura mirándola con cariño. La boca de la pintora era una fuente de excitación, pero sobre todo le aportaba una sensación de familiaridad que le proporcionaba una intensa satisfacción, casi más intensa que la pasión que despertaba en él.

Su cuerpo reaccionó, pidiéndole más, pero por el momento tendría que esperar. Salvador giró la cara hacia ella y permaneció un instante a centímetros de sus labios, sintiendo su respiración hasta que al fin ella lo besa. Le beso apasionadamente, hondamente, lo mismo que él a ella. Carmina gimió y él también. Salvador le abrazó con más fuerza, apretando su cuerpo al suyo, deseándola más, incapaz de saciarse. Entonces recuperó la cordura y se separó de sus labios.

—¡Carmina! – susurró

—¿Sí? -preguntó ella-

—Salvador tragó saliva, y dijo- no es a esto por lo que he venido. ¿No tenemos que poner a trabajar?-

—Tienes razón, debemos de hacer el trabajo. ¡Siéntate aquí y mira fijamente a esta columna!

Salvador se sentó en una silla. Levantando la mirada la clavó en el vacío. Allí en aquel mismo punto, donde buscaba el perfil adecuado, tímidamente miraba para la oscuridad. Carmina encendió un foco en la dirección oblicua al rostro de modo que una parte del rostro de Salvador le daba la sombra y se puso a pintar. Carmina sostenía el pincel sin el menor esfuerzo y hábilmente sobre el lienzo. Iba trazando unas claras pinceladas con femenina finura, no sin ciertas exageraciones y con disciplinada armonía. Los movimientos de su mano sujetando el pincel que movía en distintas direcciones.

—Cual bella estaba aquella mano sobre el lienzo -pensaba el periodista-

—Cual bella es su mirada cuando se cruza con la mía, mirada dulce, penetrante y arrebatadora. -Estos pensamientos atravesaron rápidamente y confusamente el espíritu de Salvador al admirarle bajo sus ojos-

El periodista no aguantó estarse quieto más de dos minutos los suficientes para que la pintora unos rasgos trazara el rostro de él.

—¡Sabes! -Le dijo Salvador- En la entrada del garaje me encontré a Eneko y dijo que ya trabajaba contratado en el periódico.

—Si, ya he leído sus artículos en el periódico y en la revista, demuestra tener talento

—Ha hecho un buen trabajo, y parece un buen muchacho.

Estaban esparcidos por el sillón, varios periódicos, el diario Vasco, El mundo y algunos franceses. La noticia de la muerte de Argimiro figuraba en todas las portadas. (El director del diario asesinado en una emboscada) (Victima de una emboscada murió Argimiro Bourgeois a los 51 años) (Argimiro será enterrado en Bayona) Carmina no quería que él los viera, los recogió y se dirigió a guardarlos en el armario. Y disimuló buscando algo.

—¿Qué buscas? -Le preguntó él-

Ella no contestó, sino que siguió hurgando, buscaba la máquina fotográfica. Vio el sobre que Salvador dejó caer en el pasillo. Lo cogió y se lo entregó.

—Este sobre lo traías el día que te dio el yu-yu-

—Si, ¿no lo has abierto?

—¡No!, lo guardé y no me he vuelto a acordar eso hasta que lo he visto ahora mismo.

—Quiero que lo abras, examina tú mismo y después lo destruyes.

—¿Por qué?

—Aparecemos los dos en él, el día que estuvimos juntos en Donosti.

—No tiene nada de extraño, en la inauguración nos hicieron un reportaje.

—No, no se refiere a la sala de exposiciones. Míralo y a ver qué te parece...

—¡Ha! Hablando de inauguración, esta tarde es la de tu colega Basilio Larrañaga en Deba ¿Vas a ir?

—Si, voy a ir. Estoy invitada.

—Posiblemente acuda yo también.

—Bueno, esto ya está bien encajado, por hoy lo dejamos, te voy a sacar una fotografía y así ya no tendrás que volver a posar.

Carmina introdujo los pinceles en el bote del aguarrás. Cogió la cámara fotográfica que la dejó sobre la mesita y le sacó unas fotos.

—Cuando esté el retrato te lo enviaré a tu casa.

—¿Ya no quieres que lo recoja yo? ¿O acaso no quieres que vuelva aquí?

—No, no tengo ningún inconveniente en que vengas, al contrario me gusta que vengas.

—Salvador se acercó a Carmina y la cogió por la cintura. Carmi, mi amor, jet' aime

—Salvador, mi cielo, debemos de irnos, vamos a tomar algo a la cafetería, hoy es peligroso estar aquí, es festivo y puede venir Joan en cualquier momento.

—¡Ah, sí! Es verdad, recordó y aflojó ligeramente el abrazo. -Su cuerpo ardía por ella, y estaba a punto de hacer caso omiso a su buen juicio-

—¡Claro! Murmuró casi con voz quebrada, siempre habrá otro momento.

—Otro momento- susurró él sin saber lo que decía- Sí, sí, otro momento-

—No obstante, buscó su boca volvió a besarla ardientemente.

—¡Debemos irnos!, - dijo ella al cabo de —Tienes razón, contestó él, mirándola fijamente-

Pero ninguno se movió, se quedaron mirándose a los ojos. Al final con un suspiro angustiado y hondo, Salvador se separó de la pintora. Durante un instante, reinó el silencio más completo. Solo a través de la ventana abierta del estudio, llegaba de lejos el chirrido de los carriles del tranvía y el ruido de un coche que pasaba por la calle.

Un instante después, Salvador salió al pasillo y cogió su chaqueta:

—¿Nos vamos? -le dijo-

—¡Sí, vámonos!

Pintado a  carboncillo(70 x 50 cms.) por Mamen Piriz


Continuará...




derechos registrados

Mª  Carmen Píriz García - registro: 0910304797905


domingo, 24 de abril de 2022

Excursión con Oliventinos a Donosti el día 16-4 2020

El sábado pasado fui con una excursión que organizaba Pastanatour de Olivenza mi pueblo de nacimiento a Euskadi en Semana Santa. Hacia un año que no iba a San Sebastian a pesar de vivir a 60 kms. de la ciudad. La verdad es que desde que está esta pandemia nos ha quitado las ganas de movernos de nuestro entorno. Ya  vamos saliendo poco a poco.

Salimos de Eibar sobre las 10 de la mañana hacia un día muy nublado, pero iba a mejorar a  lo largo del día.  El bus estaba completo. Nos acompañaba un guía que nos iba a mostrar lo más típico e importante de la ciudad. No recuerdo visitar nunca Donosti con guía, así que dio las explicaciones de lo que íbamos a visitar a lo largo de la mañana. 

La primera visita fue al Palacio de Miramar que está situado en el barrio del Antiguo. Todavía el tiempo estaba nublado ya que la niebla en Donosti llegaba del mar.



Palacio de Miramar.


El Palacio de Miramar fue construido en 1893 a petición de la Reina María Cristina de Austria, quien veraneaba en Donostia/San Sebastián. Tras barajar otros lugares como el Monte Urgull o Aiete, la reina se decantó por este lugar donde había una ermita que tuvo que ser trasladada. Hoy en día, si visitas el barrio del Antiguo, la encontrarás entre sus calles.
Al verlo, el palacio te recordará a las casas de campo de la nobleza inglesa. Diseñado por el arquitecto inglés Selden Womun y construido por el maestro José Goikoa, durante años estuvo en manos de la realeza española, siendo su residencia de verano y también el colegio de Juan Carlos de Borbón.

Así de nublado estaba  la playa de Ondarreta.

Con mi amiga Nani de Olivenza que antes  vivía en Durango. 


Después nos llevaron a la orilla del rio Urumea que en esos momentos estaba con la marea baja.
El bus nos dejó en la estación de autobuses. donde el tour lo hicimos a pie. Paseamos a orillas de la ría del Urumea por el Paseo de Francia hasta un puente de Maria Cristina.

Puente de Maria Cristina.

Precioso puente construido en 1905 que une la zona de la estación de trenes (estación del Norte) con el centro de la ciudad, cruzando el río Urumea.
Inspirado en el puente de Alejandro III de París, es una verdadera obra de arte, en el que destacan los cuatro conjuntos escultóricos en los que el puente se une a tierra.


Farola del puente Maria Cristina.



Detalles del puente y de las farolas.

Cruzamos el puente y nos dirigimos a visitar el Hotel Maria Cristina y el Teatro Victoria Eugenia.

Hotel Maria Cristina y Teatro Maria Eugenia vistos desde paseo Francia.


El Teatro se emplaza en el inicio del Boulevard, constituyendo el remate del Ensanche primitivo y al mismo tiempo el enlace con las casas que componen el Ensanche Oriental. Tiene por tanto una posición privilegiada en la zona más céntrica y representativa de la ciudad.

El Teatro Victoria Eugenia se construyó simultáneamente al Hotel María Cristina y los jardines de Okendo, conformando un espacio público de carácter monumental. La parcela del Teatro es de forma rectangular sobre una extensión de 2.460 m2.

Mercado de la Bretxa.

Después nos dirigimos al Boulevar y caminamos hasta el Mercado de la Bretxa donde nos dirigimos hasta la calle 31 de Agosto la más antigua de Donosti que no se quemo el el incendio del la Guerra de la Independencia.
Está en las murallas del monte Urgull y el museo de San Telmo.



Antes de adentraros en esta calle, os contaremos un secreto: esta es la calle mas Antigua de la ciudad, y por lo tanto uno de los lugares que guarda más historias interesantes de Donostia. En el verano de 1813, durante la Guerra de la Independencia Española, San Sebastián fue ocupada por las tropas francesas. Para echar de la ciudad al ejército napoleónico las milicias españolas se aliaron a las fuerzas anglo-portuguesas dirigidas por el Duque de Wellington. El 31 de agosto de ese año tuvo lugar el asalto final, donde las milicias anglo-portuguesas consiguieron derrotar a los franceses. No obstante, esto no jugó en pro de la ciudad, porque fueron los ingleses y portugueses quienes después de liberar la ciudad decidieron quemar la ciudad de entonces. Lo único que se salvó del incendio fue lo que se conocía como la calle de la Trinidad, donde este ejército se alojaba en el portal 42, y lo que ahora es la calle 31 de agosto.
Iglesia de San Vicente en la parte vieja.

Además, si queréis continuar conociendo más curiosidades de la ciudad os recomendamos que visitéis la iglesia de San Vicente y la Basílica de Santa María del Coro, dos edificios muy antiguos de la ciudad. Por un lado, la iglesia de San Vicente, de estilo gótico es la más antigua de la ciudad y data del siglo XVI. Y por otro lado, la Basílica de Santa María del Coro, que se empezó a construir en 1743, sobre los restos de una antigua iglesia gótica que existía en el lugar. En su fachada y entrada principal de estilo barroco, podréis observar una escultura de San Sebastián que, junto a la Virgen del Coro, son los patrones de la ciudad.

Museo de San Telmo.


El grupo escuchando las explicaciones del guía sobre la la Basílica S. Mª del Coro.

Basílica de S. Mª del Coro y la calle Mayor.

Después entre calles del Casco Viejo nos desviamos a la Plaza de la Constitución.



La plaza de la Constitución es una plaza situada en la Parte Vieja de la ciudad de San Sebastián. En esta plaza, con sus soportales como característica principal, se suelen celebrar las grandes fiestas y eventos de la ciudad, como la tamborrada de San Sebastián o la feria del día de Santo Tomás Su edificio central fue, hasta 1947, casa consistorial de la ciudad, siendo ocupado por las instalaciones de la Biblioteca Municipal (1951-2000) y, posteriormente, por dependencias administrativas del área de cultura del Ayuntamiento.

Foto de otros años de la Plaza de la Constitución.

Callejeamos hacia el puerto y sin pararnos muchos lo visitamos.

Parte vieja hacia el puerto y el Sagrado Corazón del Monte Urgull.

Puerto de Donosti.

Salimos por el puerto hacia el Ayuntamiento de Donosti y el paseo de la Concha. 


La casa consistorial antiguamente el Gran Casino es el edificio sede del Ayuntamiento de San Sebastián.


En este punto nos dejó el guía y era  tiempo libre donde nos adentramos en la parte  vieja para degustar sus famosos pinchos. Como  conocedora de los lugares adecuados fuimos  cuatro amigas a saborearlos con una vino o  cerveza. 


Esta variedad son los que probé.


Maria, Maria, Nani y yo en el Paseo de la Concha.

Por la tarde tomamos un café en la parte comercial con un típico pastel Vasco. Nos fuimos acercando poco a poco hacia la estación de autobuses. Visitando la Catedral del buen Pastor.

   


La Catedral del Buen Pastor es la construcción religiosa más grande de San Sebastian. Preside el centro de la ciudad y forma un hermoso conjunto junto con el centro cultural Koldo Mitxelena y el edificio de Correos. Su torre, situada sobre el pórtico de entrada, se eleva a 75 metros de altura en forma de aguja y es visible desde casi todos los puntos de la capital.

Nani, María, María frente a la Catedral del Buen Pastor.

Esta obra neogótica del arquitecto guipuzcoano Manuel Echave fue inaugurada en 1897. Cuenta con una planta rectangular y simétrica, en forma de cruz latina y tres naves, además de transepto y presbiterio. Fue construida en sillería con piedras procedentes de las canteras de Igeldo, como otros tantos edificios de la ciudad.


En el templo se pueden apreciar numerosos elementos decorativos, entre los que destacan las vidrieras, las gárgolas y los pináculos.

Los jardines repletos de tulipanes.


Nani y yo  fuimos caminando hasta el puente del Kursal para ver la playa de la Zurriola 


San Sebastián se puede descubrir por varios sitios; a mí me encanta ir acercándome desde el otro lado del río Urumea, bordearlo en su tramo final bajo los tilos aunque estén desnudos, llegar al bello puente de la Zurriola y, justo en su centro, detenerme un instante. El mejor momento es cuando la marea está alta, entonces el río en su desembocadura estará alborotado, entreverándose el agua dulce y verde con el agua salada y azul. Desde allí se ven hacia un lado el moderno Palacio Kursaal cerrando la playa de la Zurriola -donde a pesar del frío surfean negras figuras-, y hacia el otro, los perfiles

Lujosos, de ecléctica arquitectura de principios de siglo XX, del teatro María Eugenia y del hotel María Cristina, y la silueta abarcable, tan elegante, de la ciudad.

Un edificio precioso de fondo.

Ya faltaba una hora para salir hacia Zarautz  donde  pararíamos para hacer una pequeña visita antes de regresar a Eibar.

¡¡Espero que os guste esta visita!!


jueves, 21 de abril de 2022

Receta de cocina "Pulpo a feira!


  Pulpo a feira 

Esta receta es muy sencilla y típica en Galicia. Mi suegra era gallega y así me lo enseñó a cocinar.


Ingredientes:

Un pulpo de dos kilos.

Patatas.

ajos.

Sal gorda.

Pimentón dulce o picante.

Aceite de oliva virgen.


Preparación:

Se pone en una olla agua abundante, cuando empieza a hervir se mete el pulpo entero asustándolo tres veces (meter y sacar) es preferible tener el pulpo con anterioridad congelado, ayuda a que se rompan los nervios. Yo meto una patata gorda entera y cuando esté la patata cocida el pulpo está en su punto, si es muy gordo dejarlo un poco más.

Las patatas se ponen en rodajas de un centímetro  y se cuecen en agua con sal. Se colocan en la bandeja donde se va a servir. Encima se corta el pulpo con tijeras, se le echa sal gorda, se le pican los ajos en láminas en crudo y se le pone pimentón por encima con un chorrito de aceite de oliva.

PD.

Para quien no sepa cocer el pulpo vendes patas ya cocidas en los supermercados  y eso facilita el trabajo.



Mi hijo pesco este pulpito.

El pulpito que pescó mi hijo cocido entero.


¡¡Hacerlo que os  gustará!!



martes, 19 de abril de 2022

Receta de cocina. " Ensalada mixta"


Ingredientes:

Lechuga.

Tomates de ensalada.

2 Cebolletas. 

2 Huevos cocidos.

Palitos de cangrejo.

Bonito de lata. 

Aceite de oliva virgen.

Vinagre de manzana .

Crema de vinagre de modena.


Ensalada  templada individual con gulas.

Preparación:

Sa lavan bien los tomates y la lechuga. Se pican y se colocan en una bandeja. se pican la cebolletas, los huevos en rodajas, se parten los palitos y se le añade el bonito de lata escurrido. Por encima se le echa  un buen chorretón de aceite de  oliva virgen, el vinagre de manzana y al final se adorna con crema de vinagre de modena.


Las ensaladas admiten todo lo que se le quiera añadir al gusto de quien la prepare, en este caso yo la hice así, pero varío mucho. Os muestro otras variantes.

,
Ensalada templada con gulas y trozos de rapé.


¡¡Espero que si la hacéis os guste!!