martes, 7 de abril de 2020

Exposición de la Asociación Artistas Eibarreses

Este año se iba a inagurar el día 4 de abril la  exposición anual de este año. Suspendida por la  alerta del coronavirus. Os muestro la que se hizo el año pasado.

El viernes estuve en la inauguración de la exposición anual de la Asociación de Artistas Eibarreses en Portalea. Cada año nos  superamos en la calidad de las obras y este no ha sido menos. 

Con mis obras que este año son en  técnica de Pastel  y pinté  dos  de desiertos,


Exposición: Asociación de Artistas de Eibar.

La asociación de artistas de Eibar ha pasado muchos años presentando sus obras en el Portal Exhibition Hall. La razón principal de la exposición grupal es permitir que todos los miembros muestren su trabajo, ya que a menudo es más difícil hacer exposiciones individuales. Además, todas las personas de Eibar quieren ver el trabajo que hacen en nombre de los miembros de la comunidad.
Alrededor de 50 autores participan en la exposición de la Asociación de Artistas y presentan cerca de 70 obras. La diversidad es una de las características de personalidad de la exposición, ya que hay una variedad de materiales y temas. Como cada año, predominan las pinturas, pero también hay obras de otras disciplinas: madera, dibujo, escultura, cerámica, grabado y fotografía.
Noticia en Eta Kitto


Noticias de hoy en el Diario Vasco

«Los jóvenes no siguen en el arte»

Los componentes de la Asociación Artística pusieron en marcha una nueva edición de sus exposición colectiva.
/MIKEL ASKASIBAR
Los componentes de la Asociación Artística pusieron en marcha una nueva edición de sus exposición colectiva.  foto  MIKEL ASKASIBAR




Pese al alto número de matriculaciones con las que cuenta la Escuela de Dibujo, no existe «continuidad» en la generación de artistas La Asociación Artística abre su muestra colectiva sin recambio generacional.

A. E. EIBAR.
La sala de exposiciones de Portalea inauguró ayer una de las citas tradicionales de la Asociación Artística, como es su muestra más colectiva de todas las que alberga. Casi medio centenar de autores participan en esta exposición que lleva muchos años celebrando, hasta incluso han perdido la cuenta del número exacto de celebraciones. La particularidad de esta muestra es que todos sus miembros tienen la posibilidad de dar a conocer sus trabajos.
Los primeros visitantes pudieron ver cerca de 80 obras que componen la muestra. «Más o menos somos unos 45 autores», explicaba José Agustín Larrañaga, presidente de la Asociación. «Cada uno presenta dos obras y el número total es similar al de años anteriores».


Participantes
La Asociación Artística de Eibar abrió su exposición colectiva, con 45 autoresa.
Obras
Un total de 70 obras se exponen en Portalea de pintura, talla de madera, cerámica, fotografía, escultura.
Horario
En Portalea, de martes a domingo, de 18.30 a 20.30 horas.

Por ello, la variedad es una de las señas de identidad de la exposición, ya que los materiales y temas abarcan un amplio espectro. Predomina la pintura pero también se puede ver una amplia muestra de trabajo en madera, tallas, algo de grabado y fotografía, y también escultura, con materiales que van de la cerámica al alambre o incluso a los frutos secos. Los horarios para visitar la muestra en Portalea son de martes a domingo, de 18.30 a 20.30 horas.
La Asociación Artística se mantiene en activo con sus 165 miembros en la actualidad desde su fundación oficial en 1975. Antes un grupo de unos diez artistas y amigos, comandados por José Kareaga, Paulino Larrañaga, Dioni Murua y Alejandro Marful, habían logrado fomentar el arte en Eibar, organizando exposiciones como la de Ignacio Zuloaga, Jacinto Olabe, Carlos Elgezua y otros artistas de otras localidades.
Por el taller común de la calle Pagei pasaron multitud de eibarreses, pero la alta media de edad es uno de los problemas de cara a un relevo. «A los jóvenes no les gusta el arte. Tenemos un alto índice de matriculaciones en la Escuela de Dibujo, pero después los jóvenes no se apuntan a la Asociación Artística. No se interesan por formar parte de un colectivo como éste. Cuando llegan a los 35 o 40 años es cuando terminan de participar en la asociación», explica su presidente.
Desde el grupo se trata de favorecer el acceso al arte de los más jóvenes, en actividades como el concurso anual de pintura al aire libre, «pero el problema que tenemos es que no se apunta nadie de Eibar. Sólo vienen los niños pequeños por indicación de la profesora. Una pena», señalaba Larrañaga.
Publicado en el Diario Vasco

Mis invitados a esta exposición, José, Antonia, Rosa y Esther.

                         


¡Espero que os haya gustado!!

jueves, 26 de marzo de 2020

Los Marcianos vienen de vacaciones





Yo con un marciano




Queríamos visitar la Sierra de Cazorla y disfrutar de la naturaleza. Reservamos un hotel que estaba situado a la salida del pueblo. Llegamos a media tarde. Recorrimos las estancias y lo que nos ofrecía entorno del hotel. Nos instalamos en la habitación. Desde la terraza se divisaba el impresionante y maravillosos paisaje de las montañas repletas de olivares en todo el contorno. 
  
Se hizo de noche, decidimos pasear sin alejarnos del hotel hasta la hora de la cena. A la entrada de comedores nos recibió el metre, nos indicó el comedor y la mesa a sentarnos. Era un comedor pequeño muy acogedor. Nos sentamos hasta que nos sirvieron la cena. De fondo se escuchaba música suave que invitaba al relax. En el recinto de al lado hay un comedor mayor. Allí se instalaron los grupos más grandes. 

Después de cenar antes de subir a la habitación, fuimos a dar un paseo hasta llegar al centro del pueblo. A la derecha de la carretera hay una desviación con una cuesta que va hacia el castillo. De repente vi una nave que llegó desde el cielo y se posó detrás del castillo. Emitiendo unos destellos de luz muy potente. 

—Has visto que iluminado está el castillo -me dijo Pepe.

—Yo he visto como una nave que se posó allá arriba. ¡Anda, que imaginación tienes! Me contestó.

Desde el final de la cuesta, bajaba un grupo de gente que tenía un aspecto muy extraño.

Estábamos cansados del viaje, decidimos regresar al hotel y nos fuimos a descansar.

A media noche no podía dormir, me asomé al balcón. Visualicé otra nave más grande que la que vi posarse tras del castillo que bajaba en vertical. Esta se posó entre los olivares. Me asusté y llamé a mi marido:

—Mira Pepe otra nave y con esa luz tan brillante, está entre los olivares.

—¡Anda, duerme, estarás soñando! -No me hizo ni caso.

Por la mañana temprano nos despertaron los silbidos y el murmullo de la gente. Un grupo grande siempre hace más ruido en una excursión, pensé. Después de ducharnos bajamos al comedor a desayunar, el camarero nos indicó el comedor pequeño y nos dijo:

—Pueden coger del otro comedor lo que les apetezca del buffet. De momento está vacío, pronto llegará el grupo grande y sería difícil acceder a las cafeteras y los alimentos. No dejen que se lleven nadie de este comedor; ni las aceitunas, ni las aceiteras, que se beben todo el aceite.

De nuevo escuchamos ruidos, gritos, silbidos y murmullos que venían del comedor de al lado. Preguntamos al camarero que pasaba, nos dijo:

 —Es  un grupo grande que habla otro idioma. 

Cogimos nuestras mochilas y con un guía y un grupo pequeño visitamos el pueblo y subimos al castillo. Allí nos cruzamos con otro grupo mal encarado; tenían mal aspecto, demacrados de color verdoso, con arrugas muy marcadas, los ojos deformes y por orejas trompetillas. 

—¿No te parecen raros estos extranjeros?- Le pregunté a mi marido.

—Dado hoy que las modas son diversas, no debemos extrañarnos de la apariencia. -Me dijo.

Subiendo las escaleras de caracol de la torre del castillo, bajaba una señora que enfadada, se quejaba: 

—No hay derecho nos tratan como a borregos parecemos números en vez de personas hoy en día.

Con el guía recorrimos el castillo. Escuchamos atentamente la historia muy interesante de los antepasados que habitaron el castillo. Nos mostró unas tumbas de templarios que allí estaban enterrados. 
Terminamos la visita y bajando la cuesta, nos encontramos con la señora que anteriormente se cruzó con nosotros que se quejaba. Estaba asustada y enfadada. Nos contó que en su hotel pasaba algo anormal. Afirmó:

—Estamos sometidos a un horario que no nos da tiempo ni a comer, ni hacer nada. No nos dejan reposar ni cinco minutos. Nos meten prisa para despejar el comedor y nos dicen que nos vayamos a nuestra habitación. El grupo que entra después, se suben por las paredes dando saltos.  En el comedor, lo primero que se gasta es el aceite de oliva, se lo beben. Estamos sometidos a un estrés tremendo. Le pregunté: 

—¿En qué hotel se aloja? 

—En el Hotel Sierra de Cazorla.

—Es el mismo que nos alojamos nosotros, y se descansa muy bien. Solo hay un grupo grande de turistas extranjeros que hablan extraño. Le dijo mi marido.

—¡Extranjeros, yo diría marcianos! Nos vamos inmediatamente de allí. -Le comentó.

Regresamos al hotel a la hora de la cenar. De nuevo en el comedor de al lado se oía los mismos silbidos, murmullos y gritos. Cenamos incómodos por la incertidumbre, y lo que nos contó la señora. Le pregunté al camarero: 

—¿Qué pasa en el otro comedor? hay ruidos y voces extrañas.

—Hay tres grupos y son extranjeros, hablan idiomas distintos.

—¿No serán marcianos verdad?-No contestó.
  
Nos subimos a la habitación a dormir. La noche era oscura y hacía más frío. Desde el balcón miré hacia el castillo alumbrado, vi a esos seres extraños arrastrando unos olivos, daban grandes saltos subiendo en vertical al castillo, los introdujeron en una especie de óvalo con mucha luz. De pronto varias naves brillantes salieron de la torre dejando destellos y desaparecieron en el cielo. 

Los marcianos vinieron de turismo a conocer la Tierra y la naturaleza en La Sierra de Cazorla. De recuerdo se llevaron unos olivos. Les gustó tanto el oro verde, que los llevaron para cultivar en Marte.


 900 palabras 



miércoles, 18 de marzo de 2020

Receta de postre: Engañabobos.



Ingredientes: 

150 grs. de harina.
40 grs. de azúcar.
50 ml. de aceite de oliva. más aceite para freír
30 ml. de vino blanco.
Cucharada de anís en grano.
Una cáscara de limón.
Una cáscara de naranja. 

Modo de hacerlos:


Se pone en un recipiente el aceite y se fríe el anís en grano, las cascaras de limón y naranja y esperamos a freír.
Se mezcla en un bol la harina, el azúcar, el vino  blanco y el aceite colado de la fritura.


Se mezcla y se va amasando hasta que esté. Se deja a reposar unos minutos. Se coge una porción de masa y con el rodillo se estira muy fino. Se corta en pequeños cuadrados a gusto de cada uno. Se pone una sartén en el fuego con el aceite se fríen poco a poco y hasta que se doran. Se ponen en un papel para que se escurran el exceso de aceite y se envuelven en azúcar. Listos para comer.


  ¡¡Espero que os  gusten!!



lunes, 16 de marzo de 2020

Receta de Tarta de Manzana.

Me piden mi receta de la tarta de manzana y en estos días de confinamiento tendréis tiempo de hacerla.


Ingredientes para la base:

50 g. de mantequilla.
3 cucharadas de azúcar.
1 yema de huevo.
12 cucharadas de harina  o la que admita.
1/2 sobre de levadura Royal.

Ingredientes para la crema:

1 litro de leche.
2 sobres de flan Potax de harina de maíz. 
5 cucharas de azúcar.

Ingredientes principales para arriba:

2, o 3 manzanas reineta.
mermelada de albaricoque.

Preparación masa:

Se derrite la mantequilla en pomada, se mezcla con el azúcar, la yema de huevo y la levadura. Poco a poco se le va incorporando la harina y se va mezclando hasta hacer una masa que se despegue de las manos. Se trabaja encima de la encimera y se amasa hasta que se note que no necesita harina. Se deja a reposar media hora para que fermente.

Se unta con mantequilla un molde de tarta, si se puede que se desprenda la base. Se pone la bola de masa encima de la base y se estira dejando un poco de masa sobrante para poner por los costados hasta arriba. 

Preparación de la crema:

Se pone la leche (reservar una taza para disolver el flan) con el azúcar a calentar y se disuelve la mezcla del flanín en el vaso apartado de leche. Cuando casi hierva la leche se mezcla con el contenido del vaso y se da vueltas para que no se pegue al fondo. Cuando espese se echa en la base preparada de masa con el molde. Se deja enfriar, mientras se van pelando y cortando en láminas las manzanas y colocar en redondo hasta cubrir la tarta. 

Se pone el horno a calentar arriba y abajo a 200º y se mete la rejilla del horno un poco mas  abajo del medio, durante media hora, si se nota que se pone pronto dorada, se baja 180º para que no se queme. 
Cuando está dorada se saca del horno y se deja enfriar.
Se deshace con un poco a agua y azúcar hasta casi almíbar y se mezcla con unas cucharadas de mermelada. Se baña la tarta por encima. 


¡¡Y a ver que tal os sale y a disfrutarla!!