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martes, 23 de abril de 2019

Día del Libro, dedicado a Jesús Caudevilla Escritor de Sabadell

hoy es el día del libro y como no, la lectura de hoy ha sido intensa y me he centrado en un libro escrito por un amigo. Jesús Caudevilla. Es un gran escritor y yo hoy le quiero hacer un homenaje por su larga trayectoria como escritor. Tiene mas de una treintena de libros editados y yo he leído unos cuantos. Entre ellos: Los silencios del Papa Luna, el Juglar del papa. Yo Vicente Ferrer. Así éramos, Alborada, Coral Negro, Encuentros en el Sovereign ¿Quien se ha a llevado mi alma? el último que he comprado Herencia de Lujuria que es el último que ha editado y los que  escribirá...


A pesar de ser uno de los autores que más libros he leído y tengo muchos de los que ha escrito. Sólo he hecho una sola reseña de su libro. La podéis leer pinchando Aquí. Tengo la suerte de que los compro directamente a él, me llegan todos dedicados y firmados.  Hoy le quiero dedicar este día del libro y la Rosa en  San Jordi a Jesús  Caudevilla. Seguro que  hoy ha estado firmando libros.


¡Felicidades!

Pongo su dirección de Facebook , por si a  alguien le interesa la compra de alguno de sus libros:


Ya me contarás, lo comencé  a releer el lunes y casi lo termino hoy.
Libro de  los recuerdos de sus amigos  en la  adolescencia

¡¡Espero que os  guste!! 

lunes, 14 de enero de 2019

Reseña de la película Big Eyes y la Historia de la vida de la Pintora Margaret Keane

El viernes  fui a ver esta película que entra en el programa de Cine forum  de la Asociación Pagatxa.  Os pongo información de la película  y os la recomiendo.


Cuenta la  vida de Margaret Keane  artista  pintora y esta basada en hechos  reales 

A principios de los años 60 Walter Keane era uno de los artistas más famosos de Estados Unidos, gracias a los retratos que pintaba: niños, mujeres y animales con unos enormes ojos llenos de tristeza.

La película Big Eyes, de Tim Burton, que se estrena el día de Navidad, con Cristoph Waltz y Amy Adams en los papeles protagonistas, vuelve a contar la alucinante historia de este matrimonio y es también el reencuentro definitivo de Hollywood con los Keane. Burton lleva décadas coleccionando keanes y ha explicado en muchas ocasiones que creció rodeado de ellos. “Eran nuestra idea del arte, para gente que nunca había entrado en un museo”, contó al Wall Street Journal. En la California de finales de los años 50 y principios de los 60, en la que se crió Burton, para las clases medias y populares el arte era sinónimo de esos cuadros de niños con ojos implorantes.                      
Pero volviendo a Big Eyes, el hecho de que el guión fuera escrito por Scott Alexander y Larry Karaszewski, los mismos guionistas de Ed Wood, una de las mejores películas de Burton, era suficiente para subir las expectativas de cualquiera. Lamentablemente, el producto final pareció carecer de enfoque, intentando convertir una historia con gran potencial dramático en una extraña farsa cómica en que Amy Adams parecía no encajar por más que lo intentaba.            
                                                      Trailer 
                                   

La película se centra en la historia real de Margaret Keane (interpretada por Adams), una talentosa pintora cuyo esposo Michael (interpretado por Christopher Waltz) roba el crédito por sus pinturas de melancólicos niños con grandes ojos y construye un lucrativo negocio en base a la venta de los cuadros de Margaret, que alcanzaron una popularidad impresionante en la década de los  60. A lo largo de la trama vemos varios momentos claves en la vida de Margaret, desde su separación de su primer esposo, hasta el momento en que conoce a Michael, su matrimonio con él y su lenta realización de que se casó con un estafador abusivo.


Como había mencionado, uno de los principales problemas de la película es el tono. La historia pareciera querer apuntar a un drama a través del infierno y las cadenas emocionales que debió haber experimentado Margaret en los años posteriores de su matrimonio. Sin embargo, aunque todo esto es mostrado en la película, cada escena dramática se ve precedida por una escena cómica imposible de tomar en serio en que vemos el talento de Michael para ser ridículo. Esto crea problemas fundamentales con la seriedad del tema tratado y la caracterización del personaje.



Como el mismo Michael dijo en el juicio del clímax de la película, la descripción del personaje pareciera apuntar a dos personas diametralmente distintas: de un lado el payaso carismático y del otro el malvado manipulador. Y aunque probablemente el verdadero Michael haya en compasado ambos mundos, en la película se siente falso. No podemos ver a Michael como el monstruo que era porque la película nos ha acostumbrado a reírnos de él cada vez que aparece en la pantalla. Ni siquiera cuando intenta quemar la casa con Margaret y su hija adentro se siente como un momento serio, pareciera ser tan sólo una farsa más del guión. El juicio también lo ejemplariza, un momento que debió verse como el final dramático del viacrucis de Margaret fue el momento más gracioso de la película (casi rayando en lo ridículo).

Adams hace un buen papel, aunque deja deseando más. La actriz le da al personaje el toque de ingenuidad y frescura perfecto para retratar creíblemente su caída en manos de Michael. A lo largo del filme sigue demostrando su habilidad, su interpretación da vida a la debilidad y decepción de Margaret de muy buena forma. Pero en los momentos de realización personal es que su actuación no es tan fuerte. Puede ser que ésta fuera una decisión del director, pero en lo personal me hayé algo confundido al ver a Margaret tan pasiva incluso cuando el guión parecía gritar que ése era el momento en que debía salir de su capullo y expresar el dolor y la desesperación que en el fondo sentía. Simplemente esperé más.

Respecto al resto de las actuaciones, la de Waltz fue buena, aunque a veces parecía demasiado exagerada. Tal vez Burton se le acercó y le dijo “tú eres el Johnny Depp de esta película”, o algo así. Algo que leí reiteradamente es que se supone que Michael Keane era estadounidense, lo que dejaría muchas preguntas sobre porqué Waltz lo interpretaba con acento alemán. La hija de Margaret en cambio actuó espantosamente, sobretodo la actriz adolescente.

Por otro lado, algo que realmente odié fue la banda sonora. Siempre parecía estar fuera de lugar y no encajar con el tono de las escenas en que aparecía. En pocas palabras: distraía demasiado y no de la buena manera. El tema principal del filme, interpretado por Lana del Rey, tampoco fue nada digno de recordar ni ayudó a profundizar el momento de la historia en que fue incluído.

Pero dejando lo negativo atrás, si hay algo digno de ser mencionado de la película es su mensaje. La película retrata la frustración y la injusticia que muchas mujeres deben pasar al hallarse en ámbitos considerados tradicionalmente como masculinos. “Las personas no toman a las mujeres artistas en serio”, dice con tristeza Margaret, y todos podemos sentir filtrarse a través de esas palabras las aspiraciones de millones de mujeres que no hicieron sus sueños realidad por culpa de esos prejuicios. En el caso de Margaret, la historia tuvo un final final, pero es por todos los finales infelices que es necesario seguir discutiendo estos temas.



Aparte, la película es una excelente manera de conocer más sobre el arte de Margaret Keane. En lo personal, nunca había visto sus pinturas. Muchas de ellas me dejaron gratamente sorprendido. La intensa emoción que muchos de los niños muestran en sus ojos es hermosa. Hubiera sido bueno que el filme se centrara un poco más en el proceso creativo de Margaret o la inspiración tras sus pinturas. Apuesto que Burton, coleccionista de pinturas de Keane, podía haber contado más al respecto. Es una lástima que tan buen material haya terminado recibiendo tan simplona adaptación.


Veredicto: Big Eyes no es una mala película y no se puede negar lo importante de las reflexiones que trae, pero es tan poco memorable y tiene un tono tan equivocadamente volátil que pareciera estar hecha para ser olvidada incluso antes de que terminen de pasar los créditos.



Walter Keane siempre contaba que su arte estaba inspirado en los pobres niños que vio a fines de los años 40 en el Berlín devastado por la Segunda Guerra Mundial, mientras estudiaba en Europa con la intención de convertirse en pintor.
A su regreso a EE.UU. se instaló en la ciudad de San Francisco y se dedicó a las transacciones inmobiliarias, ya que con la venta de sus cuadros no le daba para vivir.
A mediados de los 50 conoció a  Margaret  en un mercado de arte.
Ella, que acababa de divorciarse y tenía una hija, encontró en él una figura protectora que le permitió empezar una nueva vida. La pareja contrajo matrimonio en 1955.
Poco a poco los cuadros de los niños de los ojos gigantes empezaron a ganar popularidad.
Margaret Keane ha descrito en numerosas ocasiones el momento en que se enteró que su marido estaba haciéndose pasar por el autor de los retratos que ella pintaba.
Fue una noche en el club nocturno de San Francisco The Hungry i, donde él exhibía y vendía las pinturas.
Estaba sentada en una esquina del local cuando alguien se le acercó y le preguntó si ella también pintaba. Ahí fue cuando se dio cuenta de la gran mentira.

Se puso furiosa y al llegar a casa se enfrentó a su marido, quien se justificó diciendo que necesitaban el dinero y que era demasiado tarde para dar marcha atrás: ya que todo el mundo pensaba que él era el autor de los cuadros, firmados tan sólo con el apellido Keane.
Preocupada por lo que podría pasarle a ella y a su hija si abandonaban a su esposo, Margaret decidió participar en el embuste.
Su estilo -que no era del gusto de la mayoría de los críticos de arte, que lo consideraban demasiado kitsch- se hizo inmensamente popular en esa época, lo que le generó decenas de imitadores y le permitió amasar una enorme fortuna.

Junto a su esposa Margaret, con la que residía en California, el pintor se codeó con grandes estrellas de Hollywood como Natalie Wood, Joan Crawford, Jerry Lewis o Kim Novak, algunas de las cuales llegaron a pedirle que las retratara.

Incluso el propio Andy Warhol alabó el trabajo de Keane, con el argumento de que si era tan exitoso no podía ser tan malo como aseguraban los críticos.

Pero en el ascenso de Keane a la cima del arte para las masas tan sólo había un problema, que no se conocería sino hasta años después: quien creaba las pinturas no era él, sino su esposa, a la que durante cerca de una década mantuvo en casa encerrada en un estudio, trabajando sin descanso en los cuadros.

Con el dinero que ganaban con los cuadros de los niños de ojos gigantes, se compraron una gran casa con piscina. Y mientras Walter se daba al alcohol y a las mujeres, Margaret pasaba hasta 16 horas al día encerrada en su estudio pintando.

A principios de los años 60, la pareja ya era muy conocida y por sus cuadros se pagaban decenas de miles de dólares.

Las reproducciones de las pinturas se vendían en todo el mundo y no era difícil encontrar copias de las obras atribuidas a Walter Keane en las casas de muchas familias de la clase media estadounidense de la época.

Cuando, en una reciente entrevista, le preguntaron a Margaret Keane sobre la tristeza que emanaba de sus cuadros, explicó que no fue sino hasta años después de pintarlos que se dio cuenta que estos reflejaban la opresión que ella sentía en su propia vida.

Obra de Margaret Keane

Tras diez años de matrimonio, en 1965 la pareja se divorció. Margaret se mudó a Hawái, contrajo matrimonio con un comentarista deportivo y se hizo testigo de Jehová.
En 1970, cuando sus cuadros ya habían pasado de moda, decidió que no iba a mentir más cuando le preguntaran sobre su autoría y le contó toda la verdad a un periodista de la agencia UPI.
Su ex marido contraatacó asegurando que su esposa era una mujer infiel y una mentirosa compulsiva.
Ella lo retó a que ambos pintaran en público uno de los cuadros para demostrar quién era realmente el autor, aunque él se negó.
Walter Keane se mudó una temporada a vivir a Europa mientras amainaba la tormenta.
Pero a mediados de los 80, en una entrevista con el diario USA Today, Keane aseguró que su esposa se había atribuido la autoría de las pinturas porque pensaba que él había fallecido.
Eso fue la gota que colmó el vaso. Margaret demandó a Walter por difamación y, tras un juicio que duró varias semanas, el juez les pidió a ambos que hicieran en la sala uno de los retratos.
Ella pintó a un niño de enormes ojos tristes en apenas 53 minutos. Él se negó a hacerlo alegando que tenía un problema en un hombro.
El juez acabó concediendo a Margaret una indemnización de US$4 millones que Walter -quien tenía graves problemas con la bebida- nunca llegó a pagar, ya que había dilapidado toda la fortuna que había amasado con los cuadros de su ex esposa.
El periodista Adam Parfrey, fundador de la editorial Feral House, llegó a entrevistar a Walter Keane cuando éste malvivía a principios de los años 90 en la localidad californiana de La Jolla.
Según explica Parfrey en conversación con BBC Mundo, cuando conoció a Keane le dio la sensación de que era "un farsante y un mentiroso".
Parfrey, quien junto a Cletus Nelson escribió una biografía de Keane titulada Citizen Keane("Ciudadano Keane"), asegura que él seguía insistiendo en que su mujer era la que mentía.
El periodista señala que Keane era un hombre muy inteligente con unas grandes dotes para el marketing y la autopromoción. Pese a ello, parecía vivir alejado de la realidad.
Ahora, según Parfrey, la figura de Margaret Keane -a quien describe como una mujer muy agradable- será reivindicada gracias a la película de Tim Burton.
Tampoco sería de extrañar que las pinturas de los niños de ojos gigantes, denostadas hace unas pocas décadas por los críticos y codiciadas por el gran público, vuelvan a ponerse de moda.


En 1986, un juzgado de Honolulu, Hawai, fue escenario de un momento más propio de un talent show que de un tribunal. El juez pidió a las dos partes enfrentadas que pintasen un cuadro ahí mismo, delante de él. No uno cualquiera, sino un retrato de un niño triste con ojos enormes. La acusación lo logró en 53 minutos. El acusado dijo que en ese momento no podía, que le dolía el hombro. Con eso quedó todo claro: los famosísimos y muy lucrativos cuadros firmados como “Keane”, no eran obra de Walter Keane, como él llevaba décadas asegurando, sino de su entonces ya ex esposa, Margaret, víctima principal de una de las estafas más sonadas del mundo del arte.

lunes, 16 de abril de 2018

" Polen del Alma" Ainhoa Carmona López, una compañera escribe su primer libro

Hoy os traigo una reseña muy especial del primer libro que ha escrito Ainhoa, nuestra compañera del taller de escritura creativa que está organizado por la Asociación Pagatxa.


                      

Ainhoa en "Polen del alma" nos deleita con una treintena de relatos recopilados y escogidos para su primer libro. Cada 1º miércoles del mes, en el aula de escritura que la asociación imparte en Portalea, desde hace 2 años (yo asisto este año). Ainhoa tiene un particular forma de escribir e interpretar sus relatos que estamos maravilladas las que asistimos al curso de escucharla.

Ayer asistí a la presentación de su libro y fue para ella de muchas emociones.  Estuvo muy arropada por la asociación y por la editorial Agalir, Ediciones Solidarias, con la que ha publicado este primer libro. 


Es un libro de  relatos cortos, que según vas leyendo a veces te identificas con ellos. Sólo uno de ellos lo conocía y es porque lo escribió dedicado para grupo del taller de escritura. Los demás son cada uno en su estilo muy bonitos, además tienen mensaje. Son muy fáciles de leer con una prosa maravillosa.

Introduce uno de sus relatos en la contraportada del libro  a modo de presentación y dice así:


Las Mellizas

Somos, con orgullo, una de las mellizas más antiguas de todas las civilizaciones. A decir verdad, no sabemos exactamente cuántos años tenemos, pero si que recordamos tiempos en los que mujeres y hombres trataban de comprendernos.
Nacimos con un segundo, o dos a lo sumo, de diferencia entre nosotras. Así que mi hermana es un segundo mayor que yo; ese segundo que puede parecer, a simple vista insignificante, es el que hace que ella siempre vaya un paso adelante de mi. No me molesta que ella se muestre antes, al contrario, es necesario que lo haga para poder actuar yo.
Formamos un buen equipo, somos el tándem perfecto, ella plasma y yo ayudo a descifrar lo plasmado. Y... además, somos eternas.
Eternas porque a pesar de las nuevas tecnologías y sobre todo las redes sociales, quien más y quien menos, escribe, lee. ¡Ah! Y por si alguien no se ha dado cuenta, somos escritura y lectura. Yo soy lectura y me encanta la escritura.
Ainhoa Carmona López

Agurtzane , Ainhoa,  Iñaki Urdangarin  en la presentación del libro
En un principio estaba muy nerviosa e incluso se emocionó, pero según fue pasando la presentación, Ainhoa se fue soltando dejando que las emociones fluyeran. Como dijo Iñaki Urgangarín, "esta es la verdad de Ainhoa". Paso de los nervios a estar alegre y contenta. Contestó a las preguntas de la gente que asistió al evento le hacían. Incluso se atrevió a contarnos un relato a viva voz, sin leer, contándolo con una fluidez y buena memoria. Así como con la gracia que nos acostumbra  a mostrarnos sus relatos. Teatralizando. Recibió mucho cariño e aplausos de los que asistimos. 

Ainhoa dedicando el libro que le compré

Ayer Ainhoa se quedó sin existencias, tendrán que volver a hacer otra remesa para seguir las ventas.


Hoy ha salido el reportaje  en el Diario Vasco que os aporto realizado por Félix Morquecho. 


Ainhoa Carmona López (Autora de 'Polen del alma'): «El taller de escritura ha sido un clic que ha puesto mi creatividad a volar»
Ainhoa Carmona con su libro, antes de comenzar la presentación de ayer en Portalea. / FÉLIX MORQUECHO

Portalea acogió ayer la presentación de un libro de relatos publicado por una de las participantes en el taller de escritura creativa de Pagatxa
FÉLIX MORQUECHO EIBAR.Viernes, 13 abril 2018, 00:13


Son muchos los aficionados a la lectura que en algún momento se han planteado pasarse al otro lado. Escribir puede ser un ejercicio con multitud de beneficios, pero también ofrece un resultado abierto a que los demás den su interpretación y su crítica. Por eso dar ese paso no es sencillo, pero Ainhoa Carmona López (Eibar, 1974) no dejó que la timidez le frenase y se decidió a compilar sus relatos. Ayer celebraba en la casa de cultura Portalea la presentación de 'Polen del alma', su primer libro, un trabajo que supone el resultado de todo un ejercicio de superación. 


-¿Cómo surgió la idea de escribir un libro? 

-Leer y escribir son dos aficiones que he tenido desde siempre, pero la escritura la tenía un poco aparcada. Entonces me encontré con un taller de escritura creativa que ponía en marcha la asociación Pagatxa y ahí empezamos a dar clases, a hacer escritos... Me di cuenta de que de una idea que nos proponía la profesora a mí se me ocurrían varias posibilidades. Las compañeras me han animado mucho, en casa también me han apoyado, lo mismo ha ocurrido con la coordinadora de las clases... Y aunque siempre tienes algo de miedo llegó un momento en el que me dije «¿por qué no?». Quería que la gente conociera lo que yo hacía y por eso me puse en contacto con la editorial Agalir. 

«Estoy muy agradecida porque estoy recibiendo mucho más de lo que imaginaba» «Soy bastante creativa y una vez que empecé a escribir ha sido algo continuo» 

-¿Cuánto tiempo de trabajo hay detrás de este libro? 

-Unos dos años. Soy bastante creativa y una vez que empecé a escribir ha sido algo continuo. 

-Es un libro que incluye distintos relatos, ¿verdad? 

-Eso es, son relatos cortos para adultos. En ellos trato temas de actualidad como pueden ser el alcoholismo, el cambio de sexo o los malos tratos, pero intento darle un giro propio a cada uno, ofrecer otro punto de vista. Para eso utilizo metáforas en algunos casos. Por ejemplo trato de reflejar los sentimientos que surgen cuando no te atreves a pedir ayuda, y a través de una metáfora intento mostrar una superación, hacer ver que el cambio es posible desde uno mismo. 

-¿Hay mucha ficción o son relatos pegados al día a día? 

-Algunos se salen un poquito de la vida cotidiana, porque los hay que parten de algo que he soñado, y tirando de imaginación sale un relato. Sin embargo, aunque sean relatos de este tipo siempre hay un trasfondo que hace que se pueda aplicar a la realidad. 

-¿Qué le aportó este taller de escritura en el que participa? 

-La profesora nos ha dado herramientas, y hay unas pautas. Por ejemplo, si pretendemos que un relato sea objetivo sabemos que en ese caso tiene que ser así. Pero más que nada, el taller ha sido un clic que ha puesto mi creatividad a volar. Me he visto desbordada porque me doy cuenta de que antes no escribía así. Y a eso se suma el ánimo y el apoyo que me han dado las compañeras. Que todo esto salga como una fuente y se plasme en el papel es fruto de un proceso interior que he hecho yo. He trabajado mis emociones y lo noto. 

-¿Escribir le produce bienestar?

-Sí, sí. Escribir es mi pasión. 

-¿A qué tipo de lector se dirige? 

-Yo creo que es algo abierto, son relatos que puede leer todo el mundo, no están pensados para un colectivo en concreto. A partir de ahí les puede gustar más o menos. Estoy muy agradecida a la gente cercana que ya ha leído el libro, y me estoy encontrando con personas que le han dado una buena acogida y que lo han disfrutado. No tengo más que agradecimientos porque estoy recibiendo mucho más de lo que imaginaba. 


¡¡ Espero que os guste !!


lunes, 9 de abril de 2018

Reseñas: Dos libros "Absurdamente" de Pedro Fabelo

Otros de los libros que he leído hace poco, han sido los volúmenes de antologías que recopilan muchos cuentos, relatos e historias escritos por el compañero escritor simpático y tronchante, que tiene un blog Absurdamente. Un día leyendo en una de sus historias, me hizo reír a carcajada limpia y además, me sentía bien con esa lectura, haciéndome olvidar momentos desagradables, como días monótonos de la vida que, mejor no aparezcan en el calendario y si aparecen te lees un capítulo de uno de esos libros y te relajas. Te deja un sabor a miel y sonrisa segura, porque Pedro sabe sacar punta a todo lo que escribe con una fina ironía y un humor que no te lo esperas.
Estos dos volúmenes Absurdamente, Antología del absurdo Vol. 1  y Vol 2. de Pedro Fabelo.

Los compré con la intención de regalarselos a mi marido el dia de los enamorados, y primero que hice al recibirlos, me los regalé  a mí misma primero. A él le llegaron para su cumpleaños. 

                                                                            

Como cada historia que encierran estos dos libros, son para troncharse de risa, por la sarcástica  e ironía absurda que te encuentras en cada frase. Se hace corto leerlos. Cuando no podía dormir por las noches en vez de tomarme una pastilla para el insomnio, leía un capítulo del libro, ya tiene las píldoras incorporadas y automáticamente de tanto reirme mis esfínteres se revolvían y me tenía que levantaba al baños a hacer pis o a cambiarme el pijama (nunca puse tanto la lavadora) de tanto carcajada. Volvía al libro con tantas ganas de seguir leyendo, que me quedaba dormida con el libro abierto entre mis manos sin soltarlo en toda la noche. Lo mismo me ocurría por la mañana, leer y leer sin parar. Así que los leí rápido.

Lo bueno que tienen estos libros es que las historias o cuentos no hace falta leerlas en correlativa, abres el libro y se pueden leer saltando de un relato a otro y ninguno es igual, pero con todos salta la chispa irónica y la carcajada. Yo leo ahora un relato cada noche, es la mejor compañía sin dudarlo a pesar de leerlo hace poco.

Así que compañeros, comprar estos libros que no son caros y os sacará de una, dos, tres y más veces de las tristezas, depresiones, malos royos y las malas leches, por lo absurdo del humor que encierran entre sus páginas. Yo los compré en Amazon.

Insisto, no dejéis de comprarlos y de leerlos. Lo mejor es tenerlos cerca de tí siempre. Dejarlos perennes en vuestra mesilla como compañeros de insomnio.
  ¡¡Ya me  contaréis!!




jueves, 5 de abril de 2018

" El secreto de los cerezos" escrito por Marigem


Hoy he terminado este libro que me ha encantado. Además de ser el primero de nuestra compañera bloguera  Marigem Blog Sal del apuro que sigo desde que entré en este mundo de la blogosfera. Podéis visitar su blog os enganchará. Marigem nos ha sorprendido con este libro escrito, que además no nos había dicho nada. Guardaba en secreto para nosotros hasta que lo ha editado. Ella misma nos presentó en su blog Mi novela proceso editorial y claro me gustó y lo quise comprar. Lo compré a través de la Casa del Libro, en el segundo intento por que al principio que lo quise comprar para Reyes, estaba agotado. El libro tiene un lenguaje sencillo y fácil de leer.  Te engancha desde el primer capítulo y casi si no lo administras bien, lo lees de un tirón. Yo cada noche fui leyendo un capítulo y ayer lo terminé. Hoy sólo me faltaba leer los agradecimientos y lo acabé. 


El libro "El secreto de los cerezos" escrito por Gema O. López y editado por Editorial Seleer. Este libro guarda un secreto que uno de los niños cuenta en primera persona y hace de narrador. Esta historia nos lleva a un verano de los años 50 en un barrio obrero del norte.  Son cuatro amigos que juegan en la calle del el barrio, cuando todavía los niños podían jugar sin peligro de coches. Se reúnen en distintos lugares del barrio. Hay un callejón que está prohibido ir y en casa no se hablaba del lugar. Los cuatro niños van a escondidas y allí en ese callejón pasa algo que les hace cambiar sus vidas.  No cuento más para que os intrigue la historia. 

Me ha encantado esta historia y hay que leerla para  conocerla. Comprar el libro que os gustará, además que no es caro.

Lo terminé hoy  en este lugar de mi playa favorita
¡¡Ya me diréis si lo leéis, si os ha gustado!!




miércoles, 13 de diciembre de 2017

Película : Katmandú "Un espejo en el cielo" de Icíar Bollaín

Como cada último viernes del mes, la Asociación Pagatxa nos ofrece una película que tiene por norma ser una protagonista una mujer, esta película cumplió con las expectativas de una mujer luchadora. La película está basada en hechos reales, la protagonista es una maestra catalana que va a Nepal para dar clases de alfabetización a los niños.

La película es muy dura por las imágenes que se ven. En los barrios pobres de Katmandú viven en la miseria y los sin nombre no tienen derecho a nada. Laila quiere que esos niños sean escolarizados y salgan de la miseria y dejen de hacer los trabajos que son sometidos para su edad.   


Sinopsis: Laia protagonizada por la actriz (Verónica Echegui), una joven maestra catalana, se traslada a Katmandú para trabajar en una escuela. Allí, además de la miseria, descubre un panorama educativo desolador que excluye a los más necesitados. Tras contraer, a su pesar, un matrimonio de conveniencia para legalizar su situación, emprende un ambicioso proyecto pedagógico en los barrios de chabolas de la ciudad, aunque pronto se da cuenta de que necesita ayuda para hacerlo realidad. Al mismo tiempo, de forma inesperada, se enamora de su marido. Siguiendo a Sharmila, una joven maestra nativa, llega a conocer a fondo la sociedad nepalí e incluso a sí misma.      
Os pongo un trailer de la película


Curiosidades: Drama basado en la historia real de Victoria Subirana, una maestra catalana, nacida en 1959, que descubrió que su trabajo era mucho más útil en un país sin alfabetizar. La película está dirigida por Icíar Bollaín.







lunes, 29 de mayo de 2017

Reseña " Estrellas que alcanzar" película



El sábado a la noche vimos en ETB2" una película que en un principio se rodó en Euskera, pero la tradujeron al castellano, me impactó bastante. El lugar donde situaron la escena fue en la cárcel de mujeres de Saturrarán, sitio que yo conocí como albergue de niños en verano, hoy ya no existe. 

1938, la prisión de Saturrarán se convierte en marco de uno de los episodios más oscuros del franquismo: miles de mujeres republicanas son encarceladas y separadas de sus hijos para darlos en adopción a familias falangistas. 


Cartel de la Película 

Los protagonistas de la película fueron: Bárbara Goenaga, Itziar Lazkano, Klara Badiola, Estíbaliz Gabilondo, Amaia Lizarralde, Sara Cozar, Garbiñe Insausti, Teresa Calo, Patxi Santamaria, Aitor Beltran, Eric Probanza. etc...

Sinopsis
Victoria es una viuda republicana que ingresa en la cárcel de Saturrarán (Vizcaya), lugar de experimento de una de las más macabras teorías del régimen franquista: la separación de los hijos de sus madres para darlos en adopción a familias afines al régimen, con el fin de romper la cadena del comunismo. Victoria aprenderá a vivir con la esperanza de recuperar a su hijo.


Las hazañas de la película y los castigos  que sufrieron las encarceladas a manos de unas monjas bajo el régimen de la dictadura franquista hizo que fuera una película dura y nos tendría en suspense la tensión de lo que iba a pasar hasta el final. 

El maltrato recibido y el dolor de ver que a los niños los roban para entregarlos  en donación a familias franquistas, engañan a sus madres  diciéndoles que van a estar mejor que en la cárcel  y que los volverán a ver al final de la guerra. El sufrimientos y la rebeldía de esas mujeres es lo que hace de la película creíble de que pasaran esas cosas en la guerra.  

Lo mejor: aportar un granito de arena a la recuperación de la Memoria Histórica.
Lo peor: la sensación de producto inconsistente.


El debut de Mikel Rueda es una ficción emplazada en la última corriente de reivindicación de la memoria histórica, aunque en este caso no se trata de la búsqueda de fosas comunes de la guerra civil sino de contar algo de sobras conocido pero que conviene siempre recordar: aquellos niños que les fueron arrebatados a las presas republicanas y dados en adopción a familias fascistas o falangistas para que recibieran una educación acorde con el nuevo régimen. Rueda reconstruye en caso de una mujer encarcelada en la prisión de Saturrarán y la convierte en bandera de esa reivindicación, además de analizar el papel jugado por la iglesia. El filme es honesto en sus intenciones, pero su tono resulta más académico y previsible. 
La esperanza es lo último que quieren perder las presas del convento de Saturrarán, convertido en improvisada prisión franquista para mujeres del bando republicano. Las perrerías de las guardianas, monjas para las que hacer el Bien y escuchar a Cristo se traducía en torturar y robar a los hijos de las encarceladas para darlos en adopción a familias afines al régimen, se convierten en el leit motiv de la opera prima de Míkel Rueda. Drama bienintencionado (sea cual sea su resultado, todo ejercicio de recuperación de la Memoria Histórica debe ser aplaudido) aunque definitivamente inofensivo, Estrellas que alcanzar juega su mejor baza en la elección de algunas de las protagonistas de un reparto casi enteramente femenino. 

Pero ni la esforzada labor de actrices como Bárbara Goenaga o Klara Badiola consigue compensar la permanente sensación de insuficiencia, de quiero y no puedo que desprende un conjunto excesivamente lastrado, además, por la incomprensible decisión de rodar la historia en euskera: nadie puede creerse que, en tiempos de represión, soldados y monjas franquistas hablaran en vasco por la gracia de Dios y de la patria. El peaje de la subvención mata la credibilidad histórica. En este caso fue en Castellano.




sábado, 8 de abril de 2017

TEATRO " Incendios de Wajdi Mouawad "

Amigos ya se ha  acabado las Jornadas de Teatro, y esta obra que os voy a presentar ha sido unas de las principales, con un reparto extraordinario y como colofón una de las mejores obras. Teatro lleno, no había entradas y los que anduvimos tarde, por los pelos cogimos entradas. Nos tocó la última fila con las consecuencias de ser arriba, unas butacas rectas y más incómodas y con el calor que sube hacia arriba insoportable. Pero bueno la obra lo merecía y fueron tres horas de función. 


Incendios es considerado por muchos el acontecimiento teatral de la temporada, con un gran reparto, gran dirección y un gran equipo técnico de entre lo más consagrado del sector.

El texto de un revulsivo dramaturgo de origen libanés y afincado en Montreal que prende  fuego a todas las banderas para descubrir mundos fascinantes, reivindicando el viejo género de la tragedia y haciéndolo contemporáneo para golpear la conciencia de los espectadores.

En Incendios se entrelaza varias historias relacionadas con Nawal, profundamente enamorada de Wahab. La de primer hijo, del que separan nada más nacer y al que  busca incansablemente durante toda su vida;  y una nueva  búsqueda emprendida por sus  otros hijos, gemelos, para llegar a la verdad de su pasado, una verdad que representa la la mujer de cualquier país en guerra, llegando a mostrar la historia de  todo un país. De eso habla Incendios, de origen y del renacer, y de los fuegos que, a veces, hay que sembrar para encontrarse a uno mismo.


"Incendios".Ocho actores y actrices dan vida a veintitrés personajes en la obra

OLO VASCO
·   Las Jornadas de Teatro presentan hoy 'Incendios' con Nuria Espert y Ramón Barea entre otros.
·  El Coliseo acoge «uno de los acontecimientos teatrales de la década» en opinión de Juan Ortega

Las entradas que estaban a la venta en internet ya han volado y no es casualidad. La particularidad del Teatro Coliseo, que tiene butacas de las que se venden con aviso (tal vez desde aquí no vea perfectamente algún ángulo de la escena) hará que quien tenga mucho interés pueda conseguir alguna localidad en taquilla. 'Incendios' es una obra que viene avalada por un autor contemporáneo de renombre mundial y una producción a su altura. Las Jornadas de Teatro cuentan ya sus últimas horas pero lo hacen disfrutando hoy de una de las joyas que se pueden permitir en su 40 aniversario.

FICHA
Obra. "Incendios".
 Autor. Wajdi Mouawad. 
Intérpretes. Nuria Espert, Ramón Barea, Álex García, Carlota Olcina, Alberto Iglesias, Laia Marull, Germán Torres y Lucía Barrado. 
Dirección. Mario Gas. 
Cuándo. Hoy a las 20.30 horas. 
Dónde. Teatro Coliseo. 
Entradas. 15 euros.

«Yo me llevé una alegría cuando supe que "Incendios" entraba físicamente en el Coliseo, que se podía hacer, porque es uno de los acontecimientos teatrales de la década» reconoce el director artístico del festival Juan Ortega. La obra se estrenó el pasado septiembre y es una producción de Ysarca y Teatro de La Abadía en colaboración con Teatro del Invernadero.

El elenco llega encabezado por una conocida del público eibarrés, Nuria Espert, que regresa al Coliseo destacando en un nuevo papel a sus 81 años de edad. Las críticas han vuelto de dejar de manifiesto el trabajo de la actriz en una obra en la que llega envuelta de un gran grupo humano.

 

«La forma de abordarlo por parte de Mario Gas y del reparto ha superado toda expectativa»
Ocho actores y actrices dan vida a 23 personajes a lo largo de una obra que tiene una duración de tres horas, con un descanso en medio. «No es largo porque largo es lo que no tiene contenido, y aburre a los veinte minutos, pero no es el caso. Disfrutando de un trabajo así el tiempo es absolutamente secundario destaca Ortega. Ramón Barea es otro de los nombres propios en "Incendios", un actor bilbaíno que acumula una larga carrera de interpretación. En el resto del reparto hay un cambio respecto al elenco original, ya que Germán Torres interpreta el papel que en un inicio ofrecía Edu Soto.

Wajdi Mouawad es el autor de la obra, un canadiense de origen libanés que propone una historia de personas en medio de un conflicto. La propia Nuria Espert reconoce en sus declaraciones que desgraciadamente no hay teatro más actual que éste.

"Incendios" cuenta tres historias emparentadas, la de Nawal desde que se enamora del joven Wahab y se queda embarazada hasta su muerte; la de su primer hijo del que la separan nada más nacer y a quien busca, incansable, durante toda la vida; y una nueva búsqueda emprendida por sus hijos gemelos para llegar a la verdad de su pasado, a la verdad de Nawal, que representa a la mujer de cualquier país en guerra, violada y humillada.

Uno de los grandes hitos

La producción que llega hoy al Coliseo es la primera de "Incendios" en lengua castellana. Juan Ortega reconoce el trabajo del director. «Aparte de que la historia tenga su densidad dramática, la forma de abordarla por parte de Mario Gas y del reparto entero ha superado toda expectativa. Se ha sacado todo el provecho que tiene esta propuesta teatral», indica. Además, el responsable de la programación de las Jornadas destaca el equilibrio que presenta este trabajo. «Todo queda tan absolutamente integrado que lo convierte en uno de los grandes espectáculos de lo que llevamos de década».

Juan Ortega no tiene reparos en señalar la presencia de "Incendios" en las Jornadas de Teatro como «uno de los grandes hitos que uno va a recordar siempre, aunque haya habido cosas más espectaculares»
                                       Fuente Félix Morcacho Periodista del Diario Vasco




La inocente nariz roja de payaso que muestra el mercenario en la sala judicial desgarra a la mujer, ya algo anciana, testigo y víctima de sus horrores pasados en un país en guerra. Su grito es tan sobrecogedor que la sala, esta vez del teatro, enmudece de angustia. Es el lamento de una madre ante el más terrible de los  descubrimientos. Nuria Espert  pone voz y alma a la tragedia de esa mujer que relata Incendios, una de las obras clave del teatro del siglo XXI escrita por  Wajdi Mouawad y que se estrenó por primera vez en castellano, en un montaje dirigido por Mario Gas para el Teatro de la Abadía, en Madrid. Una tragedia que se extenderá a sus dos hijos gemelos cuando deban cumplir el último deseo que les pide su madre en el testamento: buscar y entregar sendas cartas al padre y al hermano desconocidos. Nuria Espert está acompañada por un reparto de siete actores (Laila Marull, Ramón Barea, Álex García, Carlota Olcina, Alberto Iglesias, Edu Soto y Lucía Barrado) que dan vida a 23 personajes. A lo largo de tres intensas y emocionantes horas se compone un drama universal, se retrata el conflicto del ser humano frente a las religiones, las tierras y las razas.

Hay verdades que no pueden revelarse a condición de que sean descubiertas”. La frase de Nawal Marwan, la mujer atrapada en su destino, la joven y la anciana, la feliz y la más desgraciada, aquella que se esconde en un silencio de años antes de su muerte, -“el silencio siempre llega después de la verdad”, advierte- marca el recorrido de esta obra que su director Mario Gas (Montevideo, 1947) califica de “difícil y hermosa, dramática y poética, que no huye ni del conflicto, ni del drama, ni de la emotividad”. “No hay que restarle dramatismo pero sí huir de la sensiblería. Hay emociones que incluyen el llanto, pero por encima de eso hay un horror tremendo que agarra a lo más íntimo de las entrañas”, asegura el dramaturgo, que no vive como un desafío el hecho de montar Incendios, tras el éxito abrumador de esta misma obra, dirigida por Mouawad, y que el propio Gas programó cuando estaba al frente del Teatro Español. “Vivir es un reto. Hacer el teatro que te gusta y de la manera que te gusta y, sobre todo, en un país como el nuestro es un reto enorme. ¿Pero quién dijo que la vida y el teatro fueran fáciles? Aquel espectáculo enorme me conmovió también a mí como espectador, pero si me ofrecen un texto tan brutal como este y me dan libertad para escoger a este magnífico reparto, siento una necesidad irrefrenable de abordarlo. Hubiera sido un cobarde si, por temor a lo que en la retina de alguna gente pudiera quedar de aquel montaje, me hubiera llevado a apartarme de la dirección”.
                                                                                                                            Fuente  Rocio García del Pais

Mi entrada en la última fila del teatro